Los conservadores se mueven para derrotar a Obama
Antiguos y actuales presidenciales republicanos se reunieron con la meta de forjar un frente unido contra el actual primer mandatario con miras a las elecciones de noviembre.
Miles de líderes conservadores iniciaron ayer un cónclave de tres días en Washington, con antiguos y actuales aspirantes presidenciales republicanos, y cuya meta es forjar un frente unido contra el presidente Barack Obama en noviembre.
La 39 Conferencia Conservadora de Acción Política (CPAC, en inglés), a la que fueron invitadas unas 10.000 personas, busca tender puentes entre las diferentes facciones del movimiento conservador de Estados Unidos, por ahora dividido sobre quién los representará en las urnas el próximo 6 de noviembre.
"La cuestión nunca ha sido si Obama debe irse, sino qué tipo de liderazgo se necesita para reemplazarlo", dijo el gobernador de Texas, Rick Perry, quien abandonó la contienda por la candidatura presidencial republicana hace tres semanas.
Tras repetir los conceptos republicanos de un papel reducido del Gobierno y conservadurismo fiscal, Perry acusó a Obama de encabezar "un ataque contra la Iglesia católica" porque la reforma sanitaria que promulgó en 2010 obliga a las instituciones religiosas a ofrecer cobertura médica a sus empleados para servicios de planificación familiar, incluidos los anticonceptivos.
"Debemos derrotar esta guerra contra la religión", afirmó Perry, haciéndose eco de otros líderes republicanos que a lo largo del día también han criticado la gestión económica y la política exterior de Obama.
La polémica sobre los anticonceptivos ha sido un tema dominante en el encuentro, y el presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, John Boehner, prometió un "proceso amplio" para revocarla.
Por su parte, el senador republicano de Florida, Marco Rubio, una estrella ascendente de su partido, afirmó que Obama es "un presidente terrible" y que los comicios de noviembre próximo determinarán el avance o retroceso del país.
"El presidente de Estados Unidos parece muy buen padre, parece muy buen esposo, pero es un presidente terrible... nuestro país afronta una opción fundamental" en noviembre, dijo Rubio, cuyo nombre se baraja en una lista corta como posible compañero de fórmula en el binomio republicano.
Rubio señaló que si bien es cierto que Obama heredó un país con problemas económicos, el mandatario gozó de mayorías en ambas cámaras del Congreso "y todo empeoró", con un aumento en la tasa de desempleo y la deuda nacional.
Obama ha dicho que comparte la frustración de los estadounidenses con la lentitud de la recuperación económica pero ha defendido los logros de su mandato, y pide el apoyo del electorado para completar el proyecto de país comenzado en 2009.
Más adelante, en un panel sobre América Latina, tanto el legislador republicano de Florida David Rivera como el ex subsecretario de Estado adjunto para América Latina Otto Reich insistieron en que Estados Unidos necesita un Gobierno que responda a la amenaza que, a su juicio, suponen los países de la ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas).
Rivera dijo que Estados Unidos no sólo debe reforzar el embargo contra Cuba sino fomentar relaciones con organizaciones no gubernamentales que promueven intercambios académicos y culturales, para así contrarrestar el "sentimiento antiestadounidense" de esos países.
Los tres principales aspirantes a la candidatura presidencial republicana, Mitt Romney, Newt Gingrich y Rick Santorum, tienen previsto pronunciar discursos hoy para cortejar a esta importante corriente del partido.
El cuarto aspirante, el legislador tejano Ron Paul, fue invitado pero decidió continuar en actos de campaña previo a las primarias de Arizona y Michigan el próximo 28 de febrero, indicaron los organizadores de CPAC 2012.
La exgobernadora de Alaska y excandidata a la vicepresidencia republicana en 2008, Sarah Palin, será la oradora que cierre mañana la reunión de CPAC.
