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02-01-2015

"Teté" Quiroz: "Aldosivi es es mi casa, como Racing"

El entrenador, en diálogo a fondo e intimista con LA CAPITAL, dice que este ascenso es lo más importante que le pasó en su carrera. En un repaso su trayectoria rescata las enseñanzas de "Coco" Basile, Angel Cappa y Miguel Brindisi.

por Vito Amalfitano

Mar del Plata es la ciudad de todos. Cosmopolita, y abierta al país. Por eso mismo siempre costó forjar un sentido de pertenencia. Pero también, y paradójicamente, por esa empatía de todos los argentinos con Mar del Plata, paulatinamente se fue gestando esa identidad.

Propios y extraños tuvieron sueños en común. Los marplatenses nativos. Los que vinimos de los barcos. Los que entraron por la playa. Como el abuelo de Fernando "Teté" Quiroz, que construyó una casa en Punta Mogotes hace más de 40 años y que hoy termina siendo el hogar del entrenador que pasa a ser el más importante de la historia del fútbol de Mar del Plata.

En la Mar del Plata "de todos", en efecto, propios y extraños tuvieron sueños en común. Nosotros soñábamos tener un equipo en primera división del fútbol argentino. Los visitantes, los amantes de la ciudad, también. Un día ese sueño se hizo realidad, gracias a Aldosivi, un club forjado por los que vinieron de los barcos, con un equipo dirigido por uno que llegó por la playa.

"Me siento de acá,-cuenta "Teté" Quiroz en comienzo de larga e intimista charla con LA CAPITAL-, porque yo vengo a Mar del Plata desde hace más de 40 años, a la casa que construyó mi abuelo Juan en la calle De La Masa, en Punta Mogotes, y que todavía hoy tenemos. Yo vengo a lo que hoy es el balneario 5 de Punta Mogotes desde que tenía 5 años, cuando ni siquiera se imaginaba el Complejo..."

"Por eso esto que estoy viviendo también es una alegría muy grande, un orgullo. También por mis vecinos de siempre de Mogotes. Yo me siento un vecino de acá. Cuando vine la primera vez fue como un sueño venir a trabajar acá, y a Aldosivi. Yo pasé mucho tiempo acá, desde mi infancia", agrega Quiroz.

"Y después me quedó clavada la espina por no haber conseguido algo, habíamos hecho un buen trabajo, pero lo que quedan son los logros", confiesa sobre su anterior etapa en Aldosivi.

"Y bueno, ahora es como que se cerró un círculo para mí. Pero ahora viene otro círculo, otro desafío, más difícil, pero mucho más importante, aunque seguramente que esto quedará en el recuerdo para siempre?", comenta ya con emoción Teté.

-En el ascenso 2005 le hicimos esta misma pregunta a Andrés Rebottaro... Por la dimensión del logro, ¿Sos consciente de que te transformaste en el técnico más importante de la historia del fútbol marplatense?

-Solo se que es una alegría grande para todos. Siempre ganar es lindo pero si uno lo consigue en un lugar que se siente cómodo, dónde va logrando cierta identificación, se disfruta mucho más. Es como que se siente la alegría a la par de los hinchas, del entorno. Pero nada más que eso. La verdad es que no me doy cuenta?Todos me lo dicen, pero esa magnitud no la siento.

-¿No notabas, en tu primera etapa en Aldosivi, que esto era una demanda histórica de toda Mar del Plata??

-Sí, incluso cuando todavía era jugador de fútbol, yo me lo preguntaba "¿cuando habrá un equipo de Mar del Plata en primera, cuando va a subir Aldosivi?". Es histórico eso. Era una cuenta pendiente para el club y para la ciudad. Y uno como futbolero lo sabía. Y después la gente te lo hacía ver todo el tiempo. Después cada campeonato la ilusión se renovaba. Pero también llegaban las frustraciones.

-Para nosotros, para los marplatenses, esto fue lo más importante. Lo más grande de la historia del fútbol de la ciudad. Para vos, ¿qué significa en tu carrera?

-Para mí también, para mí también?Es lo más importante que me pasó?Lo de Aldosivi es lo más importante que me pasó...

-¿¡Contando también tu carrera de jugador!?

-Sí, sí, esto fue lo más lindo. No se si en el significado. Pero en el sentimiento sí seguro es lo más importante. Lo que más disfruté en mi carrera fue esto, sin dudas la alegría más grande que tuve, incluyendo todo.

-¿Por qué recalcás más lo del sentimiento más que lo del significado?

