Los economistas prevén una negociación salarial dura
Analistas privados calcularon que los sindicatos reclamarán subas superiores al 20 por ciento.
BUENOS AIRES.- Las negociaciones salariales entre empresas y gremios auguran una alta conflictividad este año, debido a las dudas que existen en torno de la magnitud de la inflación, por lo que economistas calcularon que los sindicatos reclamarán subas superiores al 20 por ciento.
Así lo advirtieron analistas privados a DyN, al coincidir en que en los últimos tres meses se dispararon las proyecciones inflacionarias, y por ende, sobre el porcentaje de suba salarial que se planteará en la mesa de las paritarias.
En cambio, el ministro de Trabajo Carlos Tomada, relativizó el inicio de las paritarias al destacar que "hace 6 años que se vienen llevando adelante y generalmente se ha llegado a acuerdos no traumáticos" al aseverar que "ningún empresario firma lo que no puede pagar, ni ningún trabajador pide lo que sabe que no le pueden pagar".
En sintonía con lo manifestado por la Confederación General del Trabajo (CGT), el ministro afirmó que "no hay pisos ni techos" en las paritarias.
Los economistas consultados también coincidieron en que las empresas de servicios no están en condiciones de absorber los costos de una suba salarial, y juzgaron que fijar un porcentaje de referencia, como en años anteriores, es "injusto".
"Los que tenían más margen, como la industria, ahora es mucho más pequeño. Los costos salariales se van a trasladar a la estructura de costos de las empresas" el titular de la Sociedad de Estudios Laborales Ernesto Kritz.
El analista señaló que "ha habido una revisión al alza de lo que se espera de las subas salariales", y precisó que en diciembre la estimación rondaba "entre 15 y 17 por ciento, y ahora el piso es 20, y piensan pedir más".
"Va a haber acuerdo altos, de no menos del 20 por ciento.
Las empresas no los van a absorber, como lo hacían hace años, y va a tener efectos sobre inflación. Los que tenían más margen, como la industria, ahora es mucho mas pequeño. Los costos salariales se van a trasladar a la estructura de costos de las empresas", auguró.
En la misma línea, el economista Aldo Abram, de la consultora Exante, indicó que "en los últimos tres meses, desde que empezó el problema con el Banco Central, los pronósticos se movieron muy para arriba".
"Las negociaciones salariales van a ser bastante conflictivas porque hay bastantes dudas sobre cuál va a ser el nivel de inflación. Creo que los sindicatos pedirán por arriba del 20 por ciento".
El economista recordó que hasta noviembre del año pasado se hablaba de aumentos salariales para este año de 25 por ciento, cuando las expectativas de inflación para 2010 eran de 17 0 18 por ciento.
"Ahora la expectativa de inflación es de 25 por ciento, con lo cual, con tanta incertidumbre, y tantos aumentos de precios en tan poco tiempo, va a ser difícil plantear la discusión salarial, los sindicatos piensan en niveles más altos, ya se habla de aumentos de hasta 30 por ciento".
En este sentido, Abram sugirió que "empresarios y gremios deberían negociar salarios por plazos cortos" en lugar de anuales.
"Las pérdidas para las partes por errarle a la inflación se reducen con acuerdos más cortos. Negociar por plazos de un año es extremar las diferencias, y llegar a un acuerdo va a ser más difícil", opinó.
Así, recomendó negociar "acuerdos salariales cautelosos, con revisión a los seis meses", al advertir el otorgamiento de aumentos "exagerados" genera más "pérdidas de empleo".
"En este escenario debe negociarse con responsabilidad para no afectar el nivel de empleo", afirmó, al tiempo que tildó de "equivocado" el juicio de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien hoy aseguró que es "un verso que los salarios generan inflación".
