7 de junio de 2016
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Cayó prófugo por violar y matar a niño durante un rito umbanda

A casi 9 meses del crimen de Federico Uriel Cisnero (4), la Justicia y la policía identificaron y detuvieron a un tercer imputado por el macabro hecho, ocurrido en septiembre del año pasado en una casa del barrio Las Avenidas.

Momento en que era retirado el cuerpo del niño en septiembre del año último.

Tras meses de investigación, la policía detuvo hoy a un joven de 21 años acusado de participar en el rito umbanda en el que un niño de 4 años fue abusado sexualmente y luego asesinado dentro de una casa del barrio Las Avenidas, en septiembre del año pasado.
Personal de la comisaría sexta dio con el imputado, que se encontraba prófugo desde el inicio de la causa. De acuerdo a la información que trascendió, los investigadores supieron que el sospechoso solía visitar a un familiar suyo que se encuentra alojado en un conocido instituto de menores. Allí montaron guardia hasta que lograron detenerlo.
Para el fiscal Juan Pablo Lódola, que reemplazó a su par Eduardo Amavet al frente del caso, el detenido estuvo en la propiedad cuando se produjo la violación y posterior crimen de Federico Uriel Cisnero, durante un rito umbanda que llevaron a cabo sus tutores. El tercer imputado en la causa -los otros dos son un joven y su novia, quienes tenían la tutela del menor- es hermano de la dueña de la propiedad, quien en ese momento no se encontraba allí.
El crimen de Cisnero se produjo el 11 de septiembre de 2015. El cadáver de la víctima fue encontrado por médicos de Cardio en la tarde de ese viernes, luego de que concurrieran al llamado de la pareja que cuidaba al menor por pedido de su propia madre.
Cerca de las 17, Fernando Diego Grollino e Ivana Toledo -los dos principales sospechosos- pidieron una ambulancia a la casa de Solís y Martí en la que convivían y dijeron que el menor no respondía. Cuando los médicos los revisaron, confirmaron que estaba muerto y constataron que, a simple vista, presentaba graves signos de golpes y violencia.
De inmediato, los profesionales llamaron a la policía. Cuando llegaron, los uniformados notificaron del hallazgo al fiscal Amavet, quien también se apersonó y ordenó la inmediata detención de la pareja.
Tanto Grollino como Toledo, que en ese entonces estaba embarazada, fueron trasladados a las distintas unidades penitenciarias de Batán, imputados del abuso sexual y el homicidio del menor. Luego, la investigación continuó a cargo del fiscal Lódola, quien ordenó la detención del tercer imputado, consumada hoy.

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