-Porque uno tenía ganas de estar, de participar en esto. Por un sentimiento de pertenencia, de cercanía. Se dio un conjunto de cosas. También fue fuerte cuando ascendimos en San Juan, también eran 100 años del club, la primera vez que ascendía San Martín. Fue algo histórico, con una magnitud parecida a lo de acá, aunque el lugar es más chico. Pero yo igual me sentía como que era de afuera. Y acá me siento más identificado, como que me siento de acá?

-Incluso lo comenta la gente de Aldosivi que te rodeó en tu trabajo en las dos etapas, que se gestó con vos una corriente afectiva muy especial?

-Siempre fue así. Desde el primer día que llegué al club. Incluso antes de ganarle a River, de todo lo que vino después. Sentí siempre como un afecto recíproco?

-¿Tu casa como jugador cuál fue, Huracán o Racing?

-Dónde yo me crié fue Huracán pero siempre fui hincha de Racing, de nacimiento. Pero desde los cinco años empecé a jugar al fútbol en Huracán. Y jugué hasta los 25 ahí, hasta que me vinieron a buscar de Racing. Yo crecí como jugador y como persona en Huracán, eso nunca lo voy a negar?

-Iba a esto: ¿Uno en algún momento en el fútbol siente ?esta es mi casa?? ¿Con Aldosivi también sentiste eso?

-Sí, yo con Racing lo siento hoy, de ir a la cancha y sentir como que estoy en mi casa. Y en Aldosivi siento lo mismo cuando entro al predio. Esta es mi casa, como Racing. Aldosivi es mi casa. Incluso sin estar dirigiendo yo venía al club, soy socio del club. Con José (Moscuzza, el presidente de Aldosivi) teníamos una relación fuera de lo laboral. Por ahí yo estaba sin trabajo, nos hablábamos y José me decía: ?venite a comer un asado?. Y nos juntábamos y lo que menos hablábamos era de Aldosivi. Lo mismo con María Amalfitano, con María Eva Amalfitano, me juntaba con la familia?Me hicieron sentir en mi casa pronto, y por eso el logro se disfruta el doble. Hoy siento que Racing es mi casa y que Aldosivi es mi casa, así de simple. En todo caso, Huracán fue mi casa de la infancia?

-¿Imaginabas, antes de llegar la primera vez, que eso podía ser así, que Aldosivi se convirtiera en tu casa? ¡Y a la par de Racing!

-Sí, lo sentí así desde un primer momento. Porque mucha gente me conocía desde chico a mí. La zona en la que siempre me moví es la del club, la del sur. Los vecinos de Punta Mogotes que son todos hinchas de Aldosivi me conocían de chiquito a mí. Y hablo de mucha gente, y mucha que vas conociendo a lo largo de 40 años.

- En esta, tu casa entonces, ¿sentís que te graduaste de entrenador, o ya estabas totalmente formado con lo de San Juan y el resto?

-No, yo vine ya como un técnico hecho, ya me sentía totalmente listo para los desafíos, el ascenso con San Juan fue algo muy importante. Pero es cierto que maduré mucho más aquí como técnico. Uno siempre puede aprender más. Ahora, incluso, para esta segunda etapa, vine mucho más maduro?

-¿Qué cambió desde la primera etapa?

-Uno va mejorando siempre. Cambié algunos métodos por ahí. Cuando uno no está trabajando también es una etapa que se aprovecha porque va estudiando cosas nuevas. Tanto Javier (Molinari, ayudante de campo), como yo, como el profe (Carlos Bustamante, preparador físico), fuimos viendo que mejorar. Uno va fogueándose, conociendo más todo, adquiriendo seguridades. Fijate que cuando veníamos en la ruta para asumir esta vez le dije a Javier ?vamos a ascender, no se nos escapa, porque va a pasar esto, esto y esto, y porque nosotros vamos a hacer esto para ascender?. Estábamos convencidos que iba a ser así. Sabíamos que no teníamos margen. El único miedo era ese, como iba a encontrar al plantel sabiendo que no quedaba margen, que no podíamos fallar a la primera de cambio?

-El problema es que vos decías ?vamos a ascender?, Merlo decía ?vamos a ascender?, los otros no se bajaban, y Aldosivi estaba lejos cuando llegaste?

