18 de December de 2009

Falleció ayer, a los 84 años, Juan Manuel Romay

Una de las grandes glorias del fútbol de Mar del Plata, "el Mazorquero" Juan Manuel Romay, dejó de existir ayer a los 84 años. Sus restos serán trasladados hoy a las 14 desde Casa Sampietro al cementerio Colinas de Paz.

El pesar por la desaparición física de un eximio futbolista da paso enseguida al recuerdo de su enorme trayectoria. La del ex jugador de Lanús que pasó a Independiente nada menos que para reemplazar a Arsenio Erico, el gran goleador del fútbol argentino, pero con una historia imperdible en el medio.

Ya estaba hecho el pase de Lanús a Racing, a principios de 1948, pero Romay, "fanático" de Independiente, desafió hasta las presiones del entonces ministro de Hacienda de la Nación, Ramón Cereijo, para que firme para "La Academia". "Pibe, si no juega en Racing, no juega en ningún lado", le dijo el político.

Pero el ministro de Trabajo de entonces, José María Freire, era hincha de Independiente, lo recibió en su despacho. Al rato, después de escuchar al futbolista y a los dirigentes "rojos", el ministro se llevó a Romay hasta el despacho de Ayuda Social. Allí estaba esperándolos María Eva Duarte de Perón. La historia la contó él mismo y dice que el chico se sentó enfrente de ella y le explicó la situación: "Mire señora, soy de una condición humilde, tengo una oportunidad de jugar al fútbol y quisiera jugar donde yo quiero. Si usted me puede ayudar...".

Evita tomó el teléfono y ordenó que le pasaran con el ministro Cereijo. Enseguida le dijo: "Mire ministro, acá hay un chico que se llama..." "¿Romay, señora...?", le preguntó enseguida el ministro y se dio cuenta cómo venía "la mano".

"¿Lo conoce? -le repreguntó Evita-. Bueno, le voy a pedir un favor, entonces. Que lo deje jugar donde él quiera. ¿Entendido, señor?"

Así Romay fue jugador de Independiente. Allí se convirtió en "el Mazorquero". En el debut metió tres de los diez goles que el equipo le hizo a Central, en goleada por 10 a 2.

Con ese Independiente del '48 Romay fue campeón y en ese club compartió cartel con futbolistas de la talla de Ernesto Grillo, Vicente de la Mata y Carlos Lacasia.

Luego pasó a Peñarol de Montevideo, donde fue campeón cuatro temporadas, una de ellas, la de 1954, como goleador. Allí fue compañero de nada menos que Obdulio Varela y Ghiggia.

En 1961 recaló en Independiente de Mar del Plata, que formó una gran "escuadra" con futbolistas profesionales, donde fue compañero y dirigido por Roberto José Saba, quien había estado con él justamente en Independiente de Avellaneda y Peñarol.

Ese Independiente de Mar del Plata fue campeón en el '61 con Romay como figura y subcampeón en el '62. Jugó sus últimos partidos en la rueda inicial del fútbol local del '63 y luego empezó la carrera del técnico, del propio Independiente y del seleccionado marplatense. "Te tiene que preocupar solamente él, los demás no te interesan", le dijo a Rubén Montero, el jugador que puso para marcar a Pelé, en el partido de la Selección ante Santos del 16 de enero de 1967.

"Yo te hice un foul y tú ninguno. Me han marcado muchos, pero ninguno como tú", le dijo tras el partido Pelé a Montero, el elegido por Romay para marcar como nadie al mejor jugador del mundo. Porque, como dice el periodista Raúl Ramírez, y lo escribió en LA CAPITAL, Juan Manuel Romay fue "un grande como jugador, un exquisito, pero también un grande como técnico y una excelente persona".

En las últimas décadas también se destacó como formador de futbolistas jóvenes, aunque seguramente los mejores consejos los recibió su nieto, el ex delantero de Boca Emiliano Romay.

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