5 de mayo de 2018
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A volver

por Vito Amalfitano

Los tanos son, somos, testarudos. Retroceder nunca, rendirse jamás. Los argentinos/tanos, los tano/argentinos, siempre quieren ser pioneros, emprender, ir para adelante, levantarse de la adversidad, volver a la tierra prometida, literal o real, la de allá o la de acá. Está en la sangre, en la idiosincrasia, en la filosofía de vida, en el origen. Aldosivi nace y crece desde esa genética.

Por eso Aldosivi fue el primer equipo que decidió tomar en serio y con continuidad, y destinándole recursos, la representación del fútbol de Mar del Plata a nivel nacional después de la pérdida de la plaza fija.

Por eso Aldosivi persistió en la competencia regional, provincial, nacional, se sostuvo y fue el primer marplatense en llegar al ascenso a la B Nacional. Con esa premisa, de no rendirse y levantarse, de insistir, llegó a ser también el primer marplatense en llegar a la máxima categoría del fútbol argentino. Con esa misma tozudez sus dirigentes iniciaron esta aventura y levantaron un predio modelo para el país. Así de testarudos fueron para llevar adelante el Proyección Juvenil y ahí está Iñiguez, un producto de la cantera, para meterse en el área, con esa misma persistencia y que le cometan el penal que abrió el camino de la consagración.

También, por esa manía de ser pioneros, Aldosivi es uno de los primeros clubes que en el fútbol tiene perspectiva de género y cuenta con un equipo competitivo femenino y va por más.

Y ahora la premisa era volver. “A volver/A volver” cantó el público de Aldosivi desde el primer día de local en este torneo de la Primera B Nacional, el 3 a 0 a Chicago, cuando la desazón del descenso todavía podía más que cualquier esperanza de pronto retorno. Y lo que venía por delante parecía largo e inalcanzable. Sobretodo después de haber llegado a primera y haber descendido tan rápido.

“A volver / A volver”, cantaron con fuerza y felicidad más de cinco mil marplatenses bajo la lluvia en esta noche inolvidable de Sarandí. Después de tantas dudas e irregularidades del equipo como de todo el campeonato y de todos sus protagonistas, Aldosivi llegó arriba de todos y con el derecho a una final. Y la jugó como se deben jugar las finales. Con la tozudez y prepotencia del tano que no se rinde ante la adversidad, y la confianza y la personalidad del argentino que quiere volver al lugar que tuvo que dejar o que le arrebataron. El equipo estuvo a la altura de las circunstancias y tuvo fútbol, temple y capacidad de reacción para cumplir con el mandato de Volver. Demostró esa postura ya en cada pelota dividida en el primer tiempo y en la capacidad de reacción tras el empate de Almagro.

Desde Moyano e Iñiguez hasta Chávez y Ellacópulos, Aldosivi se plantó para no rendirse nunca ni retroceder jamás. A volver les cantaron. Y volvieron nomás.

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