-Sí, es verdad. Pero yo estaba reconvencido de que iba a pasar como pasó. Ya te digo, el único miedo que tenía era ?si no la embocamos de entrada, ¿qué pasa con los jugadores? ¿Cuánto estarán de caídos??. Pero estábamos muy convencidos de que lo podíamos revertir. Aparte, el profe que vino ahora con nosotros, Bustamante, que venía de salir campeón con Ramón Díaz en River, tiene otra jerarquía. A mí me ayuda mucho. Y con él tengo una amistad de haber jugado juntos en Huracán desde los cinco años, nos conocemos de memoria?

-Vos pensabas, ?tenemos que embocarla de entrada? pero resulta que era clave el partido inicial con Argentinos de local y se te cayó por la lluvia?

-Porque yo veía que era más accesible ese que el de San Juan para empezar derecho. Por la localía. Por la predisposición de los jugadores. Porque había un cambio. Porque los veía enchufadísimos en los primeros entrenamientos. Nosotros queríamos jugarlo sí o sí porque era el rival justo para arrancar, por la motivación?En San Juan iba a ser más difícil, por el entorno, porque no tenías hinchas tuyos, porque el equipo no venía bien de visitante y al primer golpecito que recibía no se levantaba?

-Al final, paradójicamente, fue mejor así?

-Sí, al final fue mejor. Porque agarramos a Argentinos sin Riquelme y sin Ledesma. Y les pudimos ganar bien. Yo tenía pensado otro partido contra Riquelme y Ledesma. Lo había pensado mucho más adelante de lo que lo jugamos finalmente. Nosotros cuando vinieron ya sin ellos dos, los dejamos venir un poquito. Pero con Riquelme no, la idea era presionarlos, todo el tiempo en el campo de ellos, cortarles el juego arriba para que no le llegue la pelota a Riquelme.

-La primera evaluación que hicimos desde afuera del punto en San Juan es que parecía insuficiente, porque todavía el equipo estaba muy lejos?

-Pero nosotros sabíamos que el punto alcanzaba. Porque nosotros teníamos que ganar los cuatro partidos de local y sumar tres puntos más para ascender. Yo tenía ese cálculo. Y más allá de los números, el equipo a partir de ese punto podía recuperar cierta solidez. Y fuimos mejorando. El equipo fue creciendo. Y los tres partidos claves, los tres últimos, los jugamos muy bien.

-?Teté? Quiroz ya queda catalogado como un DT que arma equipos sólidos, ante todo. ¿Eso desmiente un poco aquello del equipo que juega como lo hacía su entrenador?

-No, también. A mi enseñaron a jugar así. Buen trato de pelota, pero siempre manteniendo el equilibrio. Más en el puesto en el que jugaba yo, era clave eso. Todos los técnicos que tuve me fueron inculcando eso, todos eh. Y yo veo que hoy hay equipos que se desequilibran mucho. Para los dos lados eh. O son muy defensivos, demasiado, y se quedan sin la pelota, o atacan también demasiado y se descubren mucho. No es fácil encontrar ese equilibrio pero es imprescindible buscarlo. Hay que ser agresivo pero equilibrado. Yo soy como técnico como era de jugador, con lo que aprendí de jugador. Porque me gusta que el jugador este atento, concentrado, que resuelva adentro de la cancha. Que este frente a una situación de pelota parada y sepa que hacer. Y que este entrenado. Y a mí, de jugador, me gustaba todo eso?

-Pero eras un exquisito, y el público tiene otra imagen. Y decís que lo del equilibrio lo aprendiste de todos los técnicos que tuviste. Y entre ellos están Basile, Cappa, Maradona?

-Sí, sí. Tuve a Coco. A Cappa dos veces. A Luis Cubilla. A Enzo Trossero. A Babington. A Fanesi, a Sebastián Viverti. A Marchetta. A Maradona. A Gustavo Costas. Tuve técnicos de mucha jerarquía y muy diferentes. Y creo que de Coco Basile es de los que más aprendí. De Miguel Brindisi también aprendí mucho sobre el trabajo de campo. Miguel era un adelantado en esa época en el trabajo de campo, en el 94/95. Y Coco la tenía "recontraclara". Directo, cómo resolvía en el partido, tenía todo en la cabeza, además de la motivación al jugador y los momentos que elegía para cada decisión. Uno pensaba, ?¿por qué lo hace ahora??. Y siempre daba resultado, siempre tenía razón. De Babington también aprendí, me ayudó, me afianzó en primera. De Trossero, quien con 21 años me dio la capitanía. Y de Cappa también aprendí mucho. A los 16 años me subió al plantel de primera. Me hacía entrenar aparte para meterme conceptos. Porque la gente piensa que Cappa es todo ?tiki-tiki? y es un tipo que trabaja mucho y a sus equipos les interesa mucho el orden, los movimientos entrenados y predeterminados. A ellos por ahí no les gusta mucho que se diga eso pero trabajan mucho en el campo?

