El premio de los marplatenses
Los marplatenses distinguidos con los Estrella de Mar reflexionan sobre el sentido de un premio que diferencia entre producciones locales y foráneas. Sin quejas, hablan de la diferencia de inversión y del reconocimiento al esfuerzo.
Un premio al esfuerzo que supone hacer teatro independiente, un premio para no bajar los brazos. Así entienden el galardón recibido los actores y actrices locales que fueron distinguidos con el Estrella de Mar durante la ceremonia del lunes último.
Merceditas Elordi es la directora de "De hombre a hombre", obra que fue reconocida como mejor espectáculo de teatro off. Angeles Marset resultó la mejor actriz marplatense, por la obra "Exorcismo de mujer", y Alejandro Gómez y Norberto García forman parte del elenco de "Usurpados", mejor obra de teatro local y, García, mejor actor.
Para los cuatro, el término "marplatense" es impropio a la hora de definirlos como artistas. "Somos actores universales, acá o en la China", dice Marset. No obstante, aseguran que el galardón es útil a la hora de promocionar sus espectáculos y expandir el trabajo que realizan sobre el escenario, un trabajo que está sostenido por "una tremenda inversión de tiempo", tal como lo definió Angeles, quien tuvo dos años de ensayo para montar "Exorcismo de mujer" en su sala Liberart (Moreno 2742).
Los ensayos incluyeron viajes a Mendoza, de donde es la autora y directora de la obra, Nora Fernández, y la necesidad de suspender su vida familiar durante ese lapso de tiempo.
"Empezamos en 2009, estrenamos en 2011. En estos dos años hemos tenido siete encuentros con la directora, en jornadas de trabajo que eran de catorce a dieciséis horas. El premio es un broche de oro a la perseverancia, a no pincharme en este que es mi primer unipersonal, a apostar a eso que uno quiere ver realizado, sin saber lo que va a pasar. Me digo 'bueno, valió la pena'", se sincera la actriz.
Para Elordi, el premio también reconoce su vocación. "Para poder hacer De hombre a hombre traje a dos actores de Buenos Aires, que viajan todas las semanas. Tuve que conseguir una sala como la del Museo del Mar (Colón y Viamonte) y ellos se vienen con mi marido desde Buenos Aires, en el auto, para no pagar pasaje y además, los alojo en una habitación que tengo de más en mi casa", cuenta.
Dice que "el esfuerzo es titánico". Sin embargo, Elordi no quiere detenerse en el eterno reclamo. "No quiero quejarme de eso, ni lamentarme, hay que ir para adelante, porque este es el camino que elegimos y no queda duda", asegura.
La actriz, que también interpreta la obra "Porque soy psicóloga", dice estar de acuerdo con la inclusión de los marplatenses en la fiesta del Estrella de Mar, un tema que siempre genera polémica entre la comunidad local.
"Para los artistas marplatenses es un momento fugaz, pero es un momento en el que también tenemos la oportunidad de ser vistos, de ser reconocidos", agrega. Y desliza la idea de realizar durante el invierno un encuentro que premie a los actores locales, una suerte de evento sólo para los marplatenses.
García, protagonista de "Usurpados" junto a Marina Porcel (teatro El Caldero, España 2031) insiste en que lo esencial del trabajo del actor es "asumirse como tal". "Muchas veces no somos tenidos en cuenta por el público porque como somos de acá a la vuelta, como nos conocen de otras actividades. Pero el premio es un reconocimiento al trabajo de los marplatenses. Parece tan poco, pero es tanto, es una posibilidad de reconocimiento, de que se abran puertas", indica el mejor actor local. Y agrega que a la actividad le hacen falta productores que puedan vender los espectáculos en las distintas plazas.
Gómez, por su parte, está en desacuerdo con la diferenciación "de teatro bueno o malo" que realizó la directora de la obra Toc Toc, Lía Jelín, al recibir su Estrella de Mar. "Hay teatro con diferentes posibilidades, no es lo mismo una producción de 20 mil pesos que nosotros, no lo ganamos ni en diez años, que una producción de teatro independiente, donde muchos tenemos que trabajar en otra cosa y pagar una sala para ensayar, cuando en otros lugares te pagan por los ensayos".
Angeles rescató "el trabajo actoral" que se ve en las obras de teatro independientes. "Por ahí no tenemos la inversión de dinero necesaria, como la que tienen en Buenos Aires, pero el público no es tonto, es buenísimo aprender a no subestimarlo jamás, la gente está más dispuesta a ver caras que no son televisivas pero que pueden ofrecer un buen producto, un buen teatro y hay que poner la energía en eso", destaca.
