13 de marzo de 2018
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Comerciantes del centro reclaman que Arroyo actúe para levantar el acampe

Frente a los perjuicios causados por la protesta, pretendieron hablar con el intendente pero no fueron recibidos. Denuncian caídas en sus ventas debido al corte que ya lleva más de una semana.

Los locales de la galería sita en Luro entre La Rioja y Catamarca padecen el corte de calles.

Cansados de convivir desde hace días con el acampe que se desarrolla frente al Palacio Municipal y de soportar una drástica caída en sus ventas, un grupo de comerciantes de la zona céntrica decidió acudir al Palacio Municipal para reclamar reunirse con el intendente Carlos Arroyo.

Sin embargo, tras esperar durante casi dos horas en la puerta de su despacho, recibieron como respuesta que en ese momento el jefe comunal no podría recibirlos debido a que debía atender “otro compromiso”.

Notoriamente decepcionados, los comerciantes prometieron regresar en las próximas horas. “Nuestras ventas se redujeron un 50%”, le aseguró a LA CAPITAL el propietario de un kiosco ubicado sobre la avenida Luro, quien explicó que la misma situación se repite en casi todos los negocios de la zona.

El acampe que se desarrolla frente al Palacio Municipal lleva ya más de una semana y es protagonizado por integrantes de diferentes cooperativas que reclaman la renovación de distintos contratos por la prestación de servicios y realización de obras.

Los manifestantes denuncian que ante la falta de respuestas de la comuna “corren peligro unos 100 puestos de trabajo” de personas que habitualmente realizan tareas para Obras Sanitarias, en Ente de Servicios Urbanos o Desarrollo Social.

La prolongada protesta provoca que desde hace más de 7 días la calle Hipólito Yrigoyen y la avenida Luro permanezcan cortadas, generando un fuerte impacto en la actividad comercial de la zona.

“Como la gente ya no espera el colectivo en este lugar, porque los micros se desvían, por acá no pasa nadie. Por eso estamos cerrando los negocios a las 19, cuando nuestro horario de cierre habitual es el de las 20”, comentó por su parte Cecilia, propietaria de una tienda de indumentaria ubicada sobre la calle San Martín.

Además de estar registrando una fuerte caída en sus ventas, los comerciantes aseguran verse afectados por el humo que se produce cada vez que los manifestantes incendian maderas o neumáticos. “Hay momentos en los que no se puede respirar y se nos estropea toda la mercadería”, explicó Vanina, empleada de un local dedicado a confeccionar trajes de novia.

Ante estas circunstancias ayer varios comerciantes, en su mayoría propietarios de negocios que funcionan en la Galería Luro, decidieron recorrer las dos cuadras de distancia que los separan del municipio para tratar de hablar con el intendente.

“Sabemos que hicieron una denuncia penal y que la Justicia no está haciendo nada mientras que nosotros la estamos pasando muy mal”, indicó Walter, dueño de un café de la zona.

Por eso su expectativa era la de poder describir su problemática ante el intendente y reclamarle que de una vez por todas la Municipalidad llegue a una solución.

“Por lo que sabemos esta gente que protesta tiene un trato fluido con los funcionarios, porque la Municipalidad los contrata para que hagan ciertos trabajos. Entonces no sabemos por qué motivo no se ponen de acuerdo para que esta manifestación se levante y nosotros podamos trabajar en paz”, reclamó Sofía, empleada de un local de venta de teléfonos celulares.

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