9 de julio de 2017
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La tarde redonda de Kimberley

El equipo de Mignini, muy práctico, se impuso 4 a 0 a Círculo Deportivo, en la fecha inicial del Federal B.

Por Sebastián Arana

Mejor imposible el debut para Kimberley. El equipo de Mignini, superado en varios pasajes del partido, fue casi perfecto delante del arco rival y goleó 4-0 a Círculo Deportivo por la primera fecha de la zona B de la Región Pampeana Sur del Torneo Federal B de fútbol. El elenco otamendino trató mejor la pelota, pero pagó carísimos errores defensivos puntuales y su falta de definición.

Costó. Tardó en entrar en ritmo. Pero el partido logró la intensidad que prometía en la previa. Círculo Deportivo se acomodó mejor en una cancha pesada. Logró sacar la pelota del medio con mayor fluidez y claridad. Acopló bien, además, a los laterales en la elaboración de su juego.

Tuvo quince minutos interesantes el equipo de Alexis Matteo, los mejores de la primera parte. En ellos contó con un par de oportunidades importantes. Kimberley no lucía por entonces bien parado. Lento de reacción, distraído en el fondo. Cada pase cruzado otamendino encontraba a un defensor “enganchado” e insinuaba un avance peligroso.

Entre Astiz y Atlante, a los 11’, armaron un contraataque profundo. El primero quedó mano a mano con Zappacosta, remató bajo y cruzado y salvó el arquero con un pie. Dos minutos después, Vedda y Astiz se metieron tocando por el medio y la maniobra se frustró por un mal pase del delantero cuando se iban derechito hacia el arquero.

Kimberley llegó casi sin proponérselo. Sin querer. A los 19′ Roselli se enredó en una salida desde el fondo, Joaquín Baigorria le quitó la pelota y salió entre tres rivales para sacar un remate desviado al primer palo desde un ángulo muy cerrado.

Del mismo modo, casi accidental, el equipo de Mignini llegó al gol. A los 25′ Del Curto despejó con los puños hacia el medio un tiro libre frontal y, tras una serie de rebotes, Goiburu conectó el balón con un violento zurdazo desde la puerta del área. La pelota ingresó al arco a media altura, bien pegada al palo derecho.

Mientras los jugadores kimberleños festejaban junto al banco de suplentes, Círculo sacó del medio y Vértiz dejó a Atlante cara a cara con Zappacosta. Pero el remate del “Novillo” salió apenas desviado.

Luego de esa maniobra el partido cambió. Se hizo más fuerte y cortado. Se “picó”. Nadie escatimó la pierna y Sanz tuvo mucho trabajo y antes del entretiempo sacó cinco amarillas. Bien sacadas. Círculo perdió peso ofensivo y Kimberley no visitó el área rival. Apenas un centro de Leguizamón desde la izquierda al que Astiz no llegó por centímetros en la línea del área chica pudo contabilizarse como una llegada profunda.

Círculo retomó aquel dominio inicial en el arranque del complemento. Otra vez con mejor trato de pelota. Con profundidad en el lateral derecho. A los 2′ Atlante liberó con un buen pase a Vértiz, cuyo derechazo cruzado se fue arriba del ángulo.

Siete minutos más tarde, Roselli trepó por la derecha y envió un centro que Astiz conectó de cabeza en la puerta del área. El remate salió apenas desviado.

La superioridad otamendina, innegable a esa altura, llevó a Mignini a darle entrada a Patricio Rodríguez por Nicolás Baigorria para fortalecer el mediocampo. Y enseguida Matteo, aunque por lesión de Ferella, sumó otro buen pie como el de Daniel Beguiristain para buscar el ataque.

Los cambios no cambiaron demasiado el panorama. Círculo continuó su ofensiva, siempre amenazante. Zappacosta, a los 24’, se esforzó para desviar sobre el travesaño un centro cerrado y complicado de Roselli. Un minuto después Vértiz desbordó por la izquierda y cedió atrás a Roselli. Pero un desvío providencial le quitó al “Sapo” el gol del empate.

Nada hacía presagiar lo que ocurrió luego. Del empate inminente y merecido el partido viajó, por los eternos senderos del imprevisto futbolero, a la goleada kimberleña. A los 30’ Mañas ejecutó un córner, Gonzalo Gómez -en su primera aparición en el partido- lo desvió en el primer palo y a Del Curto se le escurrió el balón inexplicablemente entre el cuerpo y el palo.

Ese golpe fue brutal para Círculo. Tocado, desconcertado, hizo agua por todas partes. El equipo de Mignini no lo perdonó. A los 34′ Gómez le ganó con el cuerpo a Frola, escapó, llegó al fondo y puso el pase al medio para que Mañas lo empuje con el arco vacío.

El resultado era una locura. Pero Kimberley lo amplió aún más en el minuto final. Con su mejor jugada del partido. Entre Briones y Mañas condujeron el balón de derecha a izquierda y el zurdo habilitó a Casella, quien enganchó para su derecha y sacó un remate combado que se metió cerca de un ángulo. Un golazo.

Para ratificar la redonda tarde-noche kimberleña, en tiempo de descuento, Zappacosta le atajó un penal a Parra. Un reflejo de lo que fue un partido entre un equipo al que le salió todo y otro que ligó muy poco.

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