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Deportes 14 de febrero de 2018

La última vuelta olímpica

Maradona jugó aquí cuatro partidos con la camiseta de la Selección Argentina en temporadas estivales en Mar del Plata.

La sonrisa fresca y resplandeciente en el rostro de Diego en su última vuelta olímpica. En el estadio Ciudad de Mar del Plata.

Por Vito Amalfitano

No fueron literalmente parte de torneos de verano pero Maradona jugó aquí cuatro partidos con la camiseta de la Selección Argentina de fútbol en temporadas estivales en Mar del Plata y el último de ellos fue además oficial y se constituyó en la vuelta olímpica final de sus vidas, nada menos.

En realidad, el primero de los encuentros de Diego con la camiseta de la Selección fue para inaugurar una temporada, pero aun en primavera, el 4 de diciembre de 1980, en el Argentina 1 – Unión Soviética 1. El gol del equipo de Menotti lo hizo Diego, al quitarle la pelota al marcador Tehivaze y sacar un violento remate cruzado. Igualó Tarkhanov para la URSS. Maradona jugó ese partido junto a Ramón Díaz, como en aquel seleccionado juvenil que un año antes fue campeón del mundo en Japón.

Se vendieron esa noche 31.598 entradas. Y la Selección tuvo un “toque” marplatense. El plantel convocado por Menotti estuvo integrado por tres juveniles, uno de ellos Alejandro Débole, quien luego sería uno de los mejores jugadores de nuestra ciudad, con las camisetas de Aldosivi, Kimberley y Alvarado. Dos días antes del choque ante Unión Soviética LA CAPITAL había titulado: “Débole o Cecchi para reemplazar a Luque”. Finalmente Menotti se decidió por Cecchi quien, casualmente, después también recaló en Aldosivi. Y esa noche acompañó a Ramón en el ataque.

Maradona volvió a jugar para la Selección en Mar del Plata en verano el 23 de diciembre del 80, en goleada ante el seleccionado de Mar del Plata por 4 a 1, en partido preparatorio para el Mundialito de campeones de Uruguay, que se jugaba en los primeros días de 1981. Diego hizo dos goles, Ramón Díaz y Bertoni los restantes. Di Luca, que entró por Loyola, convirtió el tanto de Mar del Plata.

La Selección estuvo concentrada en Villa Marista durante ese diciembre antes del viaje a Montevideo.

En el verano del 82, después de la despedida de Boca, Maradona jugó aquí para la Selección el martes 9 de marzo, en encuentro de preparación para el Mundial 82, frente a Checoslovaquia. Fue un pobre 0 a 0, con récord de recaudación en el estadio Ciudad de Mar del Plata (2.228.000.000 de pesos).

Faltaban 24 días para la invasión a Malvinas pero 22 -contradictoriamente-, para las manifestaciones masivas en todo el país contra la dictadura cívico-militar. El miércoles 10, justamente, LA CAPITAL tituló en tapa: “Reprimen una manifestación de estatales” (arriba, a tres columnas), y abajo, a cuatro columnas con foto, se informaba sobre el “empate y récord en pesos” de Argentina – Checoslovaquia.

Muchos años después, cuando ya Maradona era el mejor jugador de la historia, jugó aquí para la Selección un partido oficial que significó la última vuelta olímpica de su carrera, en el epílogo del fútbol de verano del ’93.

El 24 de febrero de 1993 Argentina venció a Dinamarca en definición con tiros desde el punto del penal por 5 a 4, después de haber empatado 1 a 1 en el tiempo reglamentario, por la Copa Artemio Franchi, organizada directamente por la FIFA para dirimir el campeón intercontinental de selecciones entre el campeón de América y el monarca de Europa. Se designó al árbitro húngaro Sandor Puhl, uno de los más prestigiosos del mundo por ese tiempo, y se le dio al encuentro todas las características organizativas de un partido oficial FIFA, de un encuentro de Mundial.

Diego Maradona levanta la Copa Intercontinental Artemio Franchi, oficial de la FIFA. Detrás de él, Albino Valentini, el organizador, con Torneos, de todo el Fútbol de Verano de ese tiempo y también de ese partido inolvidable.

Diego Maradona levanta la Copa Intercontinental Artemio Franchi, oficial de la FIFA. 

No fue técnicamente “Fútbol de Verano”, pero se puso la organización al hombro Albino Valentini, para Torneos y Competencias, en la prolongación de su trabajo en el torneo estival.

El estadio del Mundial lució aquella tarde de febrero del 93 como en sus jornadas más gloriosas. Como en el Mundial 78, como en el último Boca – River de Diego antes de irse a Barcelona, como después en los Panamericanos, y en la definición del Preolímpico… Se pagaron 34.683 entradas. Entre invitados y protocolo se orilló los 40.000 espectadores y se acercó al récord de 42.000 del encuentro Italia – Francia del 2 de junio de 1978. Hubo reventa de entradas y quedó mucha gente afuera. En una tarde espectacular de sol el partido empezó a las 19, para posibilitar la televisación a Europa. Se recaudaron 755.000 pesos, o dólares. Ya había convertibilidad…

Dinamarca empezó ganando con un tanto de Craviotto en contra. Y la Selección logró el empate a los 26′ del segundo tiempo. Hubo tiempo suplementario y Argentina jugó mejor, como en casi todo el resto del partido, con Leonardo Rodríguez como buen socio de Diego pero sin que pudiera convertir Batistuta.

En la definición con tiros desde el punto del penal convirtieron para Argentina Maradona, Batistuta, Simeone, Mancuso y Saldaña y Schmeichel contuvo el disparo de Caniggia. Pero el gran Sergio Goycochea atajó dos penales, los de Vilfort y Goldbaex. Elstrup, Molby, Nielsen y Brian Laudrup marcaron para Dinamarca.

Maradona tuvo una tarde-noche de verano marplatense para dar su última vuelta olímpica, más allá de que todavía le faltaban tres retornos, un Mundial y tiempos convulsionados. Pero acá, en Mar del Plata, Diego fue feliz con sus primeros goles en primera y al gritar por última vez campeón. También el sueño cumplido de otra noche de verano…



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