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06-08-2012

A pesar de las críticas los comerciantes siguen adecuando las fachadas

El nuevo Código de Publicidad genera algunos rechazos. El próximo noviembre entrará en vigencia la nueva ordenanza que regula la cartelería de la vía pública. Comerciantes rescatan el objetivo de evitar la polución visual. Pero suman quejas por los gastos que insume la nueva medida.

Muchos de los comerciantes locales, aún con quejas, van adecuando las fachadas de sus negocios de acuerdo a lo dictado por el Nuevo Código de Publicidad Urbana, que entrará en vigencia en noviembre próximo.

Es que, de acuerdo a la flamante normativa, en los centros comerciales a cielo abierto y avenidas los carteles de los comercios deberán tener medidas determinadas y no alimentar la polución visual, tal el espíritu de la ley que entrará en vigencia.

Ayer a la tarde, en la disquería L`Atelier -Rivadavia 2600- dos hombres trepados a una escalera y con herramientas adecuadas comenzaron a desmontar la antigua fachada. "No estoy nada de acuerdo -dijo Silvia, desde el interior del negocio- porque esto nos suma otro gasto más y lo peor es como queda: vemos los resultados y parece un rancherío".

Además, se quejó porque "hoy hacemos el gasto, pero no sabemos cuánto va a durar, porque quizás el intendente se levanta de manera diferente y propone otros cambios".

Asimismo, advirtió que "con el cambio de fachada, en la vidriera nos va a dar todo el sol a la tarde y se sabe que ni los discos, ya sean CD o DVD deben estar al sol, así que no sabemos qué vamos a hacer". En el exterior, mientras tanto, los ruidos de las bocinas se mezclaban con el sonido metálico de la sierra que cortaba los fierros del antiguo frente.

En la casa de ropa deportiva "Magher", en Rivadavia entre Córdoba y Santiago del Estero, realizaron la remodelación "hace un mes" pero todavía no lograron colocar el nuevo cartel de acuerdo a las dimensiones requeridas por la ley.

"La verdad es que no me parece bien -opinó Valeria, empleada del local- porque es un gasto extra en época de crisis y tenés que sacar un préstamos para encarar estos trabajos. Creo que hoy, en Mar del Plata, hay otras urgencias".

En la zona de la calle Güemes la mayoría de los negocios todavía no se sometieron a las remodelaciones y muchos de los comerciantes esperarán "hasta último momento, porque es pérdida por partida doble: por un lado tengo que gastar más de 40 mil pesos para sacar los toldos que tengo hoy y eso implica la pérdida de la publicidad de los mismos", señaló el propietario de un local gastronómico.

En la óptica ubicada en la esquina de Güemes y Alberti ya comenzaron con la tarea y, en una primera etapa, desmontaron parte de los carteles y dejaron al descubierto los porta carteles.

Más testimonios

"En época de vacas flacas -dijo la propietaria de un local de ropa femenina- tratamos de no hacer gastos ociosos. Ya sé que hay una nueva ley, pero sale mucha plata sacar los carteles que tenemos y el invierno es duro. Ya veremos cómo lo solucionamos cerca de la fecha".

En la esquina de Buenos Aires y Belgrano, donde se encuentra una de las sucursales de alfajores Balcarce y una heladería que ahora está cerrada, ayer a la tarde Juan y Simón arreglaban la pared de la fachada desmontada. "No sé que es más difícil -bromeó uno de ellos- si poner o sacar un cartel". En el interior del comercio, en tanto, explicaron que los trabajos comenzaron "hace un mes" y que después de los arreglos necesarios se montará la flamante cartelería, con las dimensiones acordes a la nueva normativa.

Una de las esquinas comerciales tradicionales, como la de las avenidas Luro e Independencia, la casa de electrodomésticos Luro Autohogar ostenta nuevo cartel, plano, de acuerdo al nuevo Código de Publicidad Urbana. A pocas cuadras de distancia, la sucursal de supermercados Toledo de Colón casi Salta también muestra su nuevo frente plano.

Uno de los sectores comerciales de la ciudad que todavía casi no registró cambios al respecto es la calle Alem, dónde los carteles siguen invadiendo veredas, al igual que algunas mesitas de determinados locales gastronómicos.

"Mirá -señaló el dueño de un local, ahora desocupado pero que ostenta un importante toldo- esta gestión fundió Alem, porque esto era el centro de la movida nocturna y ahora acá no viene ni el loro. Así que no me pueden venir a decir que tengo que cambiar la fachada de mi negocio, simplemente porque no tengo plata para hacerlo".

Otro de los comerciantes de la zona, que también pidió reserva de nombre, aseguró que "nos bajó la recaudación y nos siguen sumando gastos. Es casi un sinsentido. Además, que empiecen a bajar los pasacalles y después hablamos".

Casi tres meses quedan para quedar a derecho con la nueva normativa, aunque todos los comerciantes consultados para esta nota se quejaron por la misma.