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03-02-2012

Rusia rechazó el borrador de resolución sobre Siria

El embajador de ese país ante la ONU advirtió que su país recurriría al veto si el Consejo de Seguridad convocara a una votación sobre esa cuestión.

Rusia rechazó ayer el último borrador de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Siria con el argumento de que no tiene en cuenta todas sus preocupaciones y las de sus aliados sobre la situación en el país árabe.

"Hemos recibido el texto. Algunas de nuestras preocupaciones y las de nuestros correligionarios han sido tomadas en cuenta, pero, de todas formas, esto no es suficiente para que lo apoyemos en su formato actual", aseguró Guennadi Gatílov, viceministro de Exteriores ruso.

El diplomático ruso aseguró que Moscú "está dispuesta a continuar las consultas sobre el proyecto de resolución teniendo en cuenta sus posturas de principio".

"Seguimos teniendo preocupaciones sobre el contenido de ese texto. Esperamos que las consultas prosigan durante los próximos días", agregó.

En respuesta a la pregunta sobre si hoy o mañana habrá una votación sobre el actual proyecto de resolución presentado por Marruecos, Gatílov respondió: "No, no la habrá".

El embajador ruso ante la ONU, Vitali Churkin, advirtió la víspera de que Moscú recurriría al veto si el Consejo de Seguridad convocara una votación sobre el borrador.

"Esto es como un montaña rusa", afirmó Churkin para describir la tensión que se vive durante los debates del Consejo de Seguridad, al que Estados Unidos ha llamado a actuar para frenar la violencia en el país árabe.

Según la prensa, los miembros del Consejo estuvieron a punto de lograr un acuerdo, pero la negativa de Occidente a retirar una frase que aludía a la demanda de dimisión del líder sirio, Bachar al Asad, frustró el consenso.

El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró que Moscú no permitirá nunca la adopción de una resolución que allane el camino para una intervención militar en Siria e incluya una demanda de renuncia de Al Asad.

"La política rusa no consiste en pedir a alguien que dimita. Los cambios de régimen no son nuestra profesión", afirmó durante un viaje a Australia.

A su vez, la Cancillería rusa descartó ayer que el Kremlin se plantee "dar luz verde para una intervención militar estadounidense contra Irán a cambio de la no injerencia occidental en los asuntos sirios".

"No hay nada más alejado de la verdad (...). Rusia se guía de forma estricta y consecuentemente por los principios del derecho internacional, y considera inaceptable cualquier intento de imponer desde fuera recetas para superar la crisis interna en Siria", señala el comunicado.

La Cancillería insiste en que "un arreglo duradero sólo es posible a través del diálogo amplio y directo entre las autoridades y la oposición, sin condición previa alguna".

Moscú acusa a Estados Unidos EUU de querer aplicar en Siria el guión libio: sanciones internacionales, embargo aéreo, intervención militar occidental y cambio de régimen.

Rusia ya vetó en octubre junto a China un proyecto europeo de condena a Damasco por la represión violenta de las manifestaciones opositoras.

Según los analistas, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, quien probablemente será elegido presidente en las elecciones de marzo, no permitirá la repetición del escenario de Libia, donde Moscú perdió miles de millones de dólares en contratos de armas.

Entonces, Putin tachó de "llamamiento a las cruzadas" la resolución 1973 que permitió la intervención militar aliada y condujo al derrocamiento y asesinato del dictador libio, Muamar el Gadafi.

28 muertos más por la represión del régimen sirio

Al menos 28 personas, entre ellas tres niños y tres soldados desertores, murieron ayer por la represión de las fuerzas del régimen sirio de Bachar al Asad, según informaron los opositores Comités de Coordinación Local (CCL).

La fuente precisó en un comunicado que nueve de las víctimas fallecieron en la localidad de Daria, situada en Rif Damasco, escenario en los últimos días de enfrentamientos violentos entre soldados desertores y las fuerzas leales al régimen.

Los CCL explicaron que los tres soldados insurgentes murieron en enfrentamientos con las fuerzas gubernamentales en esa localidad, donde además murieron seis civiles.

Además, la fuente añadió que siete de los muertos perecieron en la provincia de Idleb, cinco en Alepo y tres en Hama, donde desertó un grupo de agentes de las fuerzas de seguridad en la localidad de Al Zafaraniya.

El grupo opositor agregó que el resto de los fallecidos se registraron en las provincias de Homs, Deraa y Rif Damasco.

Anteayer, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió de nuevo al Consejo de Seguridad del organismo que actúe pronto y envíe un mensaje "coherente y unitario" sobre la situación en Siria, para evitar que el baño de sangre continúe en el país árabe.

Está previsto que los ministros de Exteriores árabes celebren una reunión decisiva a finales de la semana que viene para estudiar el futuro de los observadores árabes en Siria después de suspender su misión el pasado viernes.

Más de 5.000 personas han muerto en Siria desde el comienzo de la revuelta, según las últimas cifras de la ONU, aunque los opositores indican que las víctimas mortales superan las 7.000.

Detenciones y torturas a menores de edad

La organización Human Rights Watch (HRW) denunció ayer que el ejército y las fuerzas de seguridad de Siria han detenido de forma arbitraria y torturado a menores de edad desde que comenzaron las protestas contra el presidente, Bachar al Asad, hace casi un año.

"Las fuerzas de seguridad sirias han matado, detenido y torturado a menores dentro de sus casas, colegios o incluso por la calle. En muchas ocasiones, igual que a los adultos", explicó en un comunicado Lois Whitman, director de los derechos del menor de esta organización.

HRW ha comprobado que el gobierno utiliza escuelas como centros de detención y puestos de francotiradores, y como barracones militares.

Por lo tanto, la organización reclama en su nota al régimen sirio que deje de desplegar a las fuerzas de seguridad en centros escolares y en hospitales.

Alaa, un joven de 16 años de Homs (centro), la ciudad más castigada por la represión del régimen sirio, dijo a HRW que las fuerzas de seguridad sirias lo detuvieron durante ocho meses, desde mayo de 2011 y hasta enero de 2012 después de haber participado en algunas manifestaciones.

"Me esposaron la mano izquierda desde la que me colgaron en el techo y me dejaron así siete horas, a dos centímetros del suelo. Me tuve que poner de puntillas", aseguró Alaa.

Alaa fue liberado solo después de que sus padres hubieran sobornado con 25.000 libras sirias (unos 436 dólares), a un escolta de la cárcel donde estaba retenido este joven.

Además, Alaa aseguró estar encarcelado junto con más de 150 jóvenes menores de 18 años.

Según el comunicado, HRW ha entrevistado a más de 100 niños y adultos que han visto a menores encarcelados, detenidos por las fuerzas de seguridad sirias en varias ciudades del país desde que comenzaron las protestas en marzo de 2011.