El gobierno "observa y le interesa" la sucesión de Moyano en la CGT
"No tenemos ni queremos tener injerencia alguna", aclaró el ministro Tomada. Juan Carlos Schmid salió al cruce de sectores antimoyanistas.
BUENOS AIRES.- El gobierno admitió ayer que "observa y le interesa" el proceso y los acontecimientos que a diario protagonizan el jefe de la CGT, Hugo Moyano, y los distintos sectores del sindicalismo que desde hace meses pugnan por desplazar al camionero de la jefatura de la central obrera.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, admitió ayer que la Casa Rosada "observa y le interesa" el proceso que se está registrando en la CGT de cara al congreso del 12 de julio próximo que elegirá a una nueva conducción y consideró que "nunca es bueno que una central sindical se divida".
"El proceso electoral que está viviendo la CGT lo estamos observando y no vamos a decir que no nos interesa, pero no tenemos ni queremos tener injerencia alguna", subrayó Tomada.
De esta forma, el ministro buscó despegar al Gobierno de Cristina Fernández de una supuesta preferencia del oficialismo por el metalúrgico Antonio Caló para suceder a Moyano al frente de la CGT, habida cuenta del abierto enfrenamiento del camionero con la administración kirchnerista.
Pero la sucesión de Moyano no solo ocupa el interés del Gobierno sino que preocupa seriamente a los referentes de los gremios denominados "gordos", barrionuevistas e independientes que hasta ahora no fueron capaces de articular una estrategia que les garantice el alejamiento de Moyano de la cúpula de la CGT.
Desde el moyanismo Juan Carlos Schmid, hombre del riñón del camionero, abogó ayer en favor de "sostener" la continuidad de su jefe al frente de la CGT y, cuestionó a sus detractores.
"Me parece que lamentablemente la CGT está perdiendo la posibilidad de poner una plataforma de reivindicaciones y simplemente se está discutiendo quién será el próximo secretario de la CGT y esto nos debilita", dijo el dirigente.
Schmid respondió de esta forma a los sectores antimoyanistas que anticiparon que desconocerán la convocatoria al Comité Central Confederal (CCC) para el próximo 23 de mayo y al congreso del 12 de julio que aprobó el Consejo Directivo de la CGT, el pasado 24 de abril.
Otro que reiteró su rechazo a la continuidad de Moyano fue su antecesor Rodolfo Daer, quién sostuvo que "el ciclo" del camionero "ha concluido" y le reclamó facilitar la unidad del movimiento obrero generando condiciones para la construcción de una nueva conducción" en la central sindical.
Daer consideró que Moyano "no puede pasar de un extremo a otro, como el apoyo incondicional que hizo, a las críticas como si el Gobierno fuera de derecha y aplicara políticas neoliberales como se manifiestan en otras partes del mundo".
"Hay un debate dentro del movimiento obrero argentino y hay una posición unánime de las distintas corrientes de opinión que lo conforman, que el ciclo Moyano se ha agotado", enfatizó Daer.
En sus declaraciones, Daer dijo además que "se pretende una conducción de la CGT que ensamble el apoyo en el desarrollo del proyecto nacional e industrialista que lleva adelante la Presidenta (Cristina Fernández), pero con criterios políticos independientes".
Si bien reconoció los reclamos insatisfechos de todos los sectores del sindicalismo, Daer insistió con que "lo de Moyano ha concluido" y remató afirmando que en la próxima conducción de la CGT debe haber "un solo secretario general", ya que "el triunvirato no fue una experiencia positiva, porque prevalece la conducta personalista".
