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17-05-2013

Rajoy aprobó una ley educativa resistida por docentes y alumnos

La normativa tiene como objetivo mejorar la calidad de la educación y favorecer el acceso al empleo de los jóvenes. La tasa de abandono escolar en la secundaria es del 25 por ciento y existe un alto nivel de repetidores.

MADRID, España.- El Gobierno español de Mariano Rajoy aprobó una reforma del modelo educativo que pretende mejorar el nivel en ese ámbito y acabar con el fracaso escolar, aunque la nueva norma es polémica y cuenta con el rechazo de parte del colectivo de docentes y alumnos.

El ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, presentó ayer a la prensa esa normativa que tiene como objetivo mejorar la calidad de la educación y favorecer el acceso al empleo de los jóvenes.

La reforma llega en un momento en el que la tasa de abandono escolar temprano en la educación secundaria en España es del veinticinco por ciento -dobla la media de la UE-, un alto nivel de repetidores y un desempleo que actualmente llega al 57% entre los jóvenes de hasta veinticinco años.

Además, hay un 23,7% de jóvenes entre quince y veintinueve años que ni estudian ni trabajan

Entre los elementos de la nueva ley están la modernización de la formación profesional, la flexibilización de las trayectorias con más opciones para los estudiantes, la incorporación de evaluaciones externas y una mayor autonomía para los centros, transparencia en los resultados y rendición de cuentas.

Se trata de la séptima ley sobre educación no universitaria con que cuenta España en tres décadas, aunque el Ministerio calcula que la reforma se implantaría a partir de 2014-2015.

El Gobierno defiende que para elaborar la ley, que ahora pasará el trámite parlamentario, tuvo en cuenta a las regiones (que tienen competencias en materia educativa) asociaciones de padres, directores de los centros, sindicatos de docentes y estudiantes.

Sin embargo, algunas de estas entidades se manifestaron en contra de la reforma en las semanas precedentes, por entender que se trata de una norma que favorece al sector privado y la mercantilización de la educación.

El propio Wert dijo que la reforma era "inaplazable" y advirtió de que los 500.000 alumnos repetidores de curso de la educación obligatoria (de los seis a los dieciséis años) tienen un costo de 2.500 millones de euros.