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Publicado el 24/03/2014

Investigan publicación de fotos de adolescentes semidesnudas en cuentas de la red social Twitter

El fiscal de menores Walter Martínez Soto busca identificar a los titulares de al menos tres cuentas de la red social Twitter en las que se difundían imágenes de jóvenes marplatenses semidesnudas. Uno de ellos tenía 3.500 seguidores hasta que desactivó la página. El delito que cometieron prevé penas de hasta cuatro años de prisión y demandas civiles por miles pesos.

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por Bruno Verdenelli

verdenelli@lacapitalmdq.com.ar

Exhibicionismo inentendible, peligroso desconocimiento, irresponsabilidad de los adultos y desregulación de Internet son, entre otros, los conceptos que por estos días desvelan al fiscal de menores, Walter Martínez Soto, encargado de investigar a los responsables de tres cuentas de Twitter en las que recientemente se difundieron imágenes de varias adolescentes marplatenses desnudas.

Si bien el intercambio de posiciones sobre los alcances del espacio público y el límite con la esfera privada es tan viejo como la adaptación del hombre al orden de la ciudad estado, con la irrupción de Internet todo se modificó.

La proliferación de las redes sociales como Facebook y Twitter produjeron transformaciones de plano, y con éstas, se registran en los seres humanos nuevas y reveladoras conductas. Precisamente de ellas surge la que quizás sea una de las problemáticas más comunes del siglo XXI, por parte de los usuarios: la constante necesidad de mostrar diferentes aspectos de la vida cotidiana -generalmente relacionados a una determinada y subjetiva idea de éxito que supuestamente trae la felicidad- a la vista del resto del "mundo" (desde familiares, amigos y allegados hasta, en algunos casos, extraños a quienes jamás vieron personalmente).

En el caso de los más jóvenes, que tal vez inconscientemente tomen las redes sociales como una especie de realidad virtual, el conflicto se presenta cuando no existe un control del uso de las mismas de parte de los padres o de los adultos responsables. En ese marco es que se registran situaciones como las que investiga el fiscal Martínez Soto desde febrero pasado, y que pese a la falta de conciencia de lo que representan, pueden acarrear penas de hasta cuatro años de prisión y demandas civiles por miles de pesos.

En un diálogo con LA CAPITAL, el representante del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil contó detalles de la investigación, y habló de la importancia de difundir los avances para crear conciencia sobre lo que, en realidad, constituye un grave delito contra la privacidad y el buen nombre de las personas.

-¿Cómo llega la fiscalía de menores a esta investigación?

-Hace dos años arrancamos con una causa que tenía que ver con una chica que se había sacado una foto desnuda y se la había enviado al novio o a un chico con el que tenía una relación, por Whatsapp. Permaneció en secreto durante cuatro o cinco meses y en diciembre de 2012 explotó por una subida a Internet, donde la publicitaban con nombre y apellido de la chica. La habían colgado de Facebook y Twitter.

-¿La familia de la chica denunció el hecho?

- Si. Nos sorprendió, no sabíamos quién era el autor material que había creado la cuenta pero la Convención de los Derechos del Niño habla de que no es nada más penalizar desde el Estado, sino que también es prevenir para evitar un mal mayor de la víctima. La chica era menor y los padres tomaron conciencia por el revuelo que se había suscitado, se había expandido más de lo que ella podía manejar como problema, y hasta le resultada complicado decírselo a los padres. A cualquiera le daría pudor o vergüenza.

-¿Y cuáles fueron las medidas que se tomaron?

-Pedí a la jueza Fernanda Di Clemente una medida cautelar para anular las dos cuentas e individualizar quién la había subido. Se anuló rápidamente con la intervención de la Policía Federal, se determinó que el IP estaba en Rosario pero no se pudo determinar quién lo había hecho y de que manera había pasado. Y esa misma foto ahora la vi colgada de esta página que estoy investigando ahora.

-¿Otra cuenta de Twitter?

-Si. Es la causa 5332 de 2014. Los familiares de una chica de 16 años se sintieron afectados porque se crearon cuentas llamadas "@putas_mdp", "@putas_mdq" y "@putitas_mdp". La que proliferó es "@putas_mdp", donde la primera publicación que sacaron era una foto de una chica semidesnuda en una posición, mostrando la cola, atribuyéndole que esa chica resultaba ser la hija menor de edad del denunciante en esta causa (un empresario marplatense). Si bien no era, decían que era y que iban a mostrar más fotos. Hasta decían que ?se la daba de santita? y que los padres la cuidaban tanto que no dejaban que se desvirgue. La denuncia la hicieron en febrero.

-¿Y cómo fue el desarrollo de la investigación?

-Eso fue la mecha de otros tweets. Empezaron a decir que tenían más fotos de chicas de otros colegios. Y cuando accedimos había más fotos. Al cabo de medio día de haber intervenido la fiscalía, no sé si porque intervenimos nosotros o si porque los mismos familiares habían hecho la denuncia ya en Twitter, esa cuenta se suspende, pero no es que la suspende Twitter, porque al otro día de que vimos que estaba desactivada volvimos a entrar y vimos que no había un seguidor, había como 3.500, y fotos de todas chicas que, aparentemente hemos podido averiguar por el nombre, pertenecían a muchos colegios de Mar del Plata, y eran menores de edad.

