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Arte y Espectáculos 28 de noviembre de 2016

Eugenio Zanetti: “El Oscar es el premio de una industria”

Fue el único argentino que trabajo con Pasolini, al que llegó casi por casualidad. Lo que no fue casualidad fue que se dedicara al cine: tuvo en clara su vocación desde chico.

Reconocido mundialmente por ser el director de arte nominado al Oscar por su trabajo en “Más Allá de los Sueños” y por haber obtenido la estatuilla por el filme “Restauración”, Eugenio Zanetti pasó por el 31° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata habló con LA CAPITAL.

– No hay referente de ningún otro argentino que haya trabajado con Pier Paolo Pasolini ¿Cómo fue esa experiencia?

– Yo tenía 24 años en ese momento. Pero antes de responderte tengo que decir que creo que en la vida hay un elemento que es fundamental: la suerte. En fin, en el año 1965 me fui a Afganistán y cuando volví a Europa mostré la opera “Medea” en un festival y Pier Paolo Pasolini fue a verla. Casualmente Pasolini tenía la idea de hacer una película sobre Medea y filmarla en Afganistán. Hablando sobre su proyecto, le dije que en mi viaje de regreso de Afganistán había pasado por Turquía, donde encontré un valle que me parecía más interesante para filmar. Lo vio y le gustó. Imaginate que en esa época no había internet, todo se dio mediante la charla. Unas semanas después me llamaron y me comunicaron que Pasolini había visto fotos de este valle y que me invitaba a estar en el departamento de arte. Y así fue.

– Aún habiendo estado nominado a un Oscar por “Más allá de los Sueños”, y finalmente obtenido uno por “Restauración”, tu trabajo trasciende las fronteras de lo estrictamente cinematográfico.

– Sí, de chico yo no tenía en claro que iba a trabajar en cine. A mí me interesaba la escenografía, dirigía alguna obrita, pero no era únicamente el cine lo que me apasionaba. Sí que el cine como lenguaje es algo que considero que durante el siglo XX ha sido la forma central de expresión artística. Y ojo que dije siglo XX… no hablo del XXI. En ese momento sí, para nosotros era muy importante. En el año ’68 yo estaba en París y en la misma semana podías ver dos estrenos maravillosos. Era lo más interesante que había, además de la guerra de Vietnam.

– Fuiste testigo directo del Mayo francés.. ¿Cómo lo viviste estando en París?

– Yo venía de Córdoba, en donde habían sucedido cosas mucho más serias que eso. A mí me parecía una pavada lo que estaba sucediendo. Me reía. Cuando se tomó el teatro Odeón, un amigo argentino subía a improvisar y decía que era amigo de Fidel. Pero yo me daba cuenta que toda aquella situación era imaginaria. Pero se ve que les vino bien a los franceses, además son bárbaros para armar una cosmogonía de cualquier cosa. Pero en realidad no pasó nada en el ’68.

– ¿Qué supone ser uno de los pocos argentinos que ha obtenido el mayor galardón que otorga Hollywood?

– En principio se siente bien. Uno agradece y se siente bien. Pero eso siempre depende de qué parte de uno recibe los premios. En general suele ser el niño interior quien recibe los premios. Pero mi niño interior no venía preparado como los niños interiores de los americanos que recitan en la ducha el discurso de agradecimiento. A mí no, porque no se nos ocurría a nosotros en Córdoba ganar un Oscar.

Entonces no tenía el mismo valor emocional que quizás sí tiene para otra gente. Me acuerdo que mi mamá, que venía conmigo en la limousine cuando íbamos de camino a los Oscar, me decía “no te olvides que es el premio de una industria”. Y con eso me decía que en realidad no era un premio muy artístico que digamos. Aún así es un premio importante; aunque en mi vida no haya cambiado nada por haberlo recibido. Yo lo gané a los 50 años… si lo hubiera ganado a los 20 por ahí sí; pero yo ya había hecho una carrera de muchos años, así que no cambió nada.

– ¿Cómo viste, viviendo en Estados Unidos, el auge que experimentó el cine argentino en los últimos 20 años?

– Yo estoy en la Academia de Hollywood y allí tratamos de hacer toda la defensa posible cuando aparecen las películas argentinas. Tratamos de explicar el contexto. Curiosamente cuando “El Secreto de sus Ojos” fue nominada, alguien dijo “sí, pero es una película comercial”. Y yo me levanté y dije “¿desde cuándo Hollywood no nomina a una película comercial?”. Yo me formé con el cine de los ’60. Mi primer amor cinematográfico fue Graciela Dufau… teníamos una idea afrancesada del cine, que fue el que nos formó; y el cine italiano de alguna manera también. Aunque me refiero al cine francés como lenguaje. Pero no hay duda de que el cine argentino se ha ido desarrollando y ahora tiene su propia iconografía. De todos modos debo ser sincero y reconocer que a mí me pasa una cosa muy curiosa con el cine…Mi abuela siempre que salíamos me decía “por favor no me presenten gente que no conozco”. Pongo esto de ejemplo porque yo espero a que me recomienden varias veces una película para decidir verla, por lo menos necesito que cuatro amigos me la recomienden; de lo contrario vuelvo a ver “Ocho y Medio”, a mi biblioteca de cine, porque me nutre de una manera distinta que la información que te da mirar una película. Series no miro, a pesar de que sé que muchas están mejores que las películas de hoy, por lo menos a nivel producción, pero trato de no atosigarme. Porque si no uno pierde el sentido –perdón por la pedantería- del lenguaje poético, porque ves un millón de cosas y no te das tiempo para procesar lo que ves. Hay mucha basura flotando, sin nutriente. Yo busco nutrirme con lo que elijo. Pero hay mucha basura flotando en la superficie.

– La carrera de Dirección de Arte es nueva en Argentina. ¿Cómo se convertía uno en director de arte cuando comenzaste tu carrera?

– En el año ’63 no había escuela de nada. Sólo una de documentales y eso era todo. Entonces yo estudié arquitectura porque no había otra cosa. De todos modos yo no creo que las cosas se puedan aprender en escuelas, pero me parece bárbaro que la gente vaya y se forme. Creo que el cine se aprende haciendo, pero esto que digo es muy personal porque es lo que me pasó a mí.

– ¿Cómo encontraste esta 31 edición del Festival de Cine de Mar del Plata?

– Yo creo que este último formato me parece más interesante que los anteriores. El catálogo es muy sólido como trabajo. Es muy interesante ver todo esto, aunque yo tengo que hacer un esfuerzo para entender el lenguaje de la gente joven. Y los jóvenes tienen que hacer un esfuerzo para entender el lenguaje de los más viejos.