"Los derechos adquiridos tendrán vigencia hasta su rechazo"
El oficialismo se niega a negociar el DNU por las reservas. La oposición dice contar con el número necesario de legisladores para rechazarlo.
BUENOS AIRES.- Funcionarios del Poder Ejecutivo y el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, continuaron ayer la defensa del decreto que habilita el pago de deuda con reservas y reclamaron el respaldo de la oposición a una medida que consideraron "racional" y beneficiosa para el país.
En tanto, la oposición reclamó que se habilite un diálogo parlamentario para consensuar los alcances de la medida y asegura que cuenta con el número necesario de legisladores para recharza el DNU, según expresó la diputada del PJ disidente, Graciela Camaño.
El jefe de gabinete, Aníbal Fernández, aseguró que el traspaso de las reservas del Banco Central al Tesoro Nacional "ya está" y por tanto no se deberá regresarlas al BCRA en caso de que el Congreso rechace la operación efectuada.
Fernández sentenció que, según la normativa, "los derechos adquiridos tendrán vigencia hasta su rechazo" por lo que "todo lo actuado hasta el momento tiene validez", lo que incluye la transferencia de 6.500 millones de dólares, a través de un decreto, para saldar deuda pública durante 2010.
El jefe de los diputados "K", Agustín Rossi, adelantó que el oficialismo no tiene problema en que se trate el Presupuesto Nacional en el Congreso "si se apoya la iniciativa para el pago de la deuda" con las reservas.
Rossi admitió haber "charlado con distintos sectores de la oposición sobre este tema del uso de las reservas" pero que no encontró "nunca una alternativa" a la oficial.
"De la única manera que vamos a rever el presupuesto es si se pagan los servicios de la deuda" señaló Rossi.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, consideró que es "fundamental el pago de los vencimientos en el 2010 porque sabemos qué pasó cuando Argentina decretó el default".
El ministro destacó que "lo mejor es la utilización de las reservas; por ellas nos pagan un 0,5 por ciento, y salir a tomar plata, nos significa pagar entre el 12 y el 14 por ciento".
En diálogo por radio Mitre, Randazzo aceptó que "en política el diálogo es fundamental" pero advirtió que "para que haya diálogo tiene que haber predisposición de las dos partes".
Y aclaró que "el Fondo de Desendeudamiento con la utilización de reservas es un tema innegociable" para el Gobierno ya que "de esa forma nos ahorramos 1.000 millones de dólares en intereses".
Por su parte, el ministro de Economía, Amado Boudou, reclamó "racionalidad por parte de la oposición" y aseguró que el Gobierno continuará generan las "herramientas necesarias" para garantizar el pago de la deuda.
En un reportaje publicado por Página /12 subrayó que el pago de deuda con reservas "es una medida que tiene que ver con la máxima racionalidad".
El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, le pidió a la oposición "que ayude a la Argentina a que salga del default, que normalicemos la situación finaciera que tenemos de arrastre y que esto nos permita mediante la recuperación del crédito más competitiva en cuanto a sus tasas apuntalar la producción".
"O respaldando el decreto o por una ley, como sea, no demoremos más esta situación y facilitemos la salida del default para dar señales claras" al exterior, pidió Scioli. Scioli reclamó por radio La Red "la colaboración en un sentido patriótico de respaldar" esta iniciativa, y que "después se verán los mecanismos, en el Congreso si es a través de una ley consensuada, o cómo".
A su vez, la diputada del peronismo disidente Graciela Camaño aseguró que la oposición "tiene el número" de representantes suficiente en la Cámara Baja para rechazar el decreto de necesidad y urgencia que habilitó provisoriamente la toma de reservas del Banco Central.
"Diputados tiene el número" declaró Camaño, sobre los 129 votos necesarios en ese recinto para derogar el decreto de traspaso de 6.500 millones de dólares al Tesoro Nacional.
