El efectivo se impone por sobre el débito automático
Por factores como la inflación o la informalización de la economía, los pagos en efectivo van superando a las operaciones virtuales para cancelar impuestos y servicios. En cambio, en los comercios aumentaron las operatorias virtuales.
En un principio, las cuentas se pagaban en el banco y eran frecuentes las largas colas frente a las distintas sucursales. Después llegaron los cajeros automáticos y la posibilidad del débito automático, obviando las odiosas filas y tediosas esperas. Hasta que, en la primera década del siglo XXI, explotaron los centros de pago rápido que permiten cancelar casi todas las facturas previa presentación de los billetes correspondientes.
Pero, a mayor presión fiscal, pareciera que hay menos presencia bancaria a la hora de movimientos financieros.
En los centros de pago rápido, aún sin estadísticas, coincidieron en asegurar que en lo que va del año "tenemos más trabajo" que en la misma fecha del año pasado. Las empresas de esta índole que operan en la ciudad son Ripsa, Pago Fácil y Rapipago.
En Rapipago, que opera en su sede central de La Rioja casi Moreno desde 2006, notaron "un crecimiento continuo entre los clientes, hay más operaciones en efectivo, a comparación de un año a esta parte", señaló Luciana, de la mencionada oficina.
Si bien hay "un mayor crecimiento" en cuanto a las operaciones realizadas en ese centro, no pudo detallar las cuestiones del mismo aunque consideró que "quizás la gente no quiere hacer grandes movimientos en los bancos".
Otros operadores del sector coincidieron en que observan un mayor movimiento de efectivo a la hora de pagar las boletas, entre otras cuestiones, porque "hay gente que decidió prescindir del débito automático al ver que el pago de las cuentas le terminan agotando el sueldo", analizó Esteban Giri, de Ripsa.
De acuerdo a estimaciones del sector, la proporción de los usuarios que prefieren pagar cash por sobre el débito automático es de "70 a 30", mientras que esa proporción el año pasado era "de 60 a 40".
"Hay un crecimiento en la informalización de la economía -analizó el agente de Ripsa- y la gente piensa que pagando al contando la AFIP no lo va a controlar tanto, lo cual es discutible porque está todo informatizado". Además, en el último año, se sumó el factor inflación: "suben todos los impuestos, servicios y gastos, menos los sueldos, entonces con el pago en efectivo la gente va dosificando los pagos, puede jugar con el segundo vencimiento o dejar de pagar algo que sabe que no le van a cortar".
En el local Ripsa, de Tucumán y Castelli, Hugo afirmó que "tengo más trabajo que el año pasado, hay más caudal de clientes que vienen a pagar sus boletas en efectivo".
Más movimiento
Desde la Cámara de Comercio local (Cameco) sostuvieron que las operaciones virtuales "han crecido notablemente", aunque las ventas "bajaron en todos los rubros, en lo que va del otoño", sentenció el titular de la entidad, Guido Dalia.
"Las ventas en los comercios disminuyeron -detalló- y, a pesar del crecimiento en las ventas virtuales, estamos vendiendo menos que el año pasado para esta época".
En su opinión, ese crecimiento de las operaciones virtuales se debe -en primera instancia- "a una cuestión de comodidad, porque la gente puede hacer toda la operatoria sin moverse de su casa. Y la otra cuestión tiene que ver con la seguridad y con las promociones y descuentos que se consiguen con las tarjetas".
Asimismo, destacó que "no todos los comercios tienen la posibilidad de operar virtualmente" ya que "en general, el comercio electrónico está más relacionado con las bocas de expendio de las grandes superficies, mientras que los minoristas se siguen manejando con el comercio tradicional, es decir, a través del mostrador".
La baja de las estadísticas indicaron un "18% menos en las ventas, a comparación con el mismo período del año pasado", bajón que incluyó a todos los rubros.
Este parate, en la opinión de Dalia, se debe a que "influye el tema del dólar, cuando la gente busca ahorrar, baja el consumo. Y esto lo sufren todos los rubros", aunque en algunos sectores -como el alimenticio- se "siente un poco menos", explicó.
Aumentos
El volumen de transacciones que se realizan en la Argentina por comercio electrónico tendrá un incremento este año del 45% respecto del cierre del 2012, cuando alcanzó los 16.300 millones de pesos.
"Para este año, el crecimiento del comercio electrónico en la Argentina va a ser por encima del 45%", aseguró la presidenta de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), Patricia Jebsen.
Y recordó que en el año 2012 la actividad resultó 44% superior al año 2011, con más de diez millones de argentinos que habían realizado compras por este canal de venta.
Las transacciones durante el año pasado sumaron 16.300 millones de pesos "la mayor parte correspondió a Btoc -o entre empresas y consumidores finales- con más de 15.000 millones de pesos", aseguró.
Además, la empresaria subrayó que "120.000 personas viven o tienen gran parte de sus ingresos a través del comercio electrónico, lo que representa al 1,1% de la población económicamente activa y demuestra que esta actividad también genera empleo".
Según los datos de la cámara, en la Argentina, en el año 2001 había 3,7 millones de usuarios de internet, de los cuales 400.000 tenían alguna participación en el comercio electrónico, 11,8% de los usuarios generaron transacciones por ochenta millones de pesos, con un gasto promedio por comprador de 183 pesos.
A diciembre pasado los números arrojaban 31,1 millones de usuarios de internet, de los cuales diez millones son consumidores en línea (32,4%), que generaron transacciones por 16.300 millones de pesos, con un gasto anual promedio por comprador de 1.630 pesos.
Por su parte, el gerente de MercadoShops en MercadoLibre, Federico Lozano, remarcó que el 61% de la facturación de las empresas en la Argentina correspondió a las ventas realizadas por internet. También señaló que según los datos de su empresa en Argentina hay 145.000 personas que tienen a MercadoLibre como fuente principal de ingresos.
De ese total, el 21% dejó su anterior trabajo, mientras que el 45% genera ingresos complementarios entre su trabajo offline habitual y su proyecto online a través de la plataforma.
