21 de March de 2011

Yustrich, "el pez volador"

por Raúl Ramírez

Los viejos simpatizantes boquenses que siguen aún en pie y otros "hinchas" que conocen bien la historia "xeneize", recordarán sin duda el nombre de Juan Elías Yustrich "el pez volador" del arco de Boca Juniors en la década del 30. Rosarino, iniciado en Fisherton en Argentino de Rosario, bajó a probarse en Independiente de Avellaneda y volvió al pago. "El rojo" perdió un gran arquero y en 1932 recaló en Boca. Su hinchada lo comparó con el gran Américo Tesorieri y lo apodó "Pez volador" por su arrojo diestro y seguro de gran guardavallas, arquero bajo los tres palos, pero muy poco salidor. Fue campeón en Boca en 1934 junto a Moisés, Bibí, Vernieres, Lazzatti, Arico Suárez, Zatelli, Benítez Cáceres, Varallo, Cherro, Cusatti, Benavidez, Sánchez... Y repitió en el 35, cuando se sumaron a aquellos, Domingo Da Guia, zaguero brasileño de gran jerarquía, Tenorio y algún otro. Yustrich culminó su campaña jugando algunas temporadas en Lanús hasta 1941.

Ya jubilado -fue profesor de Educación Física en colegios porteños- Yustrich veraneaba en Mar del Plata. Durante toda la década del 80 hasta 1990, ocupaba su departamento muy cerca del negocio de reventa de pan y fiambres de don Jorge Capot, ubicado en H. Yrigoyen 1262. Ahí estaba Luis "Cacho" Marnati, yerno de Capot, confeso "fan" de Boca y hoy activo dirigente en una entidad que nuclea a centros de jubilados. "Cacho" precisamente, es quien nos revela algo de lo mucho que charlaba con Yustrich "sentados en la vidriera del negocio, en la vereda. Era un tipo macanudo -dice Cacho- y siendo yo hincha de Boca, me pasaba horas escuchándolo, a veces dejando de atender a la clientela, lo que ponía serio a mi suegro".

Le decimos a Marnati que en Yustrich había algo de enigma en su mirada reticente a los fotógrafos en clara confrontación. ¿Sabés por qué? -dice Cacho. "Según me contó Yustrich, pasó lo siguiente: "Yo era nuevito en Boca y dentro de la cancha se acercó un fotógrafo. Le pedí que me sacara una foto nada menos que con los brasileños Moisés y Bibí... y me contestó: "No pibe, las fotos son para los profesionales, todavía tenés que esperar... Me dio tanta bronca -contó Yustrich- que me dije: jamás voy a permitir que un fotógrafo me retrate mostrando mi cara. Fue así que siempre me oculté bajo la gorra o bajando la cabeza hasta casi tocar el pecho con el mentón". Después de tantos años supe -al menos quien esto escribe- el porque de aquella pose de Yustrich en todas las fotos.

No conocía la anécdota y se lo agradezco a "Cacho" Marnati, quien siendo boquense de ley, recuerda hoy con cariño aquellas charlas veraniegas con el "pez volador", un enamorado de Mar del Plata.

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