9 de enero de 2018
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El problema más serio de los marplatenses es su intendente

Por Gerardo Gómez Muñoz

Lástima que ya se va la gobernadora hacia la sede del gobierno provincial, porque seguro que con unos días más solucionaba o dejaba en vías de resolución todos los problemas que crea el inefable Carlos Arroyo, cada vez más alejado de las necesidades de la gente. Día a día deja en evidencia que pese a sus risibles ínfulas y altisonantes desplantes, lejos está de la categoría de jefe político de la ciudad. En campaña los políticos dicen muchas y consabidas macanas como las antológicas referidas al supuesto “plan de gobierno” que no quería revelar para que no se lo copien o el “mejor equipo de gobierno de las últimas décadas” o el último,”estoy en la mejor etapa de mi gestión”. La presencia de María Eugenia Vidal en estos días fue providencial y no porque sea “La Mujer Maravilla”, sino que, simplemente, y como se debe esperar de un gobernante, tiene en claro qué hay que hacer en esta maravillosa ciudad desvalorizada. Para ello había que plantar vara alta y al costo que sea la historia turística de la costa marplatense, para que vuelva el argentino y que vuelva a ser realidad aquel viejo y certero slogan “la capital turística de la Argentina”. No se escatimaron gastos ni esfuerzos. Y honor al mérito, antes ya se había encarado el tema de la pesca, el dragado, etc., donde queda registrado que el problema debe ser tratado como una de las claves para aliviar el baldón que significa su caracterización como ciudad turística e industrial a la vez.

Arroyo la esperaba con la ciudad que él debe proteger, pero con la basura desbordando las calles y los barrios. Un conflicto de órdago, con la policía que abandonaba la custodia del predio de contención de residuos con los camiones taponando el ingreso porque no podían depositar la carga. Enfrentamiento con la empresa correspondiente para facilitar a “ciertos nuevos interesados” que, aparentemente eran espoleados por algunos personajes no extraños. No parece casual que, justo ahora, con la temporada en marcha, se plantea la gravísima situación a partir de un cambio de concesión. El conflicto con los guardavidas. Problema con la policía y choque con el hasta ese momento amigo ministro de Seguridad, por nombrar sólo los desatinos demasiado importantes. Demasiadas y muy graves cuestiones como para que los concejales propios y extraños, los partidos políticos y la misma comunidad miren impávidos.

A pedir de boca

Así decía un viejo refrán cuando la realidad plantaba ante los ojos una solución que calzaba justo al requerimiento del necesitado. La jefa del gobierno y de “Cambiemos”, obviamente, no preparó el escenario grotesco y peligroso, a la vez, que creaba pero no encausaba el extraviado conductor de Mar del Plata. Por supuesto que la presencia de “Mariu” tenía su alto componente político, esta ciudad ha sido escenario del lanzamiento, no confesado, de políticas de instalación de candidatos nacionales. Ella lo hizo también, pero no mostrando caritas, acariciando chicas, besando cholulas, ni regalando gorras. Sonriendo a diestra y siniestra sí, pero yendo, rápido al lugar de los conflictos, recibiendo a los involucrados, disponiendo medidas de rápida solución llegado el caso. ¿Y Arroyo?…, cuanto más lejos, mejor, pero tácitamente…, no como Cristina devaluando pública y groseramente a Scioli… y Ceremonial cumplía religiosamente la consigna. Faltaría más que el culpable se llevara una pizca siquiera de los méritos de la solución.

Por el contrario, en el “off the record” se oyó que hubo advertencias de que llegó el momento de aclarar que “te ayudamos si vos ayudás” y esto no se refiere sólo a la urgencia del envío de partidas para pagar los sueldos y casos de apuros diversos. Se están refiriendo a otras cuestiones de gestión con el cinismo disfrazado de inocencia con que suele tirar frases ante ciertos interlocutores profesionales que no repreguntan, por ejemplo, cuando muy livianamente prometió que sólo requeriría de 25 funcionarios para gobernar y el feroz incumplimiento se cubre con un, “me equivoqué”. A cada rato aparece un nuevo salvador como el caso del ex concejal Hernán Alcolea al que como prenda de reconciliación le dio un cargo alto “ad honorem”, aclaró, pero ahora lo ascendió con un notable salario, según trascendió.

A la invasión depredadora de cargos políticos -todos de elevados sueldos-, se suma el irritante abuso en la designación de hijos y entenados ejecutado por el propio “austero” Arroyo que, para congraciarse con la plata nuestra permitió a funcionarios que también lleven parientes y entenados a cargos y empleos municipales, casi a granel, como decía un reo de baja estofa: “Total, la murmuración pasa y la platita queda en casa”. Ayer mismo el concejal Ariel Ciano reveló la impudicia de que al mismo tiempo que se cercenan partidas presupuestarias, abre la generosidad a costa de los vecinos para aumentar el 51 por ciento del presupuesto para la Secretaría Privada que pasará de disponer 22 a 46 millones de pesos para el festín politiquero del entorno.

¿Y el “candidato”?

