Concluye juicio a Garzón por investigar crimenes franquistas
"Mi conciencia está tranquila. El tribunal del hombre, decía Kant, es su conciencia. La mía está tranquila", dijo Garzón al hacer uso de su derecho a la última palabra ante el Tribunal Supremo español.
MADRID.- El juicio al juez Baltasar Garzón por su investigación de los crímenes del franquismo concluyó ayer con el alegato final del magistrado, quien afirmó que su conciencia ?está tranquila? porque actuó conforme a derecho y guiado por el desamparo de las víctimas?.
"Mi conciencia está tranquila. El tribunal del hombre, decía Kant, es su conciencia. La mía está tranquila", dijo Garzón al hacer uso de su derecho a la última palabra ante el Tribunal Supremo español.
El juez añadió que las decisiones que tomó las hizo creyendo que eran ?ajustadas a derecho? y para ?perseguir, sancionar o castigar crímenes masivos? de desapariciones forzadas en el contexto de ?crímenes de lesa humanidad?.
Además, subrayó que se trata de ?delitos permanentes? y que su obligación como juez es ?dar protección a las víctimas?.
?Tomé esas decisiones sobre todo guiado por el desamparo de las víctimas que son en este tipo de crímenes el elemento principal que todo juez debe proteger?, remarcó el magistrado, mundialmente famoso por perseguir a violadores de derechos humanos.
Garzón afronta un pedido de 20 años de inhabilitación solicitada por las organizaciones ultraderechistas Manos Limpias y Libertad e Identidad que lo acusan de prevaricato, es decir, dictar a sabiendas una decisión injusta, por declararse competente en 2008 para juzgar los crímenes de la guerra civil (1936-1939) y el franquismo.
"Se puede discrepar, pero el criterio es defendible. Los fundamentos están expuestos de forma extensa y razonada, con jurisprudencia nacional e internacional", señaló el magistrado en su alegato final.
Antes, el fiscal del tribunal, Luis Navajas, solicitó "con plena y absoluta convicción? la absolución del juez, al igual que la defensa ya que, aseguró, ?la acusación es infundada" y ?una sentencia condenatoria a Garzón tendría un efecto devastador?.
"Atentaría casi contra el principio de la independencia judicial. Mandaría el mensaje de que solo es tolerable la interpretación mayoritaria?, consideró.
Asimismo, sostuvo, ?sería patético y ridículo que Argentina tenga a una jueza dedicada a investigar a los crímenes del franquismo y aquí se esté juzgado al juez que quiso hacerlo?.
El fiscal también puso en duda las intenciones de la acusación e insinuó que la la misma, sobre Garzón, tiene que ver con su persecución de ?delincuentes del cono sur?.
Por otro lado, respecto a los hechos denunciados ante Garzón, los crímenes del franquismo, el fiscal destacó que se trata de "los hechos penales más graves de los que han sido denunciados ante la jurisdicción española".
Y si bien el Ministerio Público cree que Garzón dictó ?resoluciones que no eran las más correctas y de forma equivocada sobre su competencia?, estas ?eran corregibles mediante recursos posteriores?, por lo que no eran delictivas.
El abogado defensor, Gonzalo Martínez-Fresneda, también defendió las actuaciones de Garzón en una extensa exposición de dos horas que concluyó afirmando que ?el gran problema, que era la protección de las víctimas, sigue vigente?.
El abogado se dedicó fundamentalmente a derribar uno de los principales argumentos de la acusación, que alega que Garzón se contradice a sí mismo al considerar imprescriptibles los crímenes del franquismo.
La acusación contra Garzón, en este sentido, habla de cuando en 1998 rechazó una querella contra el dirigente comunista Santiago Carrillo por los fusilamientos de Paracuellos del Jarama ocurridos en 1936, al considerar que los hechos habían prescripto.
Pero, según el letrado, ambos acontecimientos son ?igual de repugnantes, tristes, trágicos y criminales, no tienen paragón? a nivel jurídico.
Los fusilamientos del pueblo madrileño ?se investigaron y se procuró sancionar a los posibles responsables?, así como "reparar a las víctimas", sostuvo.
Otro de los puntos centrales fue la Ley de Amnistía de 1977 que, según la defensa, es mal interpretada por la acusación, ya que este perdón no estaba dirigido a los crímenes cometidos por el franquismo sino a la violencia de ETA.
En tanto, la acusación, que fue la primera en presentar sus conclusiones, ratificó su pedido de pena de 20 años de inhabilitación, al afirmar que Garzón prevaricó porque ?sabía que no era competente?.
?Su propósito era infringir la legalidad y las normas de competencia para dar respuesta distinta a hechos idénticos?, sostuvo el abogado de Manos Limpias, Joaquin Ruiz Infante, en referencia a la matanza de Paracuellos y los crímenes del franquismo.
En medio del juicio, a las diez de la mañana, la plataforma de apoyo al juez español ?Solidarios con Garzón? se manifestó a las puertas del tribunal Supremo, donde depositaron claveles rojos en memoria de las víctimas de la dictadura franquista.
?Este juicio nunca se debería haber celebrado. Ha quedado demostrado que la decisión de Garzón de no aplicar la amnistía no sólo era razonable sino sustentada por el derecho internacional aplicable en España", aseguró Reed Brody, observador de la organización Human Right Watch.
