Sergio Ramírez reivindicó la comunicación con el lector
"Lo que importa es la comunicación con el lector. "El que escribe cuenta y eso que cuenta lo hace para un lector que luego lo recogerá a su manera y obtendrá sus propias lecciones, lo que importa es la comunicación con el lector", insistió quien ocupara aquel puesto político, como vice de Daniel Ortega, entre 1986 y 1990.
MAR DEL PLATA, - El escritor y ex vicepresidente nicaragüense Sergio Ramírez, distinguido ayer en esta ciudad en el marco de la tercera edición del Festival Azabache de Literatura Negra y Policial, hizo una encendida defensa de la comunicación del escritor con el lector.
"Lo que importa es la comunicación con el lector. "El que escribe cuenta y eso que cuenta lo hace para un lector que luego lo recogerá a su manera y obtendrá sus propias lecciones, lo que importa es la comunicación con el lector", insistió quien ocupara aquel puesto político, como vice de Daniel Ortega, entre 1986 y 1990.
Entre sus novelas destacan "¿Te dio miedo la sangre?", "Castigo divino", "Un baile de máscaras", "Margarita, esta linda la mar" -(obra que recibió el Premio Internacional de Novela Alfaguara y el Premio Casa de las Américas), - "Sombras nada más", "Mil y una muertes", "El cielo llora por mí" y "La fugitiva".
Y sus libros de relatos "Clave de sol", "Catalina y Catalina", "El reino animal", "Juego perfecto", "El cielo llora por mí", "Perdón y olvido" y "Flores oscuras".
Ramírez fue declarado ayer visitante notable por el Concejo Deliberante de esta ciudad, y compartió la cucarda con sus colegas Elmer Mendoza, la chilena Andrea Jeftanovic, los españoles Toni Hill y Carlos Zanón, los colombianos Patricia Nieto y Alberto Salcedo Ramos y la uruguaya Marisa Silva, participantes de esta tercera edición del festival.
El nicaraguense tomó la palabra en nombre de sus amigos presentes y dijo que se sentían "honrados de estar (en Mar del Plata) y agradecidos por la distinción. Estamos seguros que cada vez veremos más escritores llegando a esta ciudad para multiplicar su presencia en esta actividad tan trascendental".
Ramírez no eludió las preguntas sobre su pasado político respecto a su actualidad exclusiva como periodista y escritor. Precisó que "generalmente se piensa que si alguien escribe es bueno también para otras cosas, lo que resulta a veces bastante peligroso porque se les confía tareas a gente para las que no están preparadas".
En un café a metros del palacio municipal, el escritor agregó que prefiere "distinguir las cosas. Cuando yo entré a la revolución, en los 80, lo hice como un escritor y respondiendo a un llamado extraordinario. Por eso aclaro que no entré en la política sino en una revolución".
Y agregó: "Si me hubieran invitado a competir en una elección no me hubiese interesado, porque no era mi vocación. Si alguna vez tuve que renunciar a mi sentimiento y necesidad de ser escritor fue por un hecho que me trascendía. Y cuando eso terminó, simplemente regresé a lo que hacía antes".
Sobre la tarea del hombre de las letras, Ramírez confió que "un escritor tiene que trabajar y escribir lo que está pensando. Uno no se propone en un libro dar un mensaje político, pues no siempre sale bien. El que escribe cuenta y eso que cuenta lo hace para un lector que lo interpretará a su modo. Como dije hace un rato, lo que importa es la comunicación con el lector".
El festival del género más importante de Latinoamérica tiene programadas cuarenta mesas redondas y otras actividades como ?Desayune con su escritor preferido?, el espacio infantil ?Azabachito?, ?Lado B? (en donde los autores mostrarán en qué otras disciplinas también se destacan), una lucha de Paintball y hasta un combate de boxeo, con epicentro en la Plaza del Agua, sobre la comercial calle Güemes de Mar del Plata, con entrada libre y gratuita.
Además, el Festival Azabache incorpora a otros géneros cercanos a lo negro y policial, como la crónica narrativa-no ficción, el terror, la ciencia ficción y el fantasy juvenil.
Y al igual que en ediciones anteriores, se llevará a cabo un concurso de novela con un jurado de primer nivel, cuyo premio será la publicación en la serie Tinta Roja de la editorial EDUVIM.
