Blur se apoderó del Primavera Sound
La banda liderada por Damon Albarn volvió con autoridad a los escenarios descargando una batería de éxitos y dejando claro que ante sus canciones nadie puede quedarse quieto.
BARCELONA, España (Télam, por Cecilia Guardati, corresponsal).- La notable banda británica Blur se adueñó del festival Primavera Sound de Barcelona certificando ante decenas de miles de personas que su britpop descarado no tiene competencia.
Eran el gran nombre que encabezaba la grilla de artistas que desfilan vertiginosamente estos días por los escenarios del festival barcelonés y, ante las elevadas expectativas depositadas en ellos, no defraudaron.
Tras años dosificando sus apariciones públicas, la formación liderada por Damon Albarn volvió con autoridad a los escenarios descargando una batería de éxitos y dejando claro que ante sus canciones nadie puede quedarse quieto.
Los Blur demostraron en Barcelona que a pesar de los altos y bajos y las energías depositadas en otros proyectos (Gorillaz, The Good, The Bad and The Queen y solitarios de Graham Coxon), tras veintiún años de trayectoria pueden seguir presumiendo de su corona de reyes del britpop.
Nadie quería perderse al conjunto británico que, sobre la 1.30 de la madrugada, apareció sobre el escenario Heineken del Primavera Sound, en torno al cual se habían abarrotados miles de personas desafiando el frío a orillas del mar mediterráneo.
Pero bien que valió la pena. Cuando Damon Albarn (voz, guitarra, teclados), Graham Coxon (guitarra y voz), Alex James (bajista) y Dave Rowntree (batería), hicieron sonar los primeros tonos de "Girls & Boys", el público comenzó a zarandearse y ya no importó nada más.
Muchos de los presentes iniciaron su particular viaje en el tiempo, a la década de los 90, años en los que el cuarteto británico alcanzó la fama mundial a base de melodías que quedaron en la historia.
Sonaron "There's No Other Way", "Popscene" y "Beetlebum", para deleite del público, que cantaba enloquecido los estribillos.
Con Damon Albarn con actitud de rockero con resaca, dando saltos y enredándose con el micrófono, y saludando a la hermosa luna que sobre el mar, la noche prometía.
Por unos momentos, sin embargo, Blur bajó la guardia con "Trimm Trabb" y "Caramel", aunque poco después recuperó la tensión del público, que enloqueció con otro de sus hits "Coffe & TV", con Graham Coxon a cargo de la voz.
En este clima de éxtasis llegó "Tender", "Country House", "Parklife" y "End Of a Century", coronando un paseo por lo mejor del pop de las últimas décadas. Fue en ese clima que Albarn se acercó al público e hizo gala de su condición de megaestrella cantando sobre la valla "He lives in a house, a very big house in the country", el estribillo del hitazo "Country House".
Coristas y una sección de vientos completaban la puesta en escena de la mítica banda, que cerró el concierto con una combinación perfecta, "The Universal" y "Song 2", su canción más punk, lo que fue toda una muestra de estilo y actitud.
Si Blur fue todo un éxito, los otros nombres legendarios como The Breeders de Kim Deal (ex Pixies), celebrando el veinte aniversario de "Last Splash", corrieron peor suerte, ya que tuvieron dificultades para destacar y conquistar al público, a falta de sus canciones más conocidas como "Divine Hammer".
De la misma forma, The Jesus and Mary Chain, aunque reunió a una buena masa crítica en el escenario Heineken, estuvo lejos de desatar pasiones y sonó monótono y lejos de lo que quizás fue su pasado, más allá de que los nostálgicos de la primera línea disfrutaron con temas como "Happy When It Rains" o "Head on".
En cambio, la tarde de sol y viento del Primavera Sound arrancó con la buena sesión de rock folk electrónico del estadounidense Kurt Vile & The Violators, seguido del indirock y funk de Peace, una jovencísima banda británica que hizo bailar al público en el escenario Primavera.
Una de las revelaciones fue el cuarteto escocés Django Django que hizo bailar una fervorosa multitud durante casi una hora con su corto repertorio (tienen un único disco de reciente publicación) de música indie y psicodélica.
Al término del show, el líder de la banda, Vincent Neff, le contó a Télam que ya se preparan para grabar un nuevo disco y el próximo año quieren salir de gira por Latinoamérica, concretamente Argentina y México.
La noche y la madrugada dejó también perlas de elitismos musical para las masas, como la actuación del británico James Blake, el niño mimado de la escena electrónica y el dubstep, quien con su piano, raras mezclas y delicada voz, cautivo al público entonando temas como "Limit to your love".
Finalmente, en la madrugada llegó la afilada electrónica del grupo sueco The Knife, con una puesta en escena impactante de coreografías psicodélicas y futuristas que hipnotizó a la audiencia.