-Pero para publicar esas fotos primero tenían que conseguirlas. ¿Cómo hicieron para juntar tantas?

-Suponemos que en algunos casos se vieron sorprendidas en su buena fe cuando fueron fotografiadas y que un tercero las publicó quizás a título de gracia. Y el efecto que provoca en cada una de las chicas es quizás diez veces peor que si a ellos los condenaran a una pena de efectivo cumplimiento. Algunas fotos que se subieron a esta página son con consentimiento de estas chicas: son entre amigos o conocidos, y ni siquiera son del todo sugestivas. Por ejemplo, amigas que se bañan y comparten esa situación y graciosamente se sacan una foto. Son situaciones privadas.

La acción judicial

-Si como surge de la causa, los que abrieron las cuentas son menores de edad, ¿qué puede hacer la Justicia?

-Desde la esfera penal, si bien se pretende prevenir y tratar de encaminar en las mínimas reglas de convivencia, el mayor es pasible de una pena larga, y que en principio no sería excarcelable. Entonces lo que parece un juego hoy por hoy se transforma, más allá de un tipo de patología que pueden tener los que abrieron la página, en algo diez veces más grave. Todo este material, si bien se suspendió la cuenta, está en poder de un montón de personas que en principio son menores de edad.

-¿Cuál es la reacción de las chicas cuyos casos usted pudo conocer?

- La primera de las chicas por la que intervenimos, en diciembre de 2012, está con tratamiento psicológico. No le pudimos tomar declaración a ella en particular de los pormenores de la foto.

-Volviendo a las cuentas de Twitter que está investigando, ¿ya saben quiénes las abrieron, o sólo tienen sospechas?

-Estamos por determinarlo. Ya hemos solicitado informes a Twitter, a través de dos vías: el sistema pericial técnico que tenemos desde la fiscalía, y a través de la División de Delitos Informáticos de la Policía Federal. Una vez que tengamos el titular y el correo electrónico, eso tiene una asignación de IP que es como si fuese un número postal de cada computadora, y nos va a decir en rigor de verdad la numeración catastral genérica, y el municipio nos va a dar la dirección. La última dirección exacta nos la va a dar la empresa prestataria del servicio de Internet. Puede que sea un celular o una computadora, y vamos saber en qué momento se activaron las cuentas o cuando se subieron y desde qué lugares las fotos.

-O sea que saber quiénes fueron depende solamente de una cuestión técnica...

-Vamos a tomar testimoniales a las personas que aparecen como seguidores, no los que subieron, si no los que la siguen. Puede ser cualquiera. Cuando abrieron la cuenta y dijeron que iban a publicar más fotos de esta chica, esta chica recibió ese día en su Facebook 40 solicitudes de amistad.

El rol de los padres y el problema de la Justicia

-Más allá del tema judicial y del desconocimiento que los jóvenes pueden tener de las leyes y las consecuencias de sus actos, ¿cuál piensa que es el rol de los padres en todo este asunto?

-La idea principal de los cuatro fiscales del Fuero es que los padres tomen conciencia de la actividad que están desarrollando sus hijos a través de estos medios electrónicos. No es sólo comunicarse, sino que también usan esos medios para dañar a otros en su buen nombre y honor. Si fueran mayor sería hasta más fácil aplicar una política desde el Estado represiva, ejerciéndolo a través de una pena. Pero como son chicos para los chicos las penas se reducen y pueden quedar en la nada.

-Pero el daño está hecho...

-Claro, el daño que le producen a otra chica, que le publican una foto sugestiva o desnuda y la pueden ver desde todo el mundo, ya rompe cualquier tipo de norma. No se puede desenvolver con normalidad. Va a la casa de una amiga y el padre de la amiga vio la foto por Internet, por ejemplo? Es una locura.

-¿Y qué es lo que tienen que hacer los padres entonces?

-Que controlen a sus hijos, que se sepa que esto trae aparejado una consecuencia penal y a la vez económica, porque la mayoría de las chicas que están ahí no son de un estamento social bajo. Que sepan los otros padres, que si no los controlan, los que se ven afectados pueden demandarlos civilmente. Si es mayor responde como mayor, pero si son menores, por ellos responden los padres con su bolsillo.

-¿Hay alguna característica en común entre todos los usuarios que aparecen como seguidores de las cuentas en las que se publicaban fotos? ¿Cómo sabe que no son de un estamento social bajo?

-Tuve que recurrir a chicos que yo conozco de algunos colegios, porque ahí aparecen los nombres completos, y tengo fotos de estos seguidores. Hacen referencia a colegios, a lugares donde concurren adolescentes... Por eso me da la pauta de que son menores de edad.

-Con respecto al accionar judicial en esta causa, ¿existe jurisprudencia en Mar del Plata?

