7 de octubre de 2017
Comentarios

En esta nota

Qué conspira contra la absorción del agua y genera las inundaciones

Horacio Sarlangue, destacado extensionista del INTA Balcarce y director de la Revista Visión Rural, cree que el avance de la agricultura conspira contra la absorción del agua y favorece las inundaciones.

por Sebastián Plaza

BALCARCE (Corresponsal).- El extensionista del INTA Horacio Sarlangue reconoció que la frecuencia e intensidad de las precipitaciones preocupan a los productores por el impacto que tienen sobre las pasturas que son una de las bases alimenticias del ganado. También redujeron las zonas de siembra y perjudicaron cosechas.

El profesional analizó junto con LA CAPITAL la problemática que atraviesa el país con las inundaciones que generan grandes pérdidas y una problemática difícil de solucionar.

La consulta es: ¿por qué en la zona núcleo se aglutina tanta agua, donde el suelo ya no tiene la capacidad de absorción que tenía tiempo atrás? Y gran parte de la respuesta que brinda Sarlangue pasa por el avance de la agricultura que ganó espacios en forma desmedida y ahora, por ejemplo, se siembra en zonas impensadas. Los desmontes y la expansión exagerada de la soja.

En su análisis explicó que “en Balcarce llueve anualmente alrededor de 900 milímetros. Un cultivo anual como el trigo de máximo rendimiento puede utilizar unos 400 milímetros. Un cultivo de verano como el maíz con 12.000 kg puede estar consumiendo hasta 500 milímetros. Entonces cuando tenemos una expansión del área agrícola, llueve pero estamos utilizando el 50% de la lluvia que cae a través de los cultivos”.

Otro factor negativo para Sarlangue es que el territorio agrícola está cedido a terceros en un 50 a un 60%. “Son personas que no tienen la certidumbre si el próximo año van a estar en el campo. Entonces entre contrato y contrato se produce una especie de abandono que genera malezas y una subutilización con excesos hídricos no aprovechados”, admitió.

Asimismo, dio a conocer que hay comentarios que la siembra directa es la responsable de generar estos excesos hídricos. Al respecto, interpretó que “Todo es relativo y por eso no podemos decir que todo es verdadero o es falso. La siembra directa en términos generales mejora la eficiencia de uso del agua porque los suelos están cubiertos, más fríos y evaporan menos”.

Pastura absorbente

El representante del INTA Balcarce indicó que “un campo natural tiene una pastura viva los 365 días del año entonces está absorbiendo o evapotranspirando entre 1 (invierno) a 6 milímetros (verano). Si hacemos la cuenta estaríamos evapotranspirando los 900 mm”.

Sin embargo, la problemática pasa justamente al ver que hay cada vez menos pasturas naturales y una retracción de la ganadería en La Pampa Húmeda.

“En los últimos quince años hubo una revolución agrícola, donde creció la frontera para sembrar, se desmontó y entramos en ambientes más frágiles que nos brindan períodos de gran inestabilidad climática”, advirtió.

En tanto, reconoció que “buena parte de estos excesos hídricos como en el norte de la provincia de Buenos Aires son provocados por un río que nace en la cordillera y tiene agua de deshielo que es V. Irónicamente transita por Mendoza, San Luis y La Pampa, provincias semi áridas y desérticas. Esos excesos de agua los vuelcan en zonas sin pendientes como es el noroeste de la provincia de Buenos Aires, sur de Córdoba, noreste de La Pampa. Pretendemos que esa agua salga al mar a través del Río Salado que no tiene pendiente. La situación es tremendamente compleja”.

El ingeniero agrónomo creyó conveniente repensar los sistemas de producción, donde es prioritario para salir de esos ambientes frágiles volver a la ganadería.

“Tenemos que pensar en mejorar la evapotranspiración del agua y un cambio de paradigma a nivel municipal, provincial y nacional. Tenemos un litigio con el agua de cuatro provincias, donde el gobierno nacional tiene que tomar decisiones. Esperemos que se pongan de acuerdo y que no siga una pelea donde una provincia le tira el agua a la otra y le produce inundaciones y pérdidas de productividad”, concluyó.

Subir