29 de noviembre de 2016
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Gonzalo D’Ambrosio: “Me gustaría mucho estar en la tele de Argentina”

El argentino compartirá cartel con Julius Bienert y Nicola Poltronieri en "Un trío la cocina", que se estrena en la señal El Gourmet.

El cocinero argentino radicado en España Gonzalo D’Ambrosio, conocido en Latinoamérica por sus recetas rápidas y prácticas de “Fácil y Resultón“, compartirá cartel con otros dos colegas en el nuevo programa de El Gourmet “Un trío en la cocina“, que se estrena este jueves a las 21.30.

Desde la compra de El Gourmet por parte de AMC Networks en 2013, la pantalla de la señal líder en cocina en Argentina cambió: redujo la programación original y ganaron espacio los envíos más exitosos del Canal Cocina español, propiedad del mismo grupo de medios.

Entre ellos estaban el programa de D’Ambrosio y los programas de los dos cocineros con los que comparte “Un trío en la cocina”: el mallorquín Julius Bienert con “Los 22 minutos de Julius” y el italiano Nicola Poltronieri con “La cocina de Nicola“.

De tan sólo 34 años y criado en Ramos Mejía, D’Ambrosio lleva ya una década en España y dos temporadas con el sueño infantil cumplido de tener un programa de cocina, en el que despliega una buena cantidad de simpatía porteña, otra dosis de sonrisas y guiños a cámara y una pizca de modismos españoles adoptados involuntariamente.

– ¿Cómo llegaste a la tele de España?

– Yo daba clases en una escuela (en Madrid) y vino la gente del Canal Cocina. Cuando me conocen y ven que estábamos con rebuena onda en la cocina, que estábamos con la música a full me dicen “¿de verdad hay tan buena onda trabajando?” Muchas veces por el ritmo de ‘todo ya, todo tiene que salir perfecto’ terminás hasta arriba de estrés. Yo me lo tomé de otra forma y con mis cocineros siempre intenté lo mismo, que ellos disfrutaran. Cuando vieron eso dijeron “mirá qué buena onda el pibe”, ¿te animarías a hacer un casting? Y así surgió todo.

– Lo del ‘resultón’ del título necesito que me lo traduzcas a español rioplatense.

– (risas) Traducido al argentino sería “buenos resultados sin tanto esfuerzo ni complicarse la vida”. Se suponía que iba a ser una sola temporada y que iban a transmitirlo solamente en España, pero por suerte el programa fue muy bien y empezaron a transmitirlo también a través de El Gourmet.

– ¿Cómo te enamoraste de la cocina?

– Mi vieja no cocinaba nada porque estaba todo el día afuera trabajando. La mano vino por mi viejo, que cocinaba muy bien, y una de mis abuelas, que era santiagueña. La tipa tenía un carácter bastante ‘heavy’, me sentaba en un banquito y me decía ‘vos aprendé’. Yo me quedaba, la veía cómo hacía guisos, cómo hacía empanadas. Después repetía cosas en casa y a los siete años ya cocinaba, aunque me llevé un par de chascos bastante grandes como comer algo y terminar intoxicado en el hospital.

– ¿Veías programas de cocina?

– Veía mucho El Gourmet, leía libros, recopilaba recetas de Choly Berreteaga. Era muy fan de los programas de cocina. Me acuerdo de estar viendo un programa, no sé cual, y decirme ‘me encantaría tener un programa de cocina’. No es una historia inventada en plan ‘se le hizo el sueño realidad’, es de verdad. Y ahora estoy en El Gourmet.

– ¿Y cómo fueron esos primeros programas? ¿Se te dio fácil?

– ¡Qué va! (le sale el españolismo) Me muero de vergüenza. Así como se me ve en los programas más nuevos soy yo; en los primeros no, estaba súper asustado. No tenía ni idea de televisión, no sabía dónde estaban las cámaras.

– ¿Cómo ves a otros colegas? Está el estilo descontracturado como el tuyo y están los más serios, que parecen hacer una cocina sólo para entendidos.

– Yo no veo otros programas, porque la verdad estoy todo el día afuera. Los dos estilos son válidos, no hay ninguno ni mejor ni peor, y lo bueno es que hay público para todos. Yo estudié en el IAG, que en ese momento era el mejor lugar, y quizás yo sepa lo mismo que los cocineros ‘serios’ pero lo comunico de otra forma.

– ¿La cocina es para cualquiera?

– Sí, cualquiera puede cocinar. Hace poco sacamos el libro de “Fácil y Resultón” con Editorial Planeta y cuando planteamos las recetas decía ‘estas recetas tiene que poder hacerlas mi vieja’. Si mi mamá puede hacerlas las puede hacer cualquiera. Al final la cocina es lo más universal que hay, comer lo hacemos todos. No creo en la cocina elitista. Sí creo en las buenas técnicas, pero cualquiera puede cocinar, el que no es porque no lo intentó.

– ¿Cómo surgió el proyecto de hacer “Un trío en la cocina”?

– Yo nunca había trabajado con ellos (por Julius y Nicola), fue el canal el que nos propuso hacerlo y creo que los tres dijimos que sí al toque. Fue muy loco porque desde el primer momento nos reímos un montón y la pasamos genial. Lo que hicimos fue como una especie de sitcom culinaria, hablábamos sin guión, nos la pasábamos bien y cocinábamos. Son tres amigos que se juntan y pasándola bien te enseñan a hacer cosas buenas y hay una cámara de testigo.

– ¿Fue difícil congeniar sus tres estilos?

– Los tres tenemos estilos muy marcados. Julius en dos minutos te dice ‘te arreglo, hacemos esto, esto y esto’ todo rápido. Nicola hace cada invento… Cada cocinero con su librito, cada uno tiene su estilo y al final aprendimos un montón. Al final nos fue difícil congeniar, los tres sacamos cosas buenas de los tres.

– ¿Te gustaría venir a trabajar a la Argentina?

– Me encantaría, la tierra tira. Amo a Buenos Aires, amo a la Argentina. La verdad, si alguien me llama y me dice “vení que hay un laburo para vos” voy encantado de la vida, ¡pero todavía no me llamó nadie! (risas). Me gustaría mucho estar en la tele de allá, porque me divierte mucho y me gusta mucho estar con la gente. Hasta ahora lo hice así, despacito, no quiero mandarme cagadas, me parece que las cosas llegan cuando tienen que llegar.

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