-Caemos, entonces, en que a veces se encasilla mucho a los técnicos?

-Porque a ellos les gusta encasillarse. Porque a Angel le gusta que lo encasillen detrás de Menotti, con un fútbol supuestamente solo lírico. En realidad, sienten el fútbol de esa manera, por eso les gusta ese encasillamiento, pero el laburo en el campo es muy fuerte y con el concepto del equilibrio o el orden también ellos son muy insistentes. Por ejemplo, a mi como volante central no me dejaban pasar la línea de la pelota y nunca me dejaban pisar el área contraria, tenía que estar siempre mirando que pasaba para cerrar y defender. Tenía que resolver rápido?

-En línea con lo que decís, hace unos días estuve en la oficina del Flaco Menotti y está lleno de videos. Y decían que no veía videos? Por ahí, lo que no hacía era abrumar a los jugadores con los videos, pero él sí los estudiaba?

-Todos miran videos. Todos entrenan mucho en el campo. Menotti, en la última campaña buena que hizo con Independiente, el equipo hacía muchos goles con pelota parada. Todos más o menos hacemos lo mismo. Solo que unos remarcan unos aspectos, y otros, otros. Hubo equipos de Bilardo que jugaban bien al fútbol también?

-Cómo aquel Estudiantes del 82?

-Claro, pero a Bilardo le gustaba mejor decir ?no, nosotros trabajamos la pelota parada?. Remarcaba solo eso. Le gustaba eso. Y Menotti al revés. Por ahí sus equipos eran ordenados, bien trabajados defensivamente, con goles de pelota parada, bien trabajada. Pero él le daba importancia a otras cosas y decía ?nosotros llegamos al gol con 30 toques?, que capaz también pasaba, pero no era solo eso.

-Y a vos no te gusta que te encasillen como decís que le gustaba a ellos?

-No, a mí me gusta que digan que mis equipos son ordenados. Y que sepan lo que hacen. Que sepan lo que tienen que hacer en un partido. Para eso estamos, para darles un plan al jugador. Elegir una forma de jugar, inculcar los conceptos y después resuelve el jugador.

-¿Y Maradona? ¿Cómo fue como técnico? Recién empezaba, tanto que después volvió a jugar?

-Sí, fue raro. Lo tuvimos como entrenador y a los tres meses lo enfrentamos como jugador, el día del 6-4 (Nota de R.: Boca 4 Racing 6 en la Bombonera, el día que Macri ganó las elecciones). Como técnico, motivador cien por cien. La verdad es que nosotros éramos un equipo de mierda y llegó él y empezamos a jugar bien. Estábamos todos contentos, con gran motivación. Llevó dos profes de primer nivel, a Elvio Paolorroso, que hoy está en la Selección, y a Fernando Signorini, que fue el profe de la Selección también cuando él era el técnico, en el Mundial de Sudáfrica. Estabamos muy bien entrenados, motivados, e hicimos partidos muy buenos.

-¿Te quedó alguna cuenta pendiente en el fútbol?

-No, porque dentro de mis posibilidades hice todo lo que pude. Jugar siete años en la primera de Racing como capitán es bastante. Por ahí me hubiese gustado jugar en la Selección, pero cuando me citaron me lesioné la rodilla. Me citó Passarella para ir a Bolivia. Pero puedo decir que me tuvieron en cuenta más allá de la mala suerte de lesionarme.

-Pero quizá será inevitable que te recuerden más como entrenador. Justamente Menotti era un jugador exquisito, que fue campeón con Boca, que llegó a la Selección, que jugó en Santos y Cosmos, pero siempre se lo recordará más por sus logros como técnico. ¿El técnico Quiroz ya le ganó al jugador Quiroz?

-Mirá, a mí me gusta que me tengan en cuenta por el presente, ya no le doy demasiada importancia a lo que pasó, no vivo de eso, más allá de los lindos recuerdos.

-¿Y hasta dónde te gustaría llegar con Aldosivi? Porque un técnico exitoso siempre recibe propuestas seductoras?

