CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
11-10-2015

Hallaron degollada a la mujer que estaba desaparecida

La trabajadora del asilo de la Gruta de Lourdes que se encontraba desaparecida desde el último jueves fue hallada ayer a la tarde sin vida, degollada dentro de su propio vehículo en la zona sur de la costa marplatense.

Cuando los policías de la comisaría de Playa Serena se internaron dentro del bosque lo vieron. Allí estaba, orientado hacia el mar, el Chevrolet Prisma color azul que les habían dicho horas antes que debían buscar en esa zona, un lugar predilecto por delincuentes para abandonar vehículos robados. Se acercaron con seguridad pero también con incertidumbre hasta que, a pocos metros, entendieron que iban a ser parte de una conmoción: dentro de Prisma estaba el cuerpo degollado de Claudia Sposetti (47) la mujer desaparecida desde el jueves último.

Mar del Plata una vez más se estremece por un femicidio, el que cierra -por el momento- la serie iniciada el martes último. El tercero en el que las víctimas son atacadas con armas blancas y destrozadas sus vidas en pocos segundos.

Sposetti estaba en su propio vehículo, pero en el asiento del acompañante, reclinada y con signos de haber sido blanco de la furia. "Tenía un corte en el cuello muy profundo y otras dos puñaladas, en el pecho y en el abdomen", explicó ayer la fiscal Andrea Gómez, a quien esas cosas de los turnos judiciales le pusieron el desafío de investigar los tres asesinatos de mujeres ocurridos en los últimos días en la ciudad.

Tal como fuera informado, Sposetti se hallaba desaparecida desde el jueves a la mañana, cuando había salido de su vivienda hacia la Gruta de Lourdes, donde trabajaba. Allí no llegó y entonces comenzó a ser buscada.

Las averiguaciones iniciales entregaron datos importantes para entender la característica del asesinato. La víctima se encontraba vestida y no había rastros de actividad sexual, voluntaria o forzada. El hallazgo en el asiento del acompañante es un detalle que no dejan pasar los investigadores, que no descartan la participación de más de una persona. El corte en el cuello, de gran profundidad, podría haber sido realizado por alguien sentado en el asiento trasero, lo que pondría en escena a dos autores.

Este último dato surgirá de la operación de autopsia, en la cual los forenses podrán determinar el tipo de corte. También las dos lesiones en pecho y abdomen podrían explicarse por la ciencia forense.

Debido a que la mujer se hallaba separada del padre de sus hijos, desde hacía algún tiempo no tenía pareja estable. Sin embargo era muy reservada -al menos en su entorno familiar- de presentar nuevas relaciones. Solo un hombre que en los últimos tiempos había intimado por la mujer fue localizado por la policía y anoche declaró.

Lo cierto es que esa condición respecto a las relaciones sentimentales dificultan, por estas horas, el avance de la investigación, porque la policía y los fiscales entienden que quien asesinó a Sposetti, la conocía.

De acuerdo a las conclusiones preliminares de los peritos, el cadáver presentaba signos que datarían la muerte en un período no inferior a las 36 horas. Esto coloca al asesinato entre la mañana y la tarde del jueves. La lógica indica que Sposetti fue asesinada poco después de haber sido interceptada de camino a la Gruta de Lourdes.

Las horas de su desaparición

Sposetti se levantó el jueves a las 4.30 y salió de su casa de Diagonal Gascón al 2900 rumbo a la Gruta de Lourdes, en cuyo asilo cumplía funciones de auxiliar en la asistencia de ancianos allí alojados.

La mujer de 47 años, tal como era su costumbre, condujo el automóvil Chevrolet Prisma, patente KYC 899, y partió con la intención de llegar a horario. Tenía previsto su inicio de jornada a las 6, pero nunca arribó al lugar, lo que motivó la preocupación de las autoridades.

Durante la mañana y casi llegado el mediodía los hijos de Sposetti fueron avisados de esa situación, incluso un hijo que cumple funciones como policía en la Patrulla Rural de Tandil. Pese a los intentos de comunicarse al teléfono celular de Sposetti jamás pudieron hacerlo, de modo que los familiares decidieron hacer la denuncia.

En la mañana del viernes la comisaría distrital Quinta, por intermedio de su propio titular, el comisario José María Gentile, recibió la denuncia y abrió una investigación por averiguación de paradero. Lo que más preocupaba, a diferencia de otros casos de ausencia repentina, era el detalle del automóvil. Quien huye por propia voluntad difícilmente lo hace con un vehículo, porque de ese modo complica las posibilidades de ausentarse.

Durante todo el viernes y la mañana del sábado se desplegaron distintas diligencias para ubicar el automóvil, pero los informes de los puestos Camineros de las rutas de acceso y salida de la ciudad fueron negativos. Tampoco los peajes cercanos remitieron alguna novedad.

Otro de los puntos misteriosos resulta ser el horario en el que debió ser privada de su libertad Sposetti. El lapso fue de apenas 40 minutos, ya que se estima que la mujer salió de su casa poco después de las 5.15 y a las 6 debía estar en su trabajo.

Ahora lo que se trata de determinar es si alguna persona surgida de sus últimas relaciones había establecido una inusual cita en la madrugada o si la esperó en proximidades de la Gruta de Lourdes y la engañó.

Tipo de crimen

Los especialistas que analizaron la escena del crimen descartaron inicialmente que se tratara de un homicidio en ocasión de robo por tres razones: la primera es que, si bien faltó el teléfono de Sposetti, varias pertenencias estaban en el interior del automóvil; la segunda, es la saña con la que fue atacada, impropia en un evento común de robo; y tercero, el intento de incendio del vehículo.

Es que los peritos notaron que en el habitáculo había partes carbonizadas por acción del fuego. La intención del asesino -o los asesinos- habría sido incendiar el automóvil y desaparecer todo rastro.

Por eso es que los investigadores orientaron la búsqueda del homicida en el círculo más cercano a la víctima y no en una persona desconocida.

Tras el hallazgo del cuerpo, los peritos de la Policía Científica trabajaron intensamente en busca de rastros, al tiempo que la fiscal Gómez y las autoridades policiales intervinientes tomaron declaración a las personas más cercanas de Sposetti.

Precisamente desfilaron por la comisaría quinta familiares, amigas y también un hombre con el que Sposetti había mantenido una relación sentimental en los últimos tiempos.

Asimismo se pudo saber que la fiscal solicitó registros de cámaras de seguridad en busca de alguna imagen en la pudiera ser avistado el vehículo.