-No hay nada, absolutamente nada. La primera causa de la que tenemos conocimiento es esta. En sí no hay antecedentes acá. Lo que hemos podido advertir es una cuestión de estafas que está investigando la Fiscalía de Delitos Económicos, como este que vendía tiempos compartidos por Internet. Pero de esto no hay nada.

-¿Y en qué se basa usted para investigar el caso?

-Hay dos situaciones de regulación. El artículo 128 del Código Penal habla explícitamente sobre esto de promulgar, difundir e invitar a que se vean representaciones de menores de edad mostrando sus partes genitales. Todo esto es penado. Y por otro lado también, que no llega a ser esto pero podría darse el acoso cibernético de adultos a través de Internet. Hay elementos para poder perseguir, prevenir y sancionar a la gente que hace esto. Lo que no hay es un ningún tipo de límite ni de conciencia por parte de los padres de lo que están haciendo los chicos.

-¿La tecnología que maneja la Policía es apta para este tipo de pesquisas?

-Ese es otro problema en la causa. Por la cuestión técnica, nos lleva a un tiempo de la Justicia que no es acorde a las relaciones interpersonales. Es por eso que yo en particular creo la cuenta de Twitter como una forma de tener un monitoreo de esta página. Para que no vuelva a pasar y para dar a publicidad que estamos investigando estas causas.

La desregulación de las redes sociales

-¿Se pudieron comunicar con algún responsable de Twitter para denunciar lo ocurrido?

-Desde la fiscalía le mandamos una denuncia a través de Internet, denunciando la cuenta (sic). Y nos respondieron desde Twitter que ellos no tienen ni fomentan cuentas de contenidos de imágenes pornográficas de chicos. Pero es chiste? Abrís la cuenta y la ves. Yo suspendo una cuenta, la puedo abrir, dar de baja? Pero esos datos no están en mi computadora, están en un disco rígido en Estados Unidos, Malasia o la China o en cualquier parte del mundo.

-¿En la denominada "nube"?

-Puede estar en cualquier lado. No es que existe una nube que va dando vueltas... Está en un lugar físico, tiene un almacenamiento. En algún lugar está, de donde teniendo la dirección correcta uno baja eso. El usuario no lo puede hacer. No es que te dan la dirección para que la borres y te quedes tranquilo que eso no va a existir nunca más. Las imágenes están y alguien las puede comercializar, alguien las puede divulgar, y refieren a la intimidad misma de cada una de las personas y no importa lo que estén haciendo por es su vida privada.

-Pero contra eso no hay soluciones a la vista. Es algo confuso a lo que la mayoría no accede porque no entiende...

-Claro. Igualmente, si nosotros estamos al tanto de lo que hacen nuestros hijos, y ejercemos pautas que tienen que ver con la ética y la moral, esto sería fácilmente evitable.

-De todas formas, Twitter, Facebook o la red social que sea debiera tener responsables que se hagan cargo de estas situaciones. O al menos que contribuyan a la investigación.

-No hay responsables de Twitter en Argentina. Hasta ahora siempre hemos cursado las intimaciones a través del servicio que ellos manejan de denuncia, o de domicilio real en Estados Unidos. En el caso de Facebook hay una oficina en Buenos Aires manejada por abogados, pero no hay nada acá? ¡Tendríamos que citar a declarar a Obama! Niegan esto, niegan que lo difunden? Fue sistemático. La anarquía que hay no implica que ellos ejercen el gobierno del sitio. Eso, de alguna manera, los hace responsables de estar entregando el medio idóneo, con miras a que cualquiera publique lo que se le antoje la gana.

Consecuencias y precedente

-Esta investigación puede generar consecuencias y tal vez siente un precedente si encuentran a los responsables de las publicaciones.

-Es complicado llegar a los autores, pero no imposible y entiendo que lo vamos a hacer. Me puede llegar a demandar dos meses, pero eso en la interacción con un adolescente puede ser funesto. Puede llegar terminar hasta en el suicidio, de verse esa foto divulgada por todos lados sin ningún tipo de miramiento? Tenemos un problema que es muy grave.

-Tal vez sirva también para que se generen recursos que actualicen el sistema de investigación en este tipo de casos. ¿Puede ocurrir esto o lo cree improbable?

-Yo creo que estamos desbordados. La Policía Federal tiene recursos y la Policía Bonaerense también, pero es mínimo. No es algo que está completamente acentuado, en funcionamiento, y tengamos a quién recurrir en forma directa a los responsables de la empresa informática, software, o en este caso de las redes sociales.

-¿Qué debería cambiar para que se resolvieran más rápido estos casos?

-Los medios técnicos no los tenemos adecuadamente. No es que me denuncian y a los dos minutos determino de quién es el IP? Microsoft, a través de Hotmail, tiene agilizado todo este sistema de respuesta y a través de un oficio enviado por correo electrónico, no tardan ni 48 horas en responderte quién es el titular de la cuenta, dónde vive y todos los datos. En las redes sociales es oculto. Es más, en Facebook hemos detectado chicos en conflicto con la Ley Penal, delincuentes, que publicitan sus actos delictivos y aparecen con armas? Es una vergüenza.

 

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