13 de octubre de 2017
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“No hay razones para temer, se viene una etapa de entusiasmo”

Marcos Peña aseguró que toda reforma posterior a las elecciones será consensuada. Dijo que Cristina Fernández adoptó una "actitud miserable". Evitó definir si habrá tres feriados puente y consideró "prematura" cualquier afirmación sobre el Fondo del Conurbano.

por Ramiro Melucci
@RamiroMelucci

Mientras los candidatos opositores pronostican un gran ajuste y reformas que perjudicarán a trabajadores y jubilados después de las elecciones del domingo 22, Marcos Peña asegura que no hay razones para tener miedo. Que lo peor ya sucedió. Y que sobrevendrá una etapa de menor inflación y recuperación del salario. En una entrevista con LA CAPITAL antes de subirse al escenario del Coloquio de IDEA, el jefe de Gabinete también habló de temas clave para la ciudad, como el turismo y la estabilidad del gobierno local.

– ¿Considera que desde agosto hasta hoy el escenario político cambió para sospechar que el resultado de las elecciones puede ser diferente al de las PASO?

– Sí, creo que hay mayor entusiasmo, mayor esperanza. Se produjo un efecto de sorpresa positiva en muchos argentinos por el muy buen resultado que obtuvimos en la PASO. Además, eso se refuerza con una mejora económica. Mes a mes vamos a estar cada vez mejor, y eso se siente cada vez más.

– ¿No cree que hay cierta apatía respecto a las elecciones?

– Me parece que hay mucha definición sobre a quién votar, entonces es una campaña menos dramática en ese sentido, pero no creo que sea apatía. Uno recorre todo el país y lo que encuentra son ganas de que llegue el 22 para expresarse, para votar. Creo que ha sido largo el período, pero me parece que las posturas están muy claras y eso reduce cierto dramatismo en la elección.

– ¿Hay posibilidades de que haya un debate entre los candidatos a senadores?

– Eso lo maneja el comando de campaña de la provincia. Yo no me meto.

– Uno de los grandes interrogantes es qué hará el Gobierno después de la elección. Se habla de una reforma laboral y jubilatoria. También de un gran ajuste. ¿Qué va a pasar?

– Lo que va a pasar es que la Argentina va a consolidar un proceso de crecimiento. Los argentinos van a sentir y vivir menos inflación, mayor recuperación de su salario, mayor creación de empleo, más desarrollo de la obra pública y más conectividad y movimiento, lo que es tan importante para ciudades turísticas como esta. Al mismo tiempo, hay que dejar absolutamente claro que no hay ninguna posibilidad de que se repita lo del año pasado. Lo peor ya pasó. Estamos obligados como sociedad a seguir pensando en cómo mejorar la realidad de nuestro país, porque los problemas estructurales siguen estando y eso requiere, más aún en este siglo XXI de gran transformación en la humanidad, una mentalidad abierta a repensar ideas alejados de las etiquetas ideológicas, buscando solucionar problemas, con una mirada muy pragmática. Es importante que todo esto se dé en un marco de mucho diálogo, mucho consenso, con lo cual no creemos que haya ninguna razón para temer. Al contrario: hay razones para que haya una etapa de gran entusiasmo.

– Entonces, ¿cualquier reforma será consensuada?

– Por su puesto. Primero, porque debe serlo. No hay ninguna reforma que implique que cambiando una cosa ya se cambie todo. La verdad es que los problemas y los desafíos de la Argentina requieren mucho trabajo finito, mucho trabajo de lápiz, por eso citamos siempre los acuerdos sectoriales como un ejemplo de lo que tiene que ver con la mejora de nuestra capacidad para generar trabajo formal de calidad. No es lo mismo el sector lácteo que el sector automotor, el forestal o el textil. Son situaciones distintas, requieren abordajes distintos, pero todos requieren que todas las patas estén sentadas en una mesa para que eso que vamos modificando sea sustentable en el tiempo.

– En una de sus últimas entrevistas, Cristina Fernández sembró dudas respecto a la transparencia del escrutinio. ¿Puede haber irregularidades?

– Es una actitud miserable que ella tiene desde que dejó el poder. Arrancó con no traspasar los atributos presidenciales por primera vez en la historia. Ella quedará en la historia como la primera presidenta con un profundo desprecio por la democracia. A partir de allí, sistemáticamente ha tratado de deslegitimar cualquier idea de que la democracia pueda pasar por alguien que no sea ella. Está absolutamente garantizada la transparencia, y eso no quita que sea muy importante seguir avanzando en reformar la forma en la que se vota, ya que este sistema, con sus imperfecciones, es el que nos dejaron ellos.

– ¿Qué valoración hace respecto a cómo está actuando la Justicia en relación con las causas de corrupción? La ex presidenta dice que la persiguen.

