Una despedida triunfal plagada de misterios
Silvina Garré y Nito Mestre clausuraron en Buenos Aires una gira que pasó por Mar del Plata en un par de ocasiones, formato artístico que convocó varios miles de seguidores en una enorme recorrida nacional.
por Gabriel Imparato
Cuando los primeros minutos del domingo se corporizaron firmes, el abrazo que se dieron Silvina Garré y Nito Mestre cobró una significación muy especial, corolario de dos años con un proyecto que recorrió el país de manera muy exitosa.
Luego de un centenar de conciertos en el continente, la dupla eligió la sala porteña del ND/Ateneo, el mismo sitio en donde esta nueva agrupación cobró vida a principios de 2009, para realizar una despedida triunfal de alto calibre.
Un show con 28 canciones que abarcaron sus repertorios solistas, varias gemas compartidas en duetos inolvidables y una estética que se erigió fina e intimista, fueron el bocado que degustaron aquellos que al final de la temporada veraniega permanecieron en Buenos Aires para testimoniar un espectacular cierre de un tour nacional que se detuvo un par de ocasiones en Mar del Plata.
Abriendo la velada con "Tréboles de cuatro hojas" y cerrando con una versión muy folk de "La colina de la vida", Garré y Mestre exhibieron en su jornada de clausura un elemento que actualmente escasea con las numerosas presentaciones del pop-rock: excelentes voces que lejos de amilanarse con afinaciones y tonos que ya llevan treinta años de existencia, salieron al toro con una precisión demoledora para ratificar la calidad de sus gargantas. "Canción del Pinar", "Cuando comenzamos a nacer", pero fundamentalmente "Cuando ya me empiece a quedar solo" cimentaron un gran clima anímico que tuvo tramos increíbles con la añeja "Gaby" (Sui Géneris) o la inmortal "Tréboles de cuatro hojas", un divertidísimo show con el agregado de varios bises fuera de programa, gran espectáculo donde Mestre adelantó su recreación de "Barco quieto" (María Elena Walsh) para un futuro CD de reversiones pop.
Dejando de lado cualquier divismo, la dupla dejó expuesta la dulce magia a la hora de complementarse en una recorrida nacional que fue grabada en un par de ocasiones desconociéndose si esas cintas verán la luz en alguna ocasión.
Silvina retomará sus recitales con varios clásicos de su obra, mientras Nito desarrolla las maquetas de la nueva placa de estudio sobre autores populares, dupla que casi al cierre del concierto confirmó que no descarta reinstalar estas apariciones dentro de un par de temporadas con otro contexto y planteo para la vuelta.
Con la satisfacción de 24 meses en un tour de bellísimas veladas y mucha música expuesta a otros oyentes, Mestre y Garré bajaron el telón de un fantástico show donde la música y dos voces de gran calidad se mancomunaron brindando un cóctel tan emocionante bajo una dulce seducción.
