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09-02-2012

El acuerdo sobre el ajuste en Grecia no le gusta al Eurogrupo

Los ministros de Finanzas europeos reunidos en Bruselas decidieron posponer el visto bueno al salvataje. Instaron al país mediterráneo a recortar 325 millones de euros en su presupuesto. Habrá una nueva reunión el 15 de febrero para tratar de dar luz verde al plan de asistencia.

Pese a que la coalición que gobierna Grecia alcanzó ayer un acuerdo sobre un nuevo paquete de ajustes exigido por los acreedores internacionales a cambio de un nuevo rescate financiero, los ministros de Finanzas de la eurozona reunidos en Bruselas decidieron anoche posponer su visto bueno al salvataje.

El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, convocó a una nueva reunión para el próximo 15 de febrero con el objetivo de tratar de dar luz verde al plan de asistencia, que hasta ahora no convenció a los miembros de la eurozona.

Los ministros de Finanzas reunidos en Bruselas decidieron posponer su visto bueno al rescate a Grecia al considerar que aún faltan elementos para el acuerdo e instaron al país mediterráneo buscar "rápidamente" la manera de recortar 325 millones de euros este año.

No sorprende que se posponga. Al inicio del encuentro, Juncker dijo: "Quedan todavía muchas dudas. No creo que lleguemos (en el seno del Eurogrupo) a acuerdos finales y definitivos".

"Las negociaciones han avanzado pero no tanto (como para tener resultados)", apuntó por su parte el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble.

En la misma línea, el comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea (UE), Olli Rehn, dijo creer que a Atenas le quedan tareas por hacer.

"Ahora le toca al gobierno griego y al Parlamento convencer a sus socios europeos a través de un compromiso fuerte y de acciones concretas para garantizar la consolidación fiscal y las reformas estructurales", comentó.

Ya durante el encuentro, las delegaciones de Alemania, Holanda y Finlandia reclamaron a Grecia un compromiso escrito sobre las reformas económicas prometidas, según informó una fuente presente en la reunión.

Antes de la cita del Eurogrupo, la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, había saludado en Bruselas "las alentadoras noticias" del acuerdo alcanzado en Atenas, aunque también había apuntado que "aún queda por hacer".

Según la ministra de Finanzas austriaca, María Fekter, el FMI aún tiene que calcular si las medidas acordadas en Atenas serán suficientes para rebajar la deuda griega hasta el 120 por ciento del Producto Interior Bruto hasta 2020.

La primera noticia del acuerdo en Grecia había llegado desde Francfort, donde ayer se reunió el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) que, junto al FMI y la Comisión Europea (CE) integran la "troika" que negocia con Grecia el nuevo rescate.

"Hace un par de minutos recibí el llamado del primer ministro griego que me dijo que llegaron a un acuerdo", anunció el presidente del BCE, Mario Draghi.

A punto de comenzar la reunión de ministros de Finanzas de la eurozona, el ministro griego de Economía, Evangelos Venizelos, pidió el apoyo del Eurogrupo al plan de reformas, exigido por los acreedores internacionales de Grecia antes de liberar 130.000 millones de ayuda a Grecia.

"Tras un largo periodo de duras negociaciones, tenemos finalmente un acuerdo a nivel técnico con la troika, para un programa nuevo, sólido y creíble", comentó Venizelos a la entrada de la reunión extraordinaria de ministros de Economía de la eurozona.

"También tenemos un pacto con los acreedores privados sobre los parámetros básicos de la participación del sector privado. Ahora necesitamos el respaldo político del Eurogrupo para dar el paso final", agregó, en referencia a la quita parcial de deuda que Atenas negocia desde hace meses con los principales tenedores de sus bonos.

Con respecto a esa cuestión, el BCE dejó ayer abiertas las opciones en torno a una eventual participación en la condonación parcial de deuda helena.

La institución monetaria europea es uno de los mayores acreedores de Atenas pues desde mayo de 2010 compró bonos de deuda soberana griega en el mercado secundario por unos 45.000 millones de euros.

"Todas las especulaciones en torno a una participación del BCE en las pérdidas carecen de cualquier fundamento", aseguró Draghi desde Francfort.

Según el presidente del BCE, como muy pronto podrá hablarse de una posible participación una vez finalizada la reunión del Eurogrupo: "Ahora es demasiado prematuro para hacerlo".

Lo que sí quiso dejar en claro Draghi es su oposición a un traspaso de los bonos griegos en manos del BCE al fondo temporal de rescate conocido como FEEF.

"El FEEF es como los gobiernos, dárselos al FEEF es como dárselos a los gobiernos", alegó.

Entretanto, en Atenas se vivió la primera consecuencia política de las tensas negociaciones sobre el duro programa de ajuste.

El secretario de Estado de Trabajo, el socialista Giannis Koutsoukos, dimitió en protesta por los nuevos recortes. Según un comunicado, Koutsoukos aseguró no haber sido informado ni preguntado sobre el estricto programa de ahorro.

Las nuevas medidas incluyen el recorte de 150.000 empleos públicos hasta 2015 y una rebaja del 22 por ciento del salario mínimo en el sector privado, que pasará de 751 a 586 euros.

Además, se congelarán los salarios hasta que la tasa de desempleo caiga del actual 20,9 al 10 por ciento y se suprimirá la mayoría de subsidios salariales a excepción de las ayudas a las familias y a la educación para los universitarios.