Llamarán a asamblea extraordinaria de la ONU para coordinar ayuda a Chile
Ban Ki-moon, secretario general de Naciones Unidas, reveló que acordó establecer un grupo de trabajo con el presidente electo, Sebastián Piñera, quien asume el cargo el jueves.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció ayer que llamará a una asamblea extraordinaria del organismo para analizar cómo la comunidad internacional ayuda a Chile, azotado por el terremoto del sábado 27 de febrero.
"Los daños son enormes, particularmente en infraestructura", dijo el funcionario después de visitar las ciudades asoladas por el sismo en la zona sur de este país sudamericano.
Algunas estimaciones iniciales hablan de pérdidas de decenas de miles de millones de dólares. La presidenta chilena, Michelle Bachelet, anticipó que la reconstrucción tardará por lo menos tres años.
Ban reveló que además acordó establecer un grupo de trabajo con el presidente electo, Sebastián Piñera, quien asume el cargo el jueves.
El funcionario valoró la capacidad de Chile para enfrentar el terremoto y su posterior tsunami, pero precisó que existen necesidades urgentes en salud, nutrición y vivienda.
El terremoto, uno de los peores en la historia moderna de Chile, dejó un saldo provisorio de 452 fallecidos identificados y un número indeterminado de heridos y desaparecidos.
Los 8,8 grados del sismo afectaron una extensión de 1.600 kilómetros, lo que complicó la conectividad de cientos de comunas y dañó casi dos millones de viviendas, 500.000 gravemente.
Ayer por la mañana, se suspendió la búsqueda de sobrevivientes en el edificio de Alto Río, de 14 pisos, ubicado en pleno centro de Concepción, 513 kilómetros al sur de Santiago, que cayó pesadamente tras el sismo.
Fue un fin dramático, describió la agencia de noticias Ansa, porque los rescatistas gritaron por última vez "hay alguien ahí", antes de dar paso a las máquinas topadoras.
Los voluntarios gritaron varias veces, aún presumiendo que era infructuoso, mientras José León, el padre de José Luis, de 26 años, la única víctima que todavía estaba siendo buscada, gritó desesperadamente el nombre de su hijo.
El comandante de bomberos Juan Carlos Subercaseux, jefe del equipo de rescate, se reunió ayer con el padre del joven que se presume estaba entre los escombros, para explicarle la situación.
"Entrará maquinaria pesada. Por lo tanto, no es posible encontrar con vida al joven", dijo el bombero.
Mientras tanto, la vida cotidiana va tornando a la normalidad, ya que se están restituyendo los servicios básicos, según anunció hoy el subsecretario del Interior, Patricio Rosende.
"La zona comprendida entre las regiones de Valparaíso y La Araucanía, progresivamente, reestablece los servicios básicos necesarios para avanzar a la normalización de su funcionamiento", dijo el funcionario.
El informe entregado por Rosende asegura que el agua potable funciona al 90% del suministro normal, mientras que la electricidad está repuesta en un 80%, informó la agencia de noticias DPA.
En la región Metropolitana son las comunas del sector noroeste las que se mantienen sin luz desde el terremoto, por lo que todavía hay pobladores que pasan la noche en la calle para cuidar sus pertenencias.
Uno de los avances más importantes es la apertura de los comercios en zonas como Concepción, Talcahuano y Talca, ciudades donde hubo violentos saqueos luego del sismo por la demora en la llegada de ayuda.
"Principalmente las farmacias, supermercados y ferias, han retomado la atención de público", dijo Rosende.
