"Abran Cancha": treintañeros al rescate del sonido de las típicas
Bastaron dos conciertos en el Colón para dejar entusiasmados a los seguidores del tango. Con un promedio de 30 años, los músicos realizan los arreglos originales de las grandes orquestas e investigan en las sutilezas propias del género, esas que atesoran
El pellizcón justo sobre el contrabajo, un modo especial de usar el arco sobre el violín, un movimiento apropiado del talón que acompañe al fueye y provoque ese sonido cortante... Ejecutar el tango es también una cuestión física y postural, de la que pueden dar cátedra los viejos integrantes de las orquestas típicas, esas que calentaron el ambiente de las milongas de los años '40.
Más de sesenta años después de aquella época dorada, un grupo de seis jóvenes músicos marplatenses decidieron mirar para atrás. Y rescatar el sonido de esas antiguas agrupaciones, que lideraron directores como Osvaldo Pugliese, Carlos Di Sarli, Horacio Salgán, Aníbal Troilo, Juan D'Arienzo, Enrique Francini y Armando Pontier y, más acá en el tiempo, Astor Piazzolla.
Con ese objetivo nació el sexteto "Abran Cancha", un doblemente joven grupo de tango. Primero porque la formación nació en octubre de 2008 -realizaron apenas dos recitales en el teatro Colón que dejaron entusiasmados a los fanáticos del género- y segundo porque sus integrantes tienen un promedio de 30 años y muchos de ellos provienen de la música clásica.
Los bandoneonistas Tomás Uriaguereca (27) y Marcos Peruzzo (34) y el pianista Nicolás Dorzi (27) gestaron el proyecto de un grupo con estas características durante una gira laboral por Grecia. A la vuelta de aquel viaje, llamaron a quienes consideran "los mejores músicos" de la ciudad: Pablo Albornoz (35) y Guillermo Olguín (25) en el violín y Sebastián Sartal (30) en contrabajo. También lo sumaron a Ariel Vieytes (30) en la voz. Y convocaron a los bailarines Celeste Prat y Alejandro Romito.
¿Cómo reproducir el sonido exacto de las orquestas típicas?, se preguntaron. Hallaron dos inconvenientes: la ausencia de partituras y la casi desaparición física de quienes pueden transmitir "las sutilezas" -las llaman ellos- del sonido de aquel tango original. Pero, inteligentes al fin, supieron sortear los escollos.
De oído: trabajo de hormiga
"Como nos impusimos tocar los arreglos originales de las orquestas de tango nos tomamos el trabajo de sacar de oído, es decir de transcribir la parte de la orquesta, nota por nota todos los instrumentos y así hacer el arreglo original. Lo que la gente escucha del disco de Pugliese, por ejemplo, es lo que sale de nosotros", explicó Uriaguereca, que es el encargado de realizar semejante trabajo de hormiga.
No es sencilla la tarea de reproducir los acordes exactos de las formaciones de antaño. "Es complicado (lograr ese sonido) porque había mucho nivel en los años '40, los músicos que estaban en las orquestas tocaban muchísimo, lo hacían durante años y tenían horas de ensayo. Los arreglos originales son difíciles de tocar", agregó.
Y además, para lograr el sonido exacto buscaron a un músico que parece actuar de puente entre la vieja y la nueva guardia: Albornoz. "Por ser parte de la Orquesta Municipal de Tango tuve contacto con músicos que estuvieron en esa primera época. El contacto con esa gente me ayudó y me abrió un panorama de lo que era realmente el tango", indicó el violinista, que también forma parte de la Orquesta Sinfónica Municipal.
"Pablo se encarga de escribir cómo son los arcos en el violín, porque depende de cómo se lo use la interpretación que se logre, son los toques, las sutilezas y cositas que tiene el tango. Pablo las sabe porque compartió con gente que tocó en esa época. Sin esa ayuda este grupo no sonaría así", recalcó Uriaguereca, durante un parate en los ensayos de todos los martes.
Volver a las fuentes
-Además de música hacen historia, ya que podrían perderse esas sutilezas cuando mueran los viejos del tango.
Albornoz: -Hay una película nacional que se llama "Si sos brujo" que aborda el tema de las orquestas escuelas de tango, que hay en Buenos Aires. Imagino que esa experiencia es paralela a la que estamos haciendo nosotros en Mar del Plata. La idea de ellos es rescatar el tango en sus orígenes y para ello lo que se les ocurrió fue llamar a esta gente que vivió los primeros tiempos del género.
Uriaguereca: -En la película se cuenta que hay cuestiones del instrumento que son físicas. Vos como músico necesitás que alguien te las pase, que te las muestre cómo son físicamente, porque uno puede escuchar y tratar de imaginárselos pero hasta que vos no ves a alguien al lado tuyo que te muestra cómo se toca no lo podés hacer. En la película, por ejemplo, hay un contrabajista que muestra cómo es el estilo de Pugliese con el contrabajo. El hacía un movimiento para arriba pellizcándolo y eso era lo que le daba el sabor justo. Es urgente que los músicos que están vivos pasen esas cosas, porque el día que ellos se mueran nos vamos a quedar solos.
Albornoz: -Convengamos que en esta época es común la fusión (del tango con otros ritmos), a todo nivel. Por eso volver a las fuentes renueva el tango, es ir a la raíz. Y más para nosotros. Pienso que somos un eslabón para el futuro, porque si nadie aborda la raíz (del tango) se va a ir perdiendo y va a quedar como prehistórico.
Mugre
"La música popular me ha atrapado bastante, aunque vengo de la formación clásica veía que en lo popular había algo que no estaba en lo clásico", disparó Albornoz. Ese algo es, para Uriaguereca, lo que Piazzolla llamaba "mugre".
"En lo clásico hay una cuestión de purismo, de perfección en el sonido y en el tango hay mugre, es difícil de explicar pero es más pasional, más visceral, es fuerza, garra, polenta", agregó el bandoneonista.