-A mí me gustaría crecer con el club, a la par del club. Poner a Aldosivi entre los mejores del país, llegar a una Copa, por ahí dentro de un par de años. Me gustaría más llegar con Aldosivi, hacerlo con el club, más que ser contratado por otro equipo para jugar la Copa. Si me decís, "vas a dirigir en la Copa otro equipo", no va a ser lo mismo. Quisiera llegar con Aldosivi. Si crecemos todos juntos es mejor. Yo uso mucho el ejemplo de Belgrano de Córdoba. Hace cinco años que sigue el mismo proceso, llegó a jugar copas internacionales. Y llegaron juntos, el técnico con el club.

-Y después de todo ese camino, ¿recién ahí sí te gustaría hacer algo nuevo en ?tu otra casa???

-Me llamaron ahora de Racing, para participar, no para las elecciones, sino para trabajar con gente de una de las listas, que es la que ganó, ofreciéndome un lugar para trabajar. Pero les dije que no era el momento. Hay cosas que uno no quiere poner en juego, como el cariño de la gente. Son muchos años de esfuerzo para ello. Por la tontería de no encontrar un marco adecuado o no entrar en el lugar que no corresponde no arriesgaría todo lo que hice hasta ahora en mi carrera. Cada cosa en su lugar y a su debido tiempo. Pero claro, como es mi casa, por ahí algún día si me necesitan estaré?

-Así como te necesitaron ahora en Aldosivi, en esta ?otra casa??

-Claro, tal cuál, pero nada más que eso. No es que estoy obsesionado con ir en algún momento?

-Al cabo, tuviste dos grandes alegrías en pocas horas en ?tus dos casas??

-Sí, con un día de diferencia. Lo de Racing no lo pude disfrutar tanto porque estábamos, lógicamente, con la cabeza en lo nuestro. Pero claro que me alegró mucho?

-¿Cómo es José Moscuzza como presidente?

-Quizá me es difícil calificarlo como presidente porque yo siento que es mi amigo. Lo respeto, lo quiero y todo lo que pasó ahora sinceramente me alegra mucho también por él, por su familia. El lo lleva adentro al club, y toda la vida estuvo intentando esto, más allá de la plata. Me gustaría estar junto a él durante mucho años?

-No se da mucho eso, de una relación tan estrecha entre presidente y entrenador?

-No es tan común pero hay que ser inteligentes y siempre pensar en lo mejor para el club más allá de la amistad. Si sabemos separar bien las cosas, nos va a ir bien. Por ejemplo, a mí no me dolió cuando me tuve que ir la primera vez porque fue una decisión mía, sentí que era lo mejor para el club y para ayudarlo a José. Tenía un gran respeto de los jugadores en la parte humana pero llegó un momento en el que no le encontrábamos la vuelta en lo futbolístico, más allá de lo que ya se había conseguido, como el triunfo contra River y una buena campaña. Yo ya hacía casi dos años que estaba, no tenía que demostrar nada, pero en ese momento era lo mejor para el club el paso al costado. Yo tenía contrato por un año y pico más pero había que pensar en el club.

-¿Y cómo es Teté Quiróz como tipo?

-Es difícil decirlo, trato de ser un buen padre, un buen amigo, un buen hijo. Mis hijas son mis luces. Ludmila se recibió en ciencias de la comunicación y ahora está en un intercambio universitario en Estados Unidos y Keila pasó a quinto año en la secundaria?

-¿Son futboleras?

-Sí, sí, las dos son de Racing, Ludmila es más de seguir a Racing, va a la cancha sola. Y Keila es más hincha mía. Es también de Racing pero me sigue más a mí, en la caravana estuvo siempre al lado mío.

-Está claro que es difícil hablar de uno mismo, pero, en todo caso, ¿por qué pensás que todos en el entorno nos dicen ?Teté Quiroz es muy buen tipo? y nos destacan cualidades personales, incluso desde mucho antes que este ascenso?

-No se, quizá porque yo trato de la misma manera a todo el mundo. El utilero, el Flaco (Lareu), por ejemplo, para mí es un compañero de laburo. Es un par mío. Por supuesto que uno tiene una responsabilidad de conducir pero todos somos importantes, y creo que los demás se dan cuenta que yo siento eso sí. Y después hay algo que sí es muy importante, yo nunca estuve en nada raro. En el fútbol es muy común, y se entera todo el mundo. Y yo tuve miles de jugadores y ninguno puede decir nada. Alguno puede estar enojado porque lo puse o lo saqué en el momento pero tengo una excelente relación con todos?