Los radicales estaban ansiosos, ellos tienen contactos y fuentes directas y estaban a la espera de una especie de anticipo de las intenciones de instalar “el candidato” a futuro intendente por parte de Vidal y, tal vez de algunos de más arriba, es decir el ahora diputado nacional Guillermo Montenegro, al que alguna vez se lo vio aquí como hombre de la Ucede, pero sin actividad política militante. Es cierto, en el primer día de la visita de la gobernadora, pellizcando en el montón una magra fotito. Después nada más a no ser que haya estado interesando a hombre de pro y del PRO, porque es del palo, con vistas a un futuro que no muy lejano, nada más se supo.

Los radicales volvieron a la calma, quizás, sabiendo o pensando que la “amenaza” pasó o simplemente vieron que nadie preguntó siquiera “¿quién es el morocho ese?” Claro que ellos también marcaron la cancha, hace algunas semanas cuando surgió la intrigante versión. Recuérdese que, impensadamente, Maxi Abad ya dijo dos o tres veces, ante la prensa, que le gustaría o no desecharía la posibilidad de ser intendente; Vilma Baragiola que arrasó en las PASO a sólo mil cien votos de Elio Aprile el radical más votado en la historia. Abad de descanso familiar, tal vez más necesario para su esposa que mientras “el fresco” politiquea, cuida la casa, los chicos, no se lo pudo consultar. Tato Serebrinsky, director de Cooperativas en La Plata y creciendo en la consideración superior que ya le confía gestiones en área de Comercio y de las Pymes aprovecha el doble traslado semanal, desde La Plata para avizorar el escenario. Y sin vulnerar la reserva, hace su reflexión “no creo que se atrevan a instalar un candidato al que nadie conoce”.

Hombre experimentado rastrea y husmea “a lo mejor al PRO empieza a pesarle la elegida vía de no estructurar orgánicamente su partido y eso abre caminos a los espontáneos como ahora que se encuentran aquí con un radicalismo sólido y con una precandidata como Vilma que arreó con los votos”. Y en la visita de Vidal, se la vio siempre cerca y acompañando pese a la bronca de Arroyo, su hijo, su ex yerno y el entorno en pleno.

El condenado en casa

A lo mejor el intendente ya tuvo la oportunidad de conocer la historia macabra del ex jerarca policial de la dictadura, dueño y señor de vida y de desapariciones, Miguel Etchecolatz, cuya situación ignoraba porque no leyó el expediente.

Pero, tal vez, a través de la imponente y respetuosa manifestación del sábado ya se haya enterado de la repulsa de decenas de miles de marplatense y de turistas contra la decisión del juez que le concedió la detención domiciliaria al condenado tres veces. En realidad el mismo Concejo Deliberante -sus concejales no estuvieron en la reunión-, pero sí una representación muy calificada de entidades políticas y sociales y hubo numerosas expresiones y hasta de vecinos del condenado. De todos modos el ex secretario o asistente o cercano militante Pampillón que anduvo husmeando a ver qué hacían los rojitos ya haya entregado el parte.

También hubo abundante representación policial en correcta formación preventiva que no ofendió a nadie tal cual sucedió en todas las ciudades importantes del país. Del mismo modo fue, en casi todos los casos la cobertura periodística, sin ocultamientos como había sucedido en las recientes manifestaciones de las cacerolas en contra de la reforma previsional. Claro que ahora no estuvo Patricia Bullrich a cargo de ningún operativo.

Cabe señalar que, en aparente concertación, en diversas provincias comenzó a utilizarse simultáneamente el recurso de la prisión domiciliaria, por lo que las entidades de derechos humanos están alertas a ejercer, con las diversas comunidades, su derecho a la protesta. La aparición obviamente agresiva como lo confesó luego en las redes de Pampillón, debe ser seguida atentamente por las fuerzas de seguridad y la propia Justicia.

Manino madruga

Hombre de campo, el diputado Manino Iriart comenzó, no digamos, a atosigar a los medios con documentos-declaraciones sobre temas puntuales de la ciudad. Es que el hombre parece que ni piensa que luego del fin de su mandato, va a volver a la cosecha en los pagos de Benito Juárez. Por el contrario, junto a un animoso y capacitado grupo de militantes jóvenes viene trabajando en una especie de “comité de ideas”, donde se analiza, discute y se elaboran temas que se refieren a los problemas actuales de la comunidad. Enhorabuena el estudio que supere a las roscas y las pujas por llegar a la figuración y a la consiguiente retribución.

Mercedes golpeada

La concejal Mercedes Morro, la compañera de bancada de Ciano en el Frente Renovador atraviesa un duro momento que no difiere del que deben afrontar muchas familias, donde uno de sus integrantes ha caído en el infierno de la droga. No le afecta a la incansable luchadora sindical y política que en una primera instancia recurrieron a titulares o consideraciones que intentaban ligarla con el presunto abuso de instalar entre sus asesores a su nieto drogadicto caído en la delincuencia.

Morro dijo en declaraciones que su nieto hace tiempo cayó en esa trampa y creía que ya la había superado y no fue así. A muchos le consta que ella se ocupó siempre del caso, incluidas las consabidas internaciones y que, ahora más que nunca no va a abandonar ese deber que siente y lo ejerce como abuela. Aclaró, además, que ya había bajado la propuesta de su designación en su equipo del Concejo Deliberante. Y los precipitados dedos acusadores ya se han bajado.

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