La UE no alcanza acuerdo para negociar con Suiza la fiscalidad de los ahorros
Austria y Luxemburgo se opusieron a avanzar en el tema. Cinco países europeos se oponen al intercambio automático de datos.
BRUSELAS, Bélgica.- Austria y Luxemburgo impidieron ayer un acuerdo de la Unión Europea para dar a la Comisión Europea un mandato para negociar con Suiza y con otros cuatro países de fuera de la Unión enmiendas a convenios firmados en 2004 sobre la fiscalidad de los ahorros bancarios.
El comisario europeo de Fiscalidad, Lucha contra el Fraude y Unión Aduanera, Algirdas Semeta, se mostró "extremadamente frustrado" por el nuevo bloqueo de las negociaciones, que le hubieran permitido pactar acuerdos más fuertes con Suiza, Liechtenstein, Mónaco, Andorra y San Marino.
"Luchar contra la evasión fiscal es una manera de impulsar los presupuestos nacionales. ¿Cómo puede un país miembro justificar un bloqueo en esta materia?", se preguntó Semeta tras el Consejo de Ministros de Economía de la UE (Ecofin).
Las negociaciones entre Bruselas y estos cinco países tendrían como fin fomentar el intercambio automático de información sobre fiscalidad de los ahorros bancarios, pero Austria y Luxemburgo bloquearon la medida desde 2009.
La Comisión Europea propuso en 2008 una iniciativa para enmendar la directiva sobre ahorros para ampliar su definición del pago de intereses e introducir un mecanismo mejorado para identificar a los propietarios de cuentas, y pidió un mandato para negociar medidas equivalentes con Suiza y otros países no comunitarios.
Ante la lentitud del proceso, Alemania y el Reino Unido firmaron acuerdos bilaterales con Suiza que, sin embargo, no implican el intercambio de información personal.
La ministra austríaca de Finanzas, Maria Fekter, ya había avisado a su llegada al Consejo que no cambiaría "bajo ningún concepto" su postura al respecto y que contaba con el apoyo de Luxemburgo.
"Entendemos que se quiera ampliar el alcance y lo apoyamos, pero no vamos a debilitar nuestro secreto bancario", explicó.
Austria lucha contra el crimen organizado y el blanqueo de dinero, pero no quiere perder la ventaja que tiene como país pequeño por el secreto bancario, explicó.
"No vamos a aceptar bajo ninguna circunstancia un intercambio automático de datos", señaló.
