5 de octubre de 2017
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Caso Lucía Pérez: argumentos de los pedidos de libertad y cuestionamientos a la fiscal

La defensora de Matías Farías, Juan Pablo Offidani y Alejandro Maciel, María Laura Solari, explicó que no está acreditada "la exteriorización material" de los delitos. Vinculó la hipótesis a la "imaginación" de la investigadora.

La defensora oficial María Laura Solari solicitó ayer la “inmediata libertad” de los tres imputados en la causa por la muerte de Lucía Pérez (16) al entender que los hechos citados por la fiscal María Isabel Sánchez no fueron probados durante la investigación.

A través de su pedido, Solari se opone a la requisitoria de elevación a juicio efectuada el 15 del mes pasado por la investigadora, a quien critica duramente en los argumentos de su presentación. En su extensa presentación, de alrededor de 100 páginas, la representante de los tres acusados vincula la hipótesis del caso a la “imaginación” de la investigadora e insiste en que ninguno de sus postulados tiene asidero.

Solari solicitó al juez de Garantías Gabriel Bombini que disponga el inmediato sobreseimiento de Matías Farías, Juan Pablo Offidani y Alejandro Maciel “al no haberse acreditado la exteriorización material de los delitos de abuso sexual seguido de muerte, agravado por el suministro de estupefacientes, en concurso ideal con femicidio, encubrimiento agravado (y) abandono de persona”.

Según la defensora, tampoco está probada la participación de Offidani “en el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por ser en perjuicio de menor”.

Ahora, el magistrado tiene tres días para resolver la elevación a juicio o el sobreseimiento. Las novedades en la causa coinciden con el primer aniversario de la muerte de Lucía, que se cumplirá el próximo domingo, día en que se realizará una marcha por el centro de la ciudad.

Argumentos

La letrada dividió su presentación, a la que tuvo acceso LA CAPITAL, en diferentes puntos. Entre ellos, el más significativo tiene que ver con dejar en claro que nunca, durante toda la investigación, logró probarse que Lucía Pérez haya sido víctima de abuso sexual y mucho menos de un crimen. Para Solari, a través de los mensajes de Whatsapp analizados tras el secuestro de los teléfonos de la adolescente y de Farías; de la conclusión de la Junta Médica establecida por la Suprema Corte para estudiar el caso y la autopsia al cadáver; y las declaraciones de los imputados y de los testigos en la causa, se desprende que los hechos narrados por la fiscal Sánchez jamás ocurrieron.

Cabe recordar que, según la investigadora, Pérez fue seducida por Farías, en complicidad con Offidani, drogada y abusada sexualmente. Para Sánchez, ambos hombres tejían relaciones con alumnos de escuelas secundarias para vender droga, y Maciel -ayudante terapéutico de Offidani-, fue cómplice del hecho y ayudó a encubrir, cometiendo además el delito de “abandono de persona” al llegar a la vivienda del barrio Alfar y encontrarse con la joven muerta.

Sin embargo, todas esas acusaciones son infundadas para Solari. Es más, la defensora oficial considera que existe una “orfandad probatoria” que “constituye una prueba insuperable ya que nada podrá ser ampliado en un debate oral y público más que lo ya recolectado en la Investigación Penal Preparatoria”.

En ese contexto, señaló que “la joven Lucía Pérez Montero, era adicta a diversas sustancias estupefacientes y a la vez, que su consumo databa de -al menos- un año”, y que ella conoció a Farías el día anterior a su muerte. Eso sí fue probado por los testigos que declararon y los mensajes de Whatsapp. De esa forma, Solari responde a la acusación de la fiscal, quien dijo que Farías había seducido a la adolescente por poseer drogas, lo cual la colocaba en un estado de vulnerabilidad. “Fue la propia Lucía quien propició el encuentro con Farías aquella mañana”, explicó en el documento presentado la abogada, y adhirió como prueba las conversaciones que la víctima tuvo en aquel entonces con una amiga y con el mismo imputado.

“Aclaro este punto porque entiendo que toda persona adicta resulta vulnerable. Sin embargo, no encuentro ningún tipo de vinculación entre el estado de vulnerabilidad en que se hallaba la adolescente con el aprovechamiento que la Señora Agente Fiscal intenta reprocharle a nuestro defendido“, explicó Solari, citando los mensajes de Whatsapp recogidos en la causa. Acto seguido, agregó que tanto para Lucía como para la amiga que le presentó a Farías “resultaba no sólo habitual, sino natural, tener sexo con los diversos jóvenes con los que se vinculaban”.

“Tampoco existe constancia objetiva que permita sostener que tanto Farías como Offidani, se dedicaban a captar mujeres menores de edad en la puerta de los colegios,   con el fín de venderles material estupefaciente”, añadió Solari en el documento.

Para la abogada, si Farías hubiera querido venderle droga a Lucía Pérez lo hubiera hecho cuando la conoció y si hubiera querido violarla, no la hubiese invitado a la casa a comer facturas y tomar Cindor, ni mucho menos hubiese implicado a Offidani, con quien fue a buscarla a su casa el último día de su vida.

Por último, expresó que Maciel, lejos de abandonar a Pérez, cuando llegó a la vivienda de Farías y la vio inconsciente lo que hizo fue justamente lo contrario: trasladarla a una sala de primeros auxilios para intentar salvarle la vida.

Nunca estuvieron los tres imputados 40 minutos en el domicilio”, respondió a otra de las acusaciones de la fiscal, citando declaraciones de otros testigos.

Y en la presentación, Solari concluyó que “no sólo no se encuentran acreditadas” las situaciones planteadas por Sánchez, “sino que la investigación posee clara prueba que contradice lo que se intenta forzadamente sostener por parte del Ministerio Público Fiscal“.

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