José Vélez colocó sus manos en la Vereda de las Estrellas
Las huellas del cantante canario, de gira por la Argentina, quedarán en Mar del Plata.
Numeroso público -en su mayoría femenino-, aplaudió fervorosamente ayer al mediodía al cantante canario José Vélez, quien tras haber dado un brillante concierto por la noche en el Hermitage Hotel, puso las manos en la Vereda de las Estrellas de ese establecimiento.
Elegante y acompañado por su bella esposa, la también canaria Teresa, Vélez cumplió con el ritual haciendo gala de una enorme simpatía, ya que saludó antes y después a quienes asistieron a la ceremonia y desde detrás del vallado, reclamaban su atención.
El artista, una vez que puso las manos en el cemento -y tras estamparle un fogoso beso en los labios a su mujer-, mantuvo un diálogo con los medios presentes para confirmar su amor por la Argentina, a la que califica como su "segundo hogar". "Estuve un tiempo sin venir -dijo- pero ahora vengo mucho más a menudo. Estoy recorriendo Latinoamérica, haciendo una gira muy grande además con muchísima gente por toda la Argentina, me voy ahora al teatro Colonial, luego voy a Colombia 18 días, volvemos a la Argentina, luego voy a Estados Unidos donde estaré unas tres semanas y vuelvo a España".
En relación a su último cd, afirmó que "la gente ha recibido a José Vélez, porque es algo muy bonito, que sin tener un disco a lo mejor sonando en las radios, en las FM, y quizás sin estar de moda, no se han olvidado para nada de mi, cantan todas mis canciones, todos mis hits, realmente tengo que agradecer muchísimo, y quiere decir una vez más que la música de la gente de mi generación todavía sigue vigente e incluso en la gente muy jóven, que las canta todas".
Al ser consultado sobre su experiencia cantando con la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, hecho que ocurrió en diciembre, antes de salir de gira y a beneficio de una entidad solidaria, Vélez dijo que "fue precioso. Porque además fue a beneficio de las personas que no tienen techo, en la vida no sabes nunca lo que nos puede ocurrir, gente que estamos muy bien económicamente hoy, mañana la vida nos da un golpe y nos quedamos sin nada. Y a esta gente la recoge una asociación en España, en Canarias concretamente y la lleva a un centro donde la rehabilitan porque por lo general son gente con problemas de droga, de alcohol y demás. Se recaudó muchísimo dinero y la verdad es que me siento muy feliz. Además es algo que yo dije que iba a hacer y de repente se vino y se unió la Filarmónica de Gran Canaria, que es una de las mejores de España y tiene casi noventa músicos, fue una experiencia realmente espectacular".
