Por primera vez en la Era Maradona como DT de la Selección Argentina de fútbol, y a poco más de tres meses del Mundial de Sudáfrica, se vislumbró al menos un plan y apareció un atisbo de equipo.
Ya se habían conseguido otras dos importantes victorias como visitante, en los albores de este ciclo, y en compromisos similares a este, partidos oficiales de fecha FIFA, pero contra Escocia jugó ante un rival muy débil y frente a Francia la Selección se había visto claramente superada hasta que llegó un gol de Jonás fuera de contexto.
Esta vez, en cambio, nada menos que ante Alemania y en el ?OVNI?, el bello Allianz Arena de Munich, -la mayor joya arquitectónica de todos los estadios del pasado Mundial-, Argentina dominó la situación, y ante un rival muy respetable, más allá de los atenuantes,-por ejemplo, los cinco jugadores a prueba-.
Lo cierto es que ayer la Selección pudo imponer su plan por primera vez desde que Diego la dirige. Eso no quiere decir que sea el plan adecuado, el más indicado, para encarar la Copa del Mundo. Pero al menos ?se cayó? una idea. Por lo visto ayer ante Alemania, a falta de un estilo claro, y de generador o generadores de juego (sobre todo para Messi, otra vez ?ausente?), Argentina juega y jugará al contraataque.
Sin pudores, ayer jugó a eso. Una apuesta a la disciplina táctica, a estar cerca uno de otro en el achique hacia atrás, con un Verón como organizador bien replegado, para recuperar y clarificarle la salida a Mascherano por el centro, con una zaga de buen desempeño a partir del aporte de Samuel, con un Angel Di María que desequilibra por el carril izquierdo y con un Gonzalo Higuaín implacable para complicar a ?Quesitos? Adler y cía, la impresentable zaga de Alemania.
Por otro lado, si bien Argentina se paró para el contraataque, supo presionar con inteligencia y más disciplina táctica en varias de las oportunidades que Alemania intentó salir desde el fondo.
Todo eso, antes que la nada misma que era la Selección de Maradona hasta aquí, es mucho. Pero imperdonable será engañarse, como en otras oportunidades. Esto no alcanza aun ni siquiera para arrimar. Hay un atisbo de plan construido a partir de las carencias, pero falta todo el vuelo futbolístico necesario para marcar diferencias en la Copa del Mundo. Con esto que hay, además se necesita al menos que aparezca Messi, que una vez más defeccionó en la Selección, y que lo puedan poner en posición de gol al menos un par de veces por partido. También ayer se notó que Verón no es el hombre para hacer eso, más allá de su tarea correcta en otra función mientras tuvo resto, en el primer tiempo.
Se dio un paso muy pequeño hacia adelante. Habrá que ver si con esto se puede desandar el resto del camino, con lo poco que falta para Sudáfrica.
