La Ciudad

El recorte de Zona Fría tendrá impacto en todas las facturas de gas de Mar del Plata

El proyecto impulsado por el Gobierno ya tiene media sanción en Diputados y podría dejar sin descuentos de entre el 30% y el 50% a todos los usuarios residenciales de la ciudad. Qué cambiará, quiénes conservarían subsidios y cuánto podrían aumentar las boletas en pleno invierno.

En Mar del Plata se volvió a instalar la preocupación por la posible eliminación del régimen de Zona Fría. Esta vez, tras dos intentos previos (en la Ley Ómnibus y el Presupuesto 2026), la intención del gobierno de Javier Milei avanzó y obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados. Si el Senado termina de aprobar el proyecto, los 260.000 hogares de la ciudad perderán el descuento que hoy reciben en sus facturas de gas, un beneficio que alcanza a todos los usuarios residenciales por el solo hecho de vivir en una zona incluida dentro del esquema.

Esta reforma llega, primero, entre múltiples cuestionamientos de la oposición e iniciativas de asociaciones de usuarios. Pero también coincide con el comienzo de la temporada invernal, es decir, la época en la que el consumo de gas aumenta exponencialmente por las bajas temperaturas y el uso intensivo de la calefacción. Y a esto se suma otro punto a tener en cuenta: en paralelo se aplicarán aumentos (aun no definidos) en las tarifas del gas.

El proyecto obtuvo 132 votos a favor, 105 votos en contra y 4 abstenciones en Diputados el miércoles pasado. Propone modificar el sistema vigente: el beneficio dejaría de otorgarse por criterios geográficos y pasaría a concentrarse únicamente en hogares considerados vulnerables desde el punto de vista económico. Además, ya no será sobre el total de la factura, sino sobre la tarifa.

El resultado de la votación del Régimen de Zona Fría en la Cámara de Diputados de la Nación.

Dentro de algunas ambigüedades o puntos que no parecen estar aún del todo claros, algo concreto es que Mar del Plata quedaría excluida de los beneficios del régimen de Zona Fría tal como funciona actualmente.

El régimen de Zona Fría, vale recordar, se creó en 2002 con el objetivo de compensar las diferencias tarifarias en regiones de bajas temperaturas, donde el consumo residencial de gas es naturalmente más elevado.

Durante casi dos décadas el beneficio alcanzó a unas 950.000 familias. Sin embargo, en 2021, a partir de la Ley 27.637 impulsada por el diputado nacional Máximo Kirchner, el esquema se amplió y pasó a incluir a cerca de 4 millones de hogares en todo el país.

Esa expansión incorporó a numerosas ciudades bonaerenses, entre ellas Mar del Plata, Tandil, Necochea y otros municipios que hasta entonces no formaban parte del sistema.

Sin embargo, entre los argumentos del Gobierno nacional para impulsar la reforma, sobresale que aquella ampliación “desnaturalizó” el régimen original y provocó un incremento del gasto del Estado destinado a subsidios energéticos.

Tal como indica el proyecto enviado al Congreso, el Poder Ejecutivo sostiene que muchas de las localidades incorporadas no presentan condiciones climáticas equivalentes a las regiones históricamente frías y cuestionó que hogares de altos ingresos también reciban descuentos.

De hecho, en las últimas horas, al responder críticas del gobernador Axel Kicillof, la Oficina de Respuesta Oficial del Gobierno de Javier Milei consideró a Mar del Plata como una “zona templada”.

El Gobierno respondió que, en el esquema actual que pretende modificar, “una jubilada de La Matanza terminaba subsidiando el gas de hogares de mayores ingresos en zonas templadas de la propia Provincia de Buenos Aires (Mar del Plata, Tandil y decenas de municipios) y otras”.


Cómo funciona hoy

Actualmente, el 100% de los usuarios residenciales de Mar del Plata recibe el beneficio de Zona Fría. No importa el nivel de ingresos, el barrio en el que viva el usuario ni su situación patrimonial: el descuento se aplica de manera automática por una cuestión estrictamente geográfica.

Fuentes de la empresa distribuidora Camuzzi confirmaron a LA CAPITAL que en la ciudad el beneficio implica una bonificación del 30% sobre el total de la factura de gas. En algunos sectores vulnerables, el descuento puede llegar hasta el 50%.

El sistema funciona mediante un fondo fiduciario que se financia con un recargo del 7,5% sobre el precio del gas que pagan todos los usuarios del resto del país.

Según explicaron desde la empresa distribuidora, el usuario beneficiado paga solo una parte de la boleta y el resto es cubierto por ese fondo fiduciario.

Desde el Gobierno nacional utilizan justamente ese mecanismo para cuestionar el sistema actual. El argumento oficial sostiene que hoy existen subsidios cruzados “inequitativos”, donde usuarios de menores ingresos de otras regiones terminan financiando descuentos de hogares de mayores recursos en ciudades incluidas dentro de Zona Fría.

En tanto, según informó el Instituto Consenso Federal, el fondo “funcionó con superávit” durante los primeros años posteriores a la ampliación del beneficio. De acuerdo con datos oficiales del Ministerio de Economía, en 2021 registró un excedente de $16.818 millones, en 2022 de $7.697 millones y en 2023 de $39.213 millones.

Sin embargo, desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia y bajo la conducción económica de Luis “Toto” Caputo, el panorama cambió. “El fondo era superavitario, pero Milei y Toto Caputo lo llevaron a la quiebra”, señalaron desde el instituto.


Sin Zona Fría, ¿habrá subsidio?

Si el Senado convierte el proyecto en ley, todos los usuarios residenciales de Mar del Plata (y otras ciudades) dejarán de recibir automáticamente el descuento por Zona Fría.