-Claro, y esto el jugador lo ve, lo percibe, lo destaca. Entiendo que apuntas a esto de que en algunos lugares hay jugadores que los técnicos privilegian por el vínculo con los representantes?

-Mirá, no hablo de los demás. Pero el jugador sabe y ve que uno no está en nada raro. Por ejemplo, ahora me están llamando miles de representantes para ofrecerme jugadores y a todos le doy el teléfono de José ( Moscuzza), de Cristian (D'Amico), de Hernán (Tillus). A mí, sí un jugador me gusta, soy capaz de llamarlo directamente y preguntarle si quiere venir y para hablar de lo futbolístico pero después no me enteró ni de lo que gana. Eso los jugadores lo saben y lo valoran. Yo mismo todo lo que hago lo arreglo yo directamente con José, sin intermediarios. Por ahí eso te hace más dificultosa la carrera pero prefiero dormir tranquilo.

-¿Qué le querés decir hoy a la gente de Mar del Plata después de las emociones que viviste en este fin de año y sobretodo en esa caravana inolvidable?

-Mirá, antes que nada el gran agradecimiento es a la gente de Aldosivi. En mi vida me había pasado nada igual, no me lo voy a olvidar nunca. Me agradecen en la calle y yo los paro ?no, ¿qué gracias?, gracias a ustedes ?. El afecto que me dan es increíble. Y en tren de agradecer quiero hacer una mención especial a mis colaboradores, todos, empezando por Javier (Molinari, ayudante de campo) y Carlos Bustamante, el profe. Y también a las Marías Amalfitano, que siempre están pendientes y hacen mucho por Aldosivi.

-¿Y a la ciudad en general??

-Yo estoy muy cómodo en la ciudad, me tratan muy bien, y ya te dije que la conozco y la siento desde muy chiquito. Pero primero está el club. Acá muchos vienen y dicen ?¡qué lindo vivir en Mar del Plata, y llegar a primera con Mar del Plata!?. A mí, sinceramente, me importa más Aldosivi que la ciudad?

-Ahora la ciudad tendrá que respaldar más, en una forma más concreta?

-Yo creo que Aldosivi tiene que crecer por mérito propio. Pero sí la ciudad tiene que darle un empujoncito de ayuda. Pero tanto a Aldosivi como a los demás clubes de Mar del Plata. A todos. A Alvarado que está ahí, le tiene que dar una mano. A Unión que tiene este hombre (Cacho Pagano) que hace un esfuerzo enorme, también. A todos les tiene que dar un empujón. Y a Aldosivi, seguro, le tienen que facilitar las cosas. Que podamos usar la cancha para entrenar. Qué si José quiere hacer el estadio en el lugar de Aldosivi que es la Manzana de los Circos, que pueda hacerlo. Ese es el lugar de Aldosivi. Y la cancha será su corazón. Está demostrado que Aldosivi le está dando cosas a la ciudad. Ahora también con este logro. El presidente fue muy generoso en hacer participar a la ciudad, es el momento en el que tiene que haber un ida y vuelta.

En busca de la "inteligencia emocional"

-Más allá de tu seguridad inicial Teté, ¿en qué momento sentiste que se daba el ascenso y cuando pensaste que se podía escapar?

-Hubo dos momentos en los que pensé que ya se daba. El partido con Argentinos Juniors, cuando el equipo tuvo mucha autoridad. Y contra Boca Unidos, con lo futbolístico, el gol de Carranza sobre la hora. Siempre en esos momentos cumbres se necesita una ayudita y la tuvimos. Y nunca, sinceramente, pensé que se nos escapaba...

-¿Y en Córdoba, después de la derrota con Instituto?

-No, no sentí que perdíamos nada ahí. Si se que jugamos muy mal. Sobretodo que no tuvimos equilibrio emocional. Fui responsable yo, pero sabía que después no se escapaba. Enseguida me di cuenta que los jugadores estaban en la misma sintonía. Se venía una semana difícil pero siempre tuvimos el convencimiento. Me acuerdo que primero hicimos una práctica malísima en el predio y al otro día salió una excelente en el Minella. Me dije "listo, ya corregimos todo".

-Pero había que manejar los nervios de tener que ganar sí o sí en el partido con Gimnasia de Jujuy...

-Sí, pero los vi bien a los muchachos. Así como los noté sin equilibrio emocional en Córdoba, también me di cuenta que dieron un gran vuelco en ese aspecto y todos nos sentimos muy seguros de nuestras fuerzas tanto en ese partido como en el triangular, que fueron tres muy buenas actuaciones del equipo.