Misión ¿imposible?
Cruce de extremos en el Polideportivo desde las 21.30. Quilmes recibe al sólido puntero Obras. El "tricolor" pretende escapar de la Permanencia y el "tachero", mantener su ventaja en la vanguardia.
Revitalizado por el triunfo del jueves, frente a un rival directo, 9 de Julio de Río Tercero, pero consciente de que por delante tendrá una empresa nada sencilla, Quilmes recibirá esta noche al cómodo puntero de la Liga Nacional "A" de Básquetbol, Obras Sanitarias. El partido se jugará en el Polideportivo Panamericano "Islas Malvinas", desde las 21.30, y corresponde a la 18ª fecha de la segunda fase del certamen.
Con supremo esfuerzo y en un final casi de película de suspenso, el "tricolor" consiguió ganarle a 9 de Julio con el consiguiente envión anímico, más allá de que, con respecto al juego, no mostró evolución en ese partido.
Todavía con chances matemáticas de eludir la lucha por la permanencia, aunque parece muy complicado que pueda lograrlo, Quilmes está dispuesto a seguir dando pelea.
Enfrente estará nada menos que el indiscutible líder y, hasta aquí, el mejor equipo de la temporada. Obras tiene 3 puntos de ventaja sobre su único escolta, Peñarol -una diferencia muy importante- pero además, su campaña es impresionante: 15 triunfos y 2 derrotas en la segunda fase, y 26-5 en todo el campeonato.
Además, el poder ofensivo del "tachero" es temible: con 93,06 puntos a favor de promedio en la segunda fase es, con diferencia, el mejor ataque del torneo. Gana de local y de visitante, y sus excelentes individualidades (Martín Osimani, Julio Mázzaro, Juan Gutiérrez, Alexis Elsener y su pareja de estadounidenses, en la que sobresale Dartona Washam) componen, además, una fuerza colectiva muy eficaz.
Se sabe, los equipos dirigidos por Julio Lamas tienden a jugar bien al básquet (además de ser ganadores). Y este Obras no es la excepción. En sus enfrentamientos particulares de esta temporada Quilmes no tiene precisamente un buen recuerdo: perdió los tres y en todos los casos, por muy amplio margen: 74-90, 71-114 y 66-104.
Como se observa, los antecedentes no lo favorecen al conjunto de Luro y Guido, que además ostenta, por ahora, la peor marca de victorias de toda la competencia (apenas 6 triunfos y 25 caídas).
No obstante, la llegada del rendidor Clarence Matthews, la recuperación física de Axel Weigand, todo lo que esboza Michael Smith y todavía no termina de concretar, y la solución del conflicto con Phillip Mac Hopson, invitan a la gente "tricolor" a pensar en un cuasi milagro. La cita está concertada. Chocan los dos extremos de la tabla. ¿Habrá margen para la sorpresa?
