30 de noviembre de 2016
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Juicio a Pilotti: “No creo que su intención haya sido matarme”

Victoria Montenegro declaró en la primera jornada del debate oral en el que se juzga a Cristian Pilotti, imputado por haberle dado una salvaje golpiza. También se presentaron testigos del hecho.

El caso está definido. Lo estuvo siempre. Lo que en realidad se busca definir en el juicio por jurado que comenzó ayer contra Cristian Pilotti es qué tipo de condena le cabe por haber golpeado salvajemente a su ex novia, Victoria Montenegro, durante una fiesta de música electrónica realizada en las playas del sur de la ciudad.

Lo que debe establecerse, en definitiva, es si el hombre quiso matar a la mujer. Y para ella no fue así: “No creo que su intención haya sido matarme”, dijo Montenegro al presentarse a declarar ante el juez Néstor Conti, el fiscal Lenadro Favaro, y los doce ciudadanos elegidos para impartir Justicia.

Es que Pilotti llegó al debate oral imputado por “tentativa de femicidio”, delito por el que lleva detenido casi dos años en la Alcaidía Penitenciaria Nº 44 de Batán, y por el que podría recibir la pena de hasta 15 años de prisión. Es decir que de la carátula del hecho dependerá, entre otras cosas, los años que le resten en la cárcel.

Por eso era importante el testimonio de la víctima. Aunque también la palabra de los testigos que se presentaron ayer en la sala.

Además de Montenegro, declararon su padre, su tía, un amigo suyo dueño de una pizzería en donde fue asistida luego de la golpiza, y dos mujeres que asistieron a la fiesta en la que se produjo el brutal ataque. Los familiares de la joven contaron que en otras oportunidades la habían notado lastimada o herida, mientras que las otras dos personas hablaron de lo ocurrido aquella noche.

Vi que le pegaba y que la arrastraba por el piso, fui a decirle a un patovica, un empleado de seguridad que había en la fiesta, y me contestó que no podía meterse porque era un problema de pareja”, explicó una de ellas. En medio de las declaraciones, también se reprodujeron distintos videos: uno en el que el médico que atendió a Montenegro contaba en qué estado la recibió en la clínica y otro en el que se veían imágenes de una cámara de seguridad que captó el momento en que Pilotti la deja, malherida, en el negocio de su amigo, la saluda con un beso en la mejilla y se va a bordo de su automóvil.

La audiencia se extendió por gran parte del día. Si bien estaba previsto que comenzara a las 9, el inicio fue tardío -cerca de las 12- por la demora en la selección de los 12 jurados, un problema recurrente en los últimos juicios de este tipo. Finalmente, tras la declaración de las personas mencionadas (la que más se alargó fue la de la propia víctima), terminó cerca de las 18.

 

El fiscal Leandro Favaro fue designado por el Ministerio Público para estar al frente del debate oral.

El fiscal Leandro Favaro fue designado por el Ministerio Público para estar al frente del debate oral.

Para hoy se aguarda que continúe la ronda de testimonios y la exhibición de prueba. En tanto, mañana comenzaría la etapa de alegatos y ahí se sabrá, finalmente, qué carátula finalmente solicitan las partes que se le aplique al caso para, luego, definir la pena que le cabe al imputado. Es que el propio Pilotti asumió, en el marco de la instrucción preliminar, que había golpeado a Montenegro en estado de ebriedad.

También entonces enfatizó en que no había querido matarla y solicitó el arresto domiciliario, que varias veces le fue denegado. Sin embargo, aún se se sabe si el detenido declarará en el marco del juicio. En principio, no está previsto.

“Yo quiero cerrar esta etapa de mi vida, estoy embarazada y lo único que me gustaría es ver arrepentimiento”, dijo en otro pasaje de su declaración Montenegro. A partir del juicio, sus heridas internas empezarán a cicatrizar.

El caso

El hecho ventilado en el juicio ocurrió el 7 de enero de 2015. Ese día, Cristian Pilotti golpeó violentamente a la joven Victoria Montenegro, con quien mantenía una relación de marcada inconstancia y violencia previa. El ataque se produjo en el estacionamiento de Destino Arena, un balneario del sur de la ciudad, donde se llevaba a cabo una fiesta de música electrónica.

Montenegro dio a conocer el caso por las redes sociales y dijo: “Me sacó entre la gente ahorcándome, aprovechándose de su dos metros de altura, y de que me triplica en fuerza y tamaño. Me arrastró entre la gente hasta el estacionamiento y me golpeó de una forma desmedida hasta dejarme inconsciente, provocándome fractura de tabique, fractura del hueso del globo ocular en tres partes, cortes y hematomas en toda la cara y en distintas partes del cuerpo”.

Luego Pilotti llevó a Montenegro hasta la pizzería de un amigo suyo. Horas más tarde, la joven fue internada y varios días en una clínica, hasta que logró recuperarse. Fue entonces cuando hizo público su drama.

La Justicia, a través del fiscal Fabián Belén primero, y luego de su par Juan Pablo Lódola -en esta etapa lo reemplazo su par, Leandro Favaro, por decisión del Ministerio Público-, inició una investigación y horas más tarde se ordenó un allanamiento en el barrio La Herradura, donde vivía Pilotti con su familia.

Finalmente, el joven empleado del Emvial -del que lo suspendieron hasta que se definiera su situación judicial- fue indagado y reconoció el ataque. “Le pegué, pero no quise matarla en ningún momento”, dijo tras ser trasaldado al penal de Batán, en donde se encuentra detenido desde entonces.

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