"El teatro es lo más parecido a un casino"
"Trato de equivocarme lo menos posible", le aclara igual a LA CAPITAL Javier Faroni, el productor de Bravísima, Araceli y Taibo, Pachano y Los 39 Escalones... Y queda claro que su capacidad de trabajo es imprescindible para restar el "margen de ruleta" que significa depender del gusto del público y la crítica.
por Vito Amalfitano
Hay algo de Quijote en el productor de teatro. Y también un poco de filantropía en el Quijote que prefiere llenar de teatro a su lugar en el mundo.
Javier Faroni no nació en Mar del Plata pero lo marcó para siempre aquí su etapa adolescente. Porque aquí, además, afloró su verdadera vocación. Y aquí está su hija, su teatro (el Güemes), su gente. El tiene la capacidad de diseminar teatro por todas partes, pero sus mejores apuestas, y la mayor cantidad, de su ya de por sí prolífica producción teatral, son para Mar del Plata, su verdadero lugar en el mundo.
Muy temprano, cuando tenía 11 años, el destino lo puso frente a su vocación. El destino y la vocación, a su vez, se cruzaron y corporizaron en un nombre propio, y para colmo, estelar: nada menos que Carlos Calvo. Pero, al final de cuentas, no hay que agradecerle tanto a Carlín (ya bastante lo idolatran, aunque se lo merezca?) sino más bien a la abuela de Javier, Josefina.
?Nos cruzamos con Carlín en la puerta del Provincial, le pedí un autógrafo, pero mi abuela, más ?caradura?, le pidió entradas para el teatro. En pleno éxito de ?El Rafa? justo Carlín estrenaba con Alberto de Mendoza y Silvia Montanari, la obra ?Engañemos a mi mujer??'Vénganse esta noche', le dijo nomás Carlín a mi abuela. Cuando fuimos a buscar las entradas a la boletería a nuestro nombre ahí el caradura fui yo, porque le pedí al boletero que me dejara ver la obra desde atrás del escenario, entre ?bambalinas?. Todavía hoy no se por qué lo pedí?Quizá ahí afloró la vocación de mi inconsciente. Porque yo no había visto teatro en vivo nunca en mi vida, ni desde las butacas?Recién llegaba de un pueblito muy chico de Córdoba, General Roca, ni siquiera el cine conocía?, le cuenta Faroni a LA CAPITAL, sobre el comienzo de su historia.
?El boletero me dijo que no, insistí tanto, como un nene caprichoso, que fueron a preguntarle a Carlín, y Carlín dijo que sí?Me encantó, les caí bien, al segundo día les estaba llevando una coca, al tercero me mandaban a comprar cigarrillos, después empecé a acomodar gente?Tenía 11 años y no me podía quedar hasta el final de la obra, tenía que volver temprano a casa?, agrega.
?Eso fue a los 11, a los 12 ya me pedían que controle la gente, que les cuente el 'bordereaux', era más que un cadete. A los 13 les llevaba al Hermitage los números de los otros teatros, a los 14 ya tenía todos los datos, y me dejaban quedar hasta más tarde. Fui acompañando, uno a uno, en todos los éxitos de Carlín, y cuando ya hacía cosas de un verdadero asistente de producción, aunque no oficialmente, con solo 16 años, me ofrecieron ir a Buenos Aires para hacer sí ya, digamos, oficialmente, la asistencia de producción del espectáculo 'Tango, Tango', nada menos que con Goyeneche. No había terminado ni la secundaria pero les dije a mis viejos, 'o me dejan ir, o me voy solo'. Negociamos y me dejaron??, sigue contando Javier.
Aclara que después, ya en ?la jungla?, cuando se quedó sin trabajo, lo del periodismo lo hizo ?para comer?: ?También de caradura trabajé en la revista Gente y así vine a cubrir alguna temporada y hasta trabajé en la radio, en el programa de Franco Bagnato. Pero lo mío era el teatro, seguí haciendo contactos y a los 19, con la secundaria inconclusa, ya tuve mi producción propia en Buenos Aires: El Zorro, con Pablo Rago y Diego Torres. Un espectáculo para chicos que fue un rotundo fracaso. Estaba el furor de las Tortugas Ninja y me acuerdo que miles de pibes pasaban por la puerta del teatro, pero para ir a ver las Tortugas al Luna Park y con nosotros no entraba nadie??
-Es casi como la historia del ?sueño del pibe?, esa del tango y el fútbol?Y ahora resulta que recibiste el premio Lobo de Mar en la fiesta del deporte y la cultura, y justamente en Mar del Plata?
-A mí me encanta este premio. Es un placer inmenso porque se quien lo da y es un premio emblemático de Mar del Plata. Uno puede recibir otros premios pero cuando me llamaron me sentí muy feliz, porque es un premio bien marplatense, y el deporte es algo que sabés que me encanta?
-Y en esos primeros tiempos con Carlín en Mar del Plata, o tras ese ?rotundo fracaso? con Pablo Rago y Diego Torres, ¿soñabas con este presente, tan prolífico, con tantas producciones?
-No, capaz que cuando jugaba en Kimberley no. Sabía que me gustaba el fútbol, sabía que me gustaba el periodismo, pero no sabía para dónde iba a disparar. Pero la verdad es que cuando ya tenía 16 años y me fui a Buenos Aires, sí realmente ya sabía que iba a hacer esto. Pero también es cierto que no tenía la menor idea de cómo me iba a ir. Pero ya sabía que lo que quería era producir teatro y es lo que amo y es lo que me gusta. El objetivo era ese. Después, si venían los éxitos, bárbaro. Pero nunca me imaginé este presente?
