Notorias diferencias
por Martín Urribarri
Jorge "Acero" Cali fue el gran ganador del festival de Artes Marciales Mixtas (MMA) llevado a cabo en el Polideportivo en la noche del viernes. El ganador fue superior, basado en una impecable condición física. Su rival, "El Ninja" Horacio Enrique abandonó en el tercer round.
Ante unas 5.000 personas que se dieron cita en el Polideportivo "Islas Malvinas", Cali se impuso por abandono de su oponente en el tercer capítulo en uno de los espectáculos de primer nivel que ofrece este verano marplatense.
En la previa, varias peleas, algunas de MMA y otras de kick boxing, en su más pura esencia, fueron "calentando motores"; pero todos esperaban el plato fuerte de la noche, ese que se había generado tras el empate registrado en el único antecedente entre ambos.
"Acero" y "El Ninja" fueron edificando en los últimos tiempos, en forma mediática, una rivalidad que generó una notable expectativa por este combate que trasmitió en exclusiva Fox Sports con varias cámaras estratégicamente ubicadas y tomas desde "arriba" para que en Latinoamérica nadie se perdiese un detalle de la contienda.
El ingreso de ambos peleadores mostró a un Estadio dividido, ya que ambos tuvieron sus seguidores y no hubo un claro dominador si se pudieran medir gritos y alientos.
El primer round fue netamente favorable al campeón Mundial de kick boxing. Cali, cuando se cumplía 1m30s de pelea lo tuvo a su rival en el suelo con una llave de piernas que bien pudo acabar con el combate por sumisión. Sin embargo, el ex custodio de Maradona pudo levantarse, lo cual no le aseguró un buen pasar. "Acero", con tres rodillazos consecutivos y algunas precisas "manos" por el sector interno fue dejando marcas en el rostro del "Ninja" Enrique, que respiraba por la boca buscando incesantemente algo de oxígeno.
En el segundo capítulo, cuando Cali podría haber rematado lo realizado en el inicio, el "Ninja" logró tumbarlo y desde arriba, sentado en posición de banquito, le propinó al ganador unos cuantos golpes, uno de los cuales hizo que la nariz de "Acero" comenzara a sangrar y no se detuviera más. Desde el piso, el campeón tiraba algunas manos, pero la posición dominante, aún con quedos, fue para el Ninja.
En el último asalto, Cali volvió a conectar por adentro con depurado estilo y dos veces, para delirio de sus seguidores, pudo llegar con sendas medias vueltas seguidas de patadas sobre la cara del perdedor. Cuando transcurrían dos minutos, Horacio Enrique solicitó al árbitro del encuentro, el marplatense Claudio Palumbo, que se detuvieran las acciones y tras consultar con su rincón, decidió no seguir, a causa de un tirón muscular en la zona inguinal.
Hubo algún desorden en la platea, ya que ciertas bromas cayeron mal entre los seguidores del "Ninja", pero esto no pasó a mayores y, en familia, se pudo ver un espectáculo de primer nivel.
Mar del Plata, como ocurre siempre en enero, demostró que es el lugar ideal para llevar a cabo este tipo de confrontaciones.
