Policiales

Juzgan al asesino de la comerciante de Sierra de los Padres

Gustavo Sensán es juzgado en el Tribunal Oral N° 4 por haber matado de un disparo a María Florencia Ascaneo, quien iba a denunciarlo por haber abusado a una familiar de la mujer. El imputado de homicidio calificado criminis causa y abuso sexual en grado de tentativa podría recibir pena de prisión perpetua.

El Tribunal Oral en lo Criminal N° 4 comenzó a juzgar a Gustavo Sensán (57) por el asesinato de María Florencia Ascaneo, a quien mató de un disparo el 4 de enero de 2021 dentro de un comercio del paseo de compras de Sierra de los Padres “Las Cabras”.

Sensán está imputado por “homicidio calificado criminis causa y abuso sexual en grado de tentativa” y, como en su momento había rechazado la posibilidad de un juicio por jurados, el debate está a cargo de los jueces Gustavo Fissore, Alfredo Deleonardis y Mariana Irianni.

En el juicio, al igual que en la investigación, participará el fiscal Leandro Arévalo y, como abogado querellante de la familia de la víctima, Maximiliano Orsini. Por su parte, Sensán cuenta con una defensa técnica a cargo de un defensor oficial.

En la apertura del juicio, el fiscal Arévalo explicó que intentará demostrar que Sensán mató a Ascaneo para evitar que lo denunciara ante la policía por un supuesto abuso sexual a una familiar de la mujer. Es por esto que la calificación es “homicidio criminis causa” y “abuso sexual en grado de tentativa”.

El 4 de enero de 2021 cerca de las 13, en el paseo de compras de Sierra de los Padres “Las Cabras”, ubicado sobre la calle Argentina, Sensán, quien se desempañaba como personal de mantenimiento y de seguridad del predio, había ido hasta el local “La Familia” -propiedad de la víctima-, para enfrentar a Ascaneo.

Ante la presencia de familiares de la víctima y clientes, Sensán, visiblemente enojado ante la posibilidad de que presentara una denuncia penal en su contra por abuso sexual, sacó un revólver calibre 22 de entre sus prendas y disparó una única bala que impactó en el cuello de Ascaneo.

Ante esta imprevisible situación, el esposo de la víctima se abalanzó contra el asesino