-Este año siete producciones propias en Mar del Plata, y algunas más que respaldás. Dos en Buenos Aires, dos en Carlos Paz, más de diez en San Luis?El que está desde afuera, se pregunta?¿cómo se hace?
-Sí, es verdad, estoy encima y trato de ver todo, lo que produzco, e incluso lo que apoyo, como por ejemplo este año en Mar del Plata el espectáculo de Daniel Roncoli, un actor y escritor al que admiro, y que tiene mucho talento?Mirá, primero que hay una oficina muy grande atrás mío. Yo no hago otra cosa que producir teatro. Es muy parecido al periodismo. Esto es pasional. Le pongo mucha pasión y ya no importan las horas. Ando por la vida en una camioneta entre teatro y teatro, yendo desde Córdoba a Buenos Aires, de Buenos aires a Mar del Plata?
Diciembre para mí es el placer más grande, porque pongo en marcha toda esta maquinaria. Ya se genera el clima. Yo alguna vez lo comparé con lo que siente un corredor antes de largar en Mónaco. Esa adrenalina. A mí me pasa lo mismo en diciembre en Mar del plata. La gente siempre me pregunta cómo hago. Pero armé un equipo muy grande y yo voy siempre un poquito para un lado, otro poco para el otro. Y trato de estar al tanto de todo. Creo que con pasión y amor todo se logra?
-¿En alguna época fue una quijoteada hacer teatro y ahora quizá no es tan imposible o cuesta arriba?
-No, mirá, el teatro es lo más parecido a un casino. Es juego permanente. Uno puede creer una cosa y el gusto de la gente y la crítica mira para otro lado, y perdiste. Es como la ruleta. El teatro tuvo épocas mejores y peores. Pero yo digo que el teatro pasa crisis económicas y sociales, devaluación, corralito, y la gente va siempre al teatro. Por supuesto que en los últimos años se ha incrementado la concurrencia, eso es real. Y nosotros le metemos mucho laburo, y armamos una cartelera variada. Pero, en realidad, yo nunca lo tomo como una quijoteada. Es mi trabajo, y trato de hacerlo lo mejor posible. Y trato de equivocarme también lo menos posible, acertarle a lo que el público quiere ver para sacarle un poco de margen a la ruleta.
-¿Es difícil rescatar lo que más te emocionó, lo que más te dejó cosas, entre todo lo que hiciste??
-Claro que es difícil, porque al producir tanto?El otro día sacamos una cuenta y llegamos a 150 producciones. Y la verdad que es muy difícil seleccionar entre tanto. A veces pasa por momentos emocionales. ?Particularmente rescato siempre lo que pasó hace exactamente nueve años, en la crisis de 2001. Yo estaba estrenando en Mar del Plata Made in Lanús en el Provincial. Con Soledad Silveyra, Hugo Arana, Víctor Laplace y Ana María Picchio. Y estrenamos justo el 19 de diciembre de 2001. Se estaba incendiando el país y nosotros estábamos haciendo teatro. Y, para colmo, una obra muy social, muy politizada. Se convirtió en un fenómeno la obra... El tema estaba candente y el público usaba el teatro como catarsis.
-¿Cuál es tu más fuerte apuesta de este año?
-Lo mío es tener mucho, entonces es difícil apostar a una puesta en especial. En muchos casos compito contra obras también mías. Es muy difícil decir una?Anda muy bien Bravísima. Cuando Harry conoció a Sally va a andar muy bien. Los 39 escalones es algo que explotó en Buenos Aires y anduvo muy bien. Es una obra que me encanta, hace cuatro años que la tenía comprada y es un estilo de teatro que me encanta. Lo de Pachano está recontra probado y también explotó este año. Es muy difícil elegir una. Hay muchas propuestas en cartelera de buen nivel, no solo mías. Hay colegas que han traído a Mar del Plata obras bárbaras. Eso es mejor, que la competencia apunte bien arriba.
-Y entre esas "apuestas", siempre con Mar del Plata "apostás" más fuerte...
-Sí, indudable. Yo tengo una hija que vive en Mar del Plata todo el año. Voy y vengo todo el tiempo. Mis padres viven en Mar del Plata, mi hermana vive en Mar del Plata. Circunstancialmente, si yo no tuviera que vivir en Buenos Aires, elegiría vivir acá. La gente piensa incluso que soy marplatense de nacimiento, y yo en realidad nací en General Roca, un pueblito de Córdoba. Pero Mar del Plata es mi ciudad. No me siento porteño por más que viva allá. Y también quiero a mi pueblo de origen, y hago cosas para mi pueblo, pero me siento marplatense, amo a Mar del Plata. Y de hecho tiro más para este lado. Ahora estoy pensando en qué es lo que voy a traer el año que viene a Mar del Plata. Eso es lo principal.
El 7 será distinguido en el Concejo Deliberante
El Honorable Concejo Deliberante y el Ente Municipal de Turismo reconocerán la trayectoria del productor teatral Javier Faroni, quien desde hace veinte años aporta sus espectáculos a la cartelera marplatense del verano.
La distinción tendrá lugar el viernes 7 a las 12 en el recinto de sesiones del HCD.
