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07-03-2010

Campo: optimismo por las cosechas y preocupación política

Las lluvias caídas durante el verano cambiaron el panorama de la zona, donde se esperan cosechas récord tanto de maíz como de soja. Hay dudas respecto de la siembra de trigo.

Los productores agropecuarios de Mar del Plata y la zona se debaten entre el optimismo generado por la perspectiva de una buena cosecha y las preocupaciones políticas que les acarrea su conflictiva relación con el Gobierno nacional.

Tras las lluvias del último verano, el panorama cambió en los campos de la zona. Tal como reconocieron en diálogo con LA CAPITAL varios productores, se prevén cosechas récord tanto para el maíz como para la soja en tanto que el trigo tendría, desde el punto de vista productivo, muchas mejores perspectivas que a la hora de la anterior siembra.

También la papa vive un gran momento desde el punto de vista productivo y hasta la ganadería va reconquistando a sus viejos aliados, de la mano de un mercado ávido de carne vacuna.

Sin embargo, el gran nubarrón en el cielo de los productores está dado por la política, tal como viene ocurriendo desde que el kirchnerismo asumió el poder nacional.

Las decisiones adoptadas por el Gobierno sobre la comercialización de granos, como el trigo, hacen que el ánimo de los hombres de campo no sea todo lo optimista que ameritaría la situación. Es más: algunos hasta se plantean no sembrar trigo, una opción inimaginable años atrás.

El panorama nacional

Desde el punto de vista productivo no hay dudas de que el panorama es favorable. Así lo describió Alejandro Bartolomé -gerente general de Cresud-, quien aclaró que "las perspectivas agrícolas para la Argentina son buenas".

Tras recordar que "las cosechas de 2008 y 2009 fueron castigadas por la sequía, ya que prácticamente no llovió durante dos años" el especialista recalcó que "con las últimas lluvias se esperan buenas cosechas" para las próximas campañas, dado que "los suelos están muy mejorados".

Sin embargo, otros especialistas prefieren poner el acento en el aspecto político. Claudio Santana, gerente comercial de trigo y soja de Nidera, afirmó que el conflicto con el Gobierno "genera temor en los productores y puede afectar las inversiones" previstas para este año.

El empresario reconoció que "en 2009, con mal clima y malas políticas, el ambiente era muy malo" y que "hoy el panorama es otro, ya que con una cosecha excelente siempre hay oportunidad de hacer negocios".

No obstante advirtió que "si la situación se prolonga demasiado, puede afectar la decisión de la próxima siembra, particularmente del trigo, un cultivo sobre el que hay mucha incertidumbre, especialmente por las restricciones a las exportaciones".

A nivel local

¿Qué pasa entre los productores locales, mientras tanto? Carlos Cerboni, secretario de prensa de la Sociedad Rural de Mar del Plata, afirmó a LA CAPITAL que el ánimo de los hombres de campo en la zona "es malo" debido al factor político.

"Los campos están hermosos, vamos directo hacia una cosecha récord tanto en soja como en maíz" reconoció el dirigente, quien sin embargo consideró que la contracara de la moneda tiene el mismo nivel de intensidad.

"Los silos están llenos de trigo sin vender por el empecinamiento del Gobierno nacional en meter las manos en el mercado" afirmó para luego recordar que "durante siglos el mercado del trigo se manejó solo, sin regulaciones. Desde que llegaron ellos (por el matrimonio Kirchner), toda la cadena está tergiversada".

Cerboni añadió que "esta situación está siendo aprovechada por los tradicionales vivillos, que ofrecen dos pesos por lo que en otro contexto valdría diez. Los productores no quieren malvender su cosecha y por eso en la zona está cortada la cadena de pagos", alertó.

El panorama fue confirmado por Héctor Villar, productor y acopiador de la zona, quien afirmó que los centros de acopio "están llenos de mercadería que ya no debería estar" y relató que "hay productores que intentan pagar algunos insumos, como el combustible, con trigo".