Por ende, las facturas pasarán a reflejar el valor pleno del servicio, salvo -y aquí aparece un punto clave de cara a lo que viene- en los casos de hogares que logren mantener subsidios a través del nuevo esquema denominado Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).

La principal diferencia es que el beneficio ya no dependerá de vivir en una ciudad determinada, sino de cumplir requisitos económicos y sociales.

Según datos oficiales, el cambio podría afectar a 3,2 millones de usuarios residenciales en todo el país, de los cuales 1,3 millones corresponden a la provincia de Buenos Aires.

En Mar del Plata, el impacto alcanzaría a toda la población usuaria del servicio de gas, calculada en unos 260.000 hogares, según el último Censo Nacional.

La principal incógnita que atraviesa hoy a miles de familias es cuánto pasarán a pagar por el servicio. Si desaparece el descuento actual del 30% y el 50%, el aumento sobre las boletas sería inmediato y significativo.

Sin embargo, el Gobierno asegura que la eliminación de la Zona Fría no implicará necesariamente que todos los usuarios pierdan ayuda estatal.

La secretaria de Energía de la Nación, Carmen Tettamanti, explicó durante el debate en comisiones del Congreso que el objetivo es “focalizar en los usuarios que realmente necesitan el subsidio”.

“Estamos focalizando en los usuarios que los necesitan, que están registrados en el SEF (Subsidios Energéticos Focalizados), de manera tal que esos usuarios, además de conservar el subsidio que hoy tienen focalizado, van a tener un adicional por Zona Fría para que no pierdan tanto subsidio respecto de lo que hoy tienen”, señaló.

Ese “adicional” deberá ser definido por la Secretaría de Energía de la Nación y, hasta el momento, el Gobierno no informó cuál será el porcentaje de descuento.

En concreto, quienes hoy reciben un 50% de descuento en la factura de gas por pertenecer al régimen de Zona Fría probablemente continuarán percibiendo algún tipo de subsidio por estar inscriptos en el SEF. En cambio, entre los usuarios que actualmente acceden a un descuento del 30%, algunos pasarán a pagar la tarifa plena y otros (aquellos que cumplan los requisitos para mantener subsidios y se inscriban) recibirán una bonificación cuyo alcance aún no fue precisado oficialmente.


Nuevo subsidio focalizado

El esquema de Subsidios Energéticos Focalizado establece solamente dos categorías: hogares con subsidios y hogares que pagarán tarifa plena.

De acuerdo a la información divulgada por el Gobierno nacional, podrán acceder a subsidios los hogares cuyos ingresos totales no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales para “un hogar tipo 2”, según el Indec.

Tomando como referencia los datos de abril, donde la Canasta Básica Total se ubicó en $1.469.767,89, el límite para acceder al beneficio sería de aproximadamente $4.409.303 por grupo familiar.

También podrán mantener subsidios quienes tengan: un integrante con Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP; un integrante con Certificado Único de Discapacidad (CUD); veteranos de Guerra del Atlántico Sur; y quienes ya estén inscriptos en el antiguo RASE no deberán volver a hacer el trámite.

El proyecto también fija criterios patrimoniales que dejarán afuera del esquema de subsidios a numerosos usuarios. No podrán acceder hogares cuyos integrantes posean un automóvil con menos de tres años de antigüedad, salvo casos vinculados a discapacidad. Tampoco podrán recibir subsidios quienes tengan tres o más inmuebles, embarcaciones de lujo, aeronaves o activos societarios.

El nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados comenzó a regir en febrero de 2026 y centraliza los trámites para mantener beneficios sobre las tarifas de luz y gas. La inscripción puede realizarse en el sitio oficial de argentina.gob.ar

Para completar el trámite es necesario contar con el número de medidor y número de cliente de la factura, DNI vigente, CUIL de todos los integrantes mayores de 18 años y un correo electrónico activo.

Luego se debe ingresar al portal oficial, seleccionar la opción “Inscribite al ReSEF”, completar la declaración jurada y guardar el código de confirmación para hacer el seguimiento del trámite.


El trasfondo fiscal

La eliminación de la Zona Fría forma parte de la estrategia del Gobierno nacional para reducir subsidios y avanzar en el ajuste del gasto público.

Según el Poder Ejecutivo, el fondo fiduciario que sostiene el régimen dejó de ser autosustentable y comenzó a generar problemas financieros dentro del sistema energético.

“El déficit fiscal y la escasez de fondos derivaron en falta de pago a distribuidoras y subdistribuidoras”, sostiene el proyecto oficial que obtuvo media sanción.

El Ejecutivo indicó que, en 2021, la alícuota del 5,3% que se cobraba en las facturas de gas para financiar el fondo fiduciario del Régimen de Zona Fría alcanzaba para pagar la totalidad del subsidio, dado que las tarifas “estaban fijadas a valores que no reflejaban los verdaderos costos”.

Al considerar el “sinceramiento tarifario” que se implementó en 2025 y el precio del gas, el Gobierno explicó que debió “aumentar la alícuota” hasta el 7,5%. Sin embargo, aun con ese ajuste, “no alcanzan los fondos para pagar todo el subsidio correspondiente al Régimen de Zona Fría” y se necesitan aportes adicionales “del Tesoro Nacional”.

El Gobierno nacional considera que el nuevo esquema permitirá ordenar el sistema, reducir el costo fiscal y limitar los subsidios a sectores vulnerables.

Ahora el proyecto se tratará en el Senado, y si bien tiene posibilidades de sufrir modificaciones, en Mar del Plata y otras ciudades del país que quedarían fuera del régimen de Zona Fría crece la preocupación por el impacto real que podría tener esta medida, tanto en las facturas de gas como en el bolsillo, en las puertas de un invierno que, de antemano, ya viene golpeado por la situación económica.

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