Emotiva misa en la Catedral por las víctimas del sismo en Chile
Se recordó a todos los fallecidos en el sismo que azotó al país trasandino, una semana atrás.
En la ceremonia participó el cónsul que asumirá el lunes, Oscar Milet; y miembros del consulado chileno. Asimismo, muchos hermanos de Chile estuvieron presentes, y rezaron con devoción por las víctimas del sismo.
La misa fue presidida por monseñor Armando Ledesma, vicario general de la Diócesis de Mar del Plata, quien hizo llegar el afecto y la oración del obispo, monseñor Juan Alberto Puiggari, ausente por un compromiso pastoral fuera de la ciudad.
"Es este un momento muy difícil para nuestra querida hermana, la nación de Chile. Momentos de dolor, de crisis, de un país hermoso, pujante, y que de pronto pareciera que la fuerza de la naturaleza quisiera arrancarle la pujanza, pero lo que ciertamente hemos podido ver es que no le ha podido arrancar la fuerza de la naturaleza, es la fe de los hermanos chilenos", expresó monseñor Ledesma durante la homilía. "Dios ha venido a padecer y El está padeciendo con el pueblo chileno, y así va aumentando esa luz de esperanza, y la fe que busca ver más allá de la destrucción y de la muerte que parece imperar en el país. En el momento de la encrucijada, la fe da respuestas, abre la mirada y permite ver más allá. Como esa fe que impide que también nos deshumanicemos", manifestó Ledesma.
Por último el vicario de la Diócesis pidió, "dirijamos la mirada a la Virgen Santísima, nuestra Señora del Carmen que está aquí junto a nosotros y junto a la cruz de todos sus hijos, sosteniendo el dolor, recogiendo las lágrimas, e implorando ante Dios para que cese el terremoto, cese el dolor y puedan comenzar nuevamente".
Minutos antes de finalizar la misa, todos los sacerdotes bajaron del altar y se colocaron frente a una gran cruz de madera apoyada sobre el piso. La misma tenía en cada punta una vela y en el centro un ramo de flores rojas, recordando a todos los fallecidos en la tragedia de Chile. Con la oración y la aspersión con agua bendita, se realizó el rito del responso. Luego cada uno de los cirios fue encendido por distintas personas: primero monseñor Ledesma, luego el cónsul chileno, en tercer lugar la secretaria del consulado, y por último una religiosa chilena que se encuentra en nuestra diócesis. Culminada la celebración varios fieles se acercaron, tocaban la cruz y rezaban frente a ella demostrando su dolor por las víctimas de nuestro pueblo hermano.
