18 de octubre de 2016
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Un misil con firma chilena le borró la sonrisa a Ferro

Peñarol ganó 76 a 75 con un triple agónico de Suárez. Festejado desquite ante un equipo que le había ganado en Caballito.

Por Marcelo Solari

El final de película tuvo un actor protagónico trasandino. Impensado tal vez. Pero válido para que Sebastián Suárez haya podido demostrar su valía. Ya había estado a la altura de un partido muy duro. Pero ese triple del final le significó ganarse un crédito adicional. Así, Peñarol venció este martes como local a Ferro Carril Oeste, por 76 a 75, se tomó desquite de la amplia caída sufrida en Caballito ante el mismo rival y continúa en los puestos de vanguardia en la Conferencia Sur de la Liga Nacional de Básquetbol.

Los dos iniciaron con problemas para anotar, acaso adaptándose a sus ausencias importantes: Peñarol, sin el estadounidense Rob Reed (18,3 puntos) ni Juan Pablo Figueroa (el base titular) y Ferro sin el español Alvaro Calvo (9,5 puntos y 52,9% en triples) y Jonathan Maldonado (10,6 puntos y 3,7 asistencias).

Ambos se repartieron errores -fallaron varios tiros a pie firme- y al llegar los 5 minutos el local apenas ganaba 7-4.
El aro se abrió primero para Peñarol, en las manos de Leonardo Gutiérrez. Con dos triples del ala-pivote cordobés, la brecha se abrió a 12-6 (a 3m48s) y llegó la primera señal de alerta con el tiempo pedido por Alvaro Castiñeira, el entrenador visitante.

No varió demasiado el trámite hasta el cierre del cuarto inicial, con la aclaración de que los 12 puntos de los de Caballito llegaron por cortesía de sus internos: 8 de José Ignacio Alessio y 4 del puertorrqueño Ramón Clemente.

El primero de los perimetrales “verdes” en en quebrar esa tendencia fue Luciano Tantos, con un trirple al comenzar el segundo cuarto. No obstante, fue Peñarol el que ciertas ventajas con una buena respuesta defensiva y más variantes adelante (22-15), aunque lejos de brillar ni mucho menos.

El partido fue haciéndose más trabado y friccionado con el avance del segundo segmento y, tras un apresurado retorno a defensa para intentar en vano frenar un contraataque rival, Leo Gutiérrez (hasta allí llevaba 9 puntos) pidió el cambio por un “pinchazo” en el isquiotibial de la pierna derecha. Faltaban 3 minutos para el descanso largo y los de Marcelo Richotti ganaba 31-26.

De ahí hasta el entretiempo, Peñarol no pudo convertir más. Y el duelo “picante” entre Alejandro Diez y Clemente mereció dos faltas técnicas para cada uno y los dos fueron excluidos.

El problema fue que casi todos se dieron cuenta que el boricua iba a seguirla camino a los vestuarios, menos la seguridad, que tardó en reaccionar. De hecho, ambos se encontraron en el pasillo, hubo insultos y empujones hasta que llegó el auxilio para intentar controlar la situación y reanudarse el partido.

El horizonte, con Gutiérrez entre algodones y Diez fuera del partido, asomaba gris oscuro para el “milrayitas”. Pero para tranquilidad de su gente, el olímpico inició las acciones cuando volvieron de los camarines.

Y en ese tercer cuarto el juego se hizo más abierto, más entretenido y con más aciertos de uno y otro (ninguno de los dos había llegado al 40% de acierto en tiros de cancha en el primer tiempo). Mientras crecía la incidencia de Alessio y Martín Cuello por el lado de Ferro, el local respondió con Roberto Acuña y, tal vez, los mejores minutos del chileno Sebastián Suárez desde su llegada, más la eterna mira telescópica de Gutiérrez (5/8 en triples hasta alli), para tomar una ventaja de 54-48.

A Ferro, la doble base, con Franco Balbi y Tantos, le otorgó buenos dividendos y pudo frenar el ímpetu de su oponente para dejar todo muy apretado antes del cuarto decisivo.

Una defenaa muy agresiva de Balbi sobre Suárez más la intensidad del resto y la decisión de no realizar demasiadas ayudas confundió a Peñarol, que volvió a quedarse sin gol. Ferro se sintió muy cómodo con ese panorama, dejó a su oponente 5 minutos sin convertir tiros de cancha y apenas un punto (libre de Suárez) en 4m30s. Así, el “verde” concretó un parcial de 11-0 y pasó adelante 63-67.
Como casi siempre en los últimos años, al rescate llegó “Leo”, con un triplazo para devolver las esperanzas (terminó con 6/10 desde más allá de los 6,75 metros).

Y con sus primeros y únicos aciertos de cancha de toda la noche, Nicolás Zurschmitten lo puso otra vez adelante a Peñarol, aunque el propio base, con un tiro mal tomado con 73-73 y 20 segundos para el epílogo, pareció darle la chance del triunfo al visitante.

El pick and roll que tantos réditos le reportó a Ferro llegó de Balbi para Kevin Hernández aunque su camino hacia el aro fue interrumpido por una descomunal tapa de Roberto Acuña. Sin embargo, la jugada defensiva no fue completa y el propio Hernández capturó el balón para anotar y festejar. Con Ferro arriba 75-73 y 2,5 segundos en el reloj, la noche parecía teñirse de verde. La reposición -una fija- fue para Leo Gutiérrez, Ferro atrapó, la jugada se ensució, pero el cordobés logró filtrar el pase para Suárez y el chileno clavó un triple memorable, con el valor de un triunfo de esos que se festejan por largo rato.

La síntesis

Peñarol 76
N.Zurchsmitten 7, S.Suárez 19, F.Giorgetti 8, L.Gutiérrez 18 y R.Acuña 15 (FI); A.Diez 5 (descalificado), J.Barón 3, J.Valinotti 0, V.Ivanovic 1, J.I.Marcos 0. DT: Marcelo Richotti.

Ferro C.O. 75
F.Balbi 7, M.Aranda 0, M.Cuello 16, R.Clemente 4 (descalificado) y J.I.Alessio 22 (FI); I,Gramajo 0, L.Tantos 8, L.Arn 0, K.Hernández 18. DT: Alvaro Castiñeira.

Estadio: Polideportivo Panamericano Islas Malvinas.
Arbitros: Juan Fernández y Rodrigo Castillo.
Parciales: 16-12, 31-32 y 59-56.

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