A lo largo de la jornada, no faltó quien hiciera referencias a la obra y figura del fallecido presidente Ronald Reagan, considerado el "santo patrón" de los conservadores en este país.
El homofóbico que quiere llegar a la Casa Blanca
Rick Santorum, un ferviente defensor de la portación de armas que comparó la homosexualidad con la zoofilia, se está mostrando totalmente confiando en ganar la nominación republicana para disputarle la Casa Blanca a Barack Obama en las elecciones del 6 de noviembre.
El ex senador estadounidense cobró fuerzas luego de la derrota que le propinó el martes en las elecciones primarias en tres estados a Mitt Romney, el llamado candidato ?moderado? respaldado por el establishment partidario y hasta ahora indiscutido favorito.
"Nos está yendo muy, muy bien con la recaudación de dinero. Reunimos un cuarto de millón de dólares online", comentó exultante Santorum al canal CNN tras presentarse como el candidato republicano que derrotará al presidente demócrata.
Lo cierto es que de las ocho primarias estatales, incluidos los llamados ?caucus? o asambleas, Santorum ganó cuatro, Romney sumó tres y el ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, quien intenta disputarle el liderazgo de la ultraderecha a Santorum, tiene uno.
Pese a ello, Romney, un mormón que impulsó algunos programas sociales pero que también se opone férreamente al matrimonio homosexual, sigue manteniendo la delantera en la cantidad de delegados para la convención nacional partidaria, que se celebrará el 27 de agosto en Tampa (Florida).
El ex gobernador de Massachusetts cuenta con el respaldo de 101 delegados de los 1.144 que se requieren para convertirse en candidato a la presidencia. Detrás está Gingrich, alfil del ex presidente Ronald Reagan, con 32 delegados, Santorum, que tiene 17, y Ron Paul, un veterano legislador texano, que acumuló 9.
Para Larry Sabato, analista de la Universidad de Virgina, la inesperada victoria de Santorum dejó al partido en medio de "un lío" que traerá consigo una guerra sucia.
Pese a la ventaja de Romney en la cantidad de delegados y en la capacidad hasta ahora inigualable para captar apoyo financiero, los asesores del multimillonario ex empresario ya hablan de reorientar la campaña.
Santorum será blanco de punzante dardos que buscarán urgar en sus lados flacos, en particular su pertenencia de la clase política de Washington que no está dispuesta a resignar sus grandes privilegios pese a la crisis que vive el país.
"Rick es un hombre limitado y es un tipo que forma parte del sistema que él dice atacar ahora", dijo una fuente de la campaña de Romney a varios medios de prensa.
Al mismo tiempo, sus asesores señalaron que las sorpresivas derrotas en Colorado, Minnesota y Missouri plantearon dudas sobre la capacidad del ex gobernador para conquistar al amplio sector de la ultraderecha republicana.
Por ello, la campaña de Romney buscará atraer a la base evangelista que le sigue dando la espalda por su fe mormona. "Romney tendrá que hacer algo porque, con los resultados del martes, el electorado conservador le ha dicho: no nos gustas y no confiamos en ti", dijo Sabato.
El Tea Party, que lidera al sector ultraderechista, está convencido de que se necesita a un ?duro?, como Santorum, y no a un ?moderado, como Romney, para impedir la reelección de Obama. Paralelamente Santorum, un devoto católico también conocido por su fuerte oposición al aborto, está librando una lucha sin cuartel con Gingrich para mostrarse como el mejor representante del neoliberalismo económico, defendiendo en particular la desregulación financiera y las prebendas impositivas de las que gozan los grupos más adinerados.
Las siguientes primarias -Islas Marianas del Norte, Arizona, Michigan y Washington, con 102 delegados en total- son consideradas sólo como un aperitivo del festín previsto para el 6 de marzo.
Los analistas coinciden en que el llamado "super martes", con primarias en 10 estados y 437 delegados en jugo- será la gran pulseado entre los dos precandidatos republicanos.