– Estamos en una etapa donde la Justicia está pudiendo trabajar de forma independiente, sin repetir los abusos de cuando ellos estuvieron en el poder. No quita que no haya mucho que repensar en esta cuestión. Primero, para que el poder sea investigado en tiempo real. Hemos dado el ejemplo en ese sentido desde el presidente para abajo, pidiendo que las investigaciones judiciales se hagan con libertad y que no se esperen 10 o 15 años para analizar las cuestiones. Lo mismo pasa respecto al crimen común. Estamos pensando en una justicia del siglo XXI. Eso tiene que ver con el proyecto de Justicia 2020, que lidera (el ministro de Justicia) Germán Garavano. Algunas cosas ya se han avanzado. Por ejemplo, en flagrancia, que se permite que haya juicios en 24 o 48 horas. Pero hay una necesidad de un diseño institucional republicano que le dé ese lugar al Poder Judicial.

MARCOSPENE13

– Se aproxima una nueva temporada. El Colegio de Martilleros recomendó que no aumenten los alquileres. ¿Cree que otros sectores lo deben imitar para atraer a más turistas?

– Es muy importante tomar conciencia de que todo el sector vinculado al turismo, como cualquier otro sector, tiene que competir. Y cuando compite, tiene que pensar en cómo hacer para mejorar la calidad, bajar los costos, mejorar el producto que se ofrece. De nuestra parte, estamos agregando conectividad de vuelos; va a haber cruceros por primera vez en mucho tiempo entre Buenos Aires y Mar del Plata; se está trabajando en mejorar desde el Gobierno la infraestructura. Lo más importante es tener una actitud para decir: cómo hacemos para aumentar la calidad de la experiencia del que viene a Mar del Plata. En ese marco, tiene un potencial enorme: es una de las ciudades más queridas del país, un emblema del turismo.

– Una decisión muy importante que después de la aprobación del Congreso quedó en manos del Gobierno fue el restablecimiento de los feriados puente. ¿Cómo va a proceder el Ejecutivo?

– Va a depender de cada año. Lo importante es que el ministro (de Turismo, Gustavo) Santos viene trabajando muy bien en una mirada integral. No solamente pensando en el fin de semana largo, sino en el desarrollo del sector turístico desde el turismo de eventos hasta el turismo social, lo que pase en temporada y la conectividad. Que tengan claro los marplatenses que queremos que a Mar del Plata le vaya bien. Necesitamos que a Mar del Plata le vaya bien, además, para generar el trabajo necesario para lograr mayor igualdad y mayores oportunidades. El Presidente, la gobernadora y todos nosotros estamos pensando todo el día en cómo hacer para lograrlo. Una vez que alineás objetivos, los instrumentos pasan a un segundo plano.

– La ley faculta al Ejecutivo a establecer tres feriados puente. ¿Lo van a hacer?

– No sé cómo se va a terminar instrumentando año a año, porque cambian los días que caen los feriados, pero sí vamos a trabajar con esa herramienta como una más de potenciación. Hemos apoyado la ley. Lo que no tenemos hoy es la reglamentación específica para el año próximo.

– En el Concejo de Mar del Plata hay una discusión sobre el fondo del conurbano. ¿Cree que si la provincia incrementa sus recursos las ciudades del interior, como esta, se van a ver beneficiadas?

– Hay dos discusiones distintas. Una tiene que ver con este planteo que María Eugenia ha hecho y que consideramos muy atinado. Por ahí tendrían que haberlo hecho los gobernadores anteriores. Lo segundo es que nos tenemos que sentar en una mesa con los gobernadores para encontrar una mirada integral al federalismo fiscal. No hay que pensar en soluciones mágicas: que algunos lugares tengan miedo de que van a perder toda la plata o que otros digan ‘bueno, ahora va a venir un montón de plata’. Hay que tener una mirada integral que incluya la reforma impositiva, la coparticipación, la obra pública y las competencias de lo que hace cada uno. Con lo cual, hoy es prematuro hacer cualquier afirmación. Lo importante es tomar conciencia de que este problema no se soluciona con cada uno pensando su parte, sino siendo todos solidarios y entendiendo que la Argentina tiene un problema fiscal y eso afecta la inflación, la deuda y otras cosas.

– El gobierno local cambió hace menos de un mes a su secretario de Economía y Hacienda. Parece un gobierno al que le cuesta estabilizarse. ¿En qué medida esto preocupa al gobierno nacional?

– Más que preocupación, hay una ocupación. Tanto el gobierno nacional como el gobierno de la provincia trabajamos permanentemente en sostener y fortalecer la gestión; sobre todo, en resolver los problemas de los marplatenses. Por ahí pasa el foco. Siendo respetuosos de cada uno de los niveles de gobierno, se nota ya respecto a hace un año la cantidad de proyectos y avances que se están haciendo, que demuestran que nos ocupamos mucho de Mar del Plata.

– ¿Hace alguna autocrítica el gobierno sobre cómo encaró el caso Maldonado?

– Hay que esperar la investigación judicial para responder a esa pregunta, para clarificar y no perder el foco. Hoy nos planteamos la aparición de Santiago Maldonado. Reiteramos con énfasis que hay una recompensa muy importante para aquel que aporte información. Acompañamos la investigación judicial para poder sacar conclusiones sobre todo el proceso. Sentimos que desde el primer momento los ministerios de Seguridad y de Justicia aportaron toda su disposición y trabajo para esclarecer esto y hoy por hoy no tenemos elementos que indiquen lo contrario.

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