Aunque con diferente lineamiento político, Mario Raiteri -dirigente de Coninagro- reconoció que el principal inconveniente que enfrentan los productores de la zona pasa por las fallas del mercado.

Para graficar la situación Raiteri relató que "hoy los productores están desfinanciados" dado que "el trigo no puede venderse y la papa tiene muy bajo valor en el mercado -ver aparte-".

En este contexto, graficó que el girasol "es el primer cultivo que puede convertirse en plata" y consideró que su comercialización "les dará a los productores un poco de oxígeno financiero".

Sin embargo advirtió que "con eso sólo no es suficiente" y recordó que el sector está reclamando al Gobierno que permita exportar 4 millones de toneladas de trigo desde el puerto de Quequén dado que la región "está lejos del área de molinos, nuestra producción no tiene calidad panadera y las necesidades del mercado interno están garantizadas por el resto del país".

Mientras tanto, Raiteri advirtió que la falta de comercialización del trigo "va a traer problemas de logística" y que podría haber "cosechas demoradas y pérdidas de calidad".

En este marco, el dirigente consideró que la estrategia a seguir "pasa porque la Mesa de Enlace Nacional actúe sobre el Congreso y el Gobierno nacional para las políticas de largo plazo mientras que las entidades gestionen el día a día, ya sea en conjunto o individualmente".

El sector papero

Los productores paperos de la zona sudeste atraviesan un momento particular. Las lluvias caídas durante los últimos tiempos tuvieron efectos altamente benéficos para el cultivo, cuyos rendimientos superan ampliamente los registrados en la misma época del año anterior.

Sin embargo esta buena noticia no está acompañada por los mercados, donde los precios "están muy bajos" según describió Mario Raiteri, dirigente de Coninagro y productor papero de la zona.

El dirigente recordó que en esta época del año la zona del sudeste es la principal proveedora de papa del mercado nacional. "Como Belgrano también tuvo un muy buen rendimiento por las lluvias, los precios bajaron mucho", describió.

Sin embargo, Raiteri se mostró confiado. En primer lugar, explicó que la tendencia podría revertirse a mediados de año, cuando se conozcan los datos de la campaña de Córdoba. "No es que les vamos a desear que les vaya mal, pero entre todos podríamos compensar", reflexionó el dirigente.

Por otra parte, Raiteri consideró que los bajos precios actuales podrían modificarse en los próximos meses. "En primer lugar porque los hábitos de consumo cambian -dijo-: en invierno se consume mas papa. Además, con el aumento del resto de los alimentos, como la carne, puede que las amas de casa redescubran la papa", se entusiasmó.

Más adelante, Raiteri aclaró que el productor papero "está acostumbrado" a estos movimientos del mercado, por lo que aclaró que la superficie sembrada de papa "aumentó en la última campaña y también mejoraron los rendimientos".

Ganadería

La ganadería podría volver a repuntar en la zona. Así lo afirmó Mario Raiteri, dirigente de Coninagro, quien consideró que "hay un intento del productor de recuperar para el ganado áreas que en el último tiempo pasaron a la agricultura".

Según el dirigente, la retracción que la ganadería sufrió en los últimos años podría revertirse "con las política de apoyo adecuadas, que incluyan financiamiento y estímulos impositivos".

Al respecto precisó que "algo se está haciendo" y puso como ejemplo un trabajo conjunto con los ministerios de Asuntos Agrarios de la Nación y de la Provincia y del Banco Provincia "para que los productores ganaderos bonaerenses puedan acceder a créditos subsidiados". "Habría 350 millones de pesos para adjudicar en créditos a pagar en 60 meses -relató-. Eso es un estímulo realmente muy importante en una actividad a largo plazo como la ganadería".

Sobre las secuelas de las últimas políticas, Raiteri afirmó que "hubo un traslado de la ganadería a las áreas marginales sin el acompañamiento de tecnología adecuada, por lo que se perdió eficiencia y bajó la producción. Pero con las políticas adecuadas este cuadro se puede revertir", concluyó.