"La Tota" Santillán: "Soy un agradecido a la gente"
El popular animador se presenta con éxito desde diciembre en la ciudad con "Totalmente locos", un espectáculo musical que tiene su espacio en el Teatro La Campana.
El popular animador "La Tota" Santillán se presenta con éxito desde diciembre en la ciudad con "Totalmente locos", un espectáculo musical que tiene su espacio en el Teatro La Campana. "No hay que creérsela", dice convencido. Se define como "un todoterreno" y asegura que no olvida sus raíces.
"Disfruto mucho de este espectáculo, es el cuarto año de temporada que puedo compartir en Mar del Plata, venía de hacer Villa Gesell y Carlos Paz. La primera vez que estuve en el Teatro La Campana había sido con Marcelo Iripino, Waldo, Virginia Dobrich y Virginia Gallardo", recuerda. "Y la experiencia nos encantó. Después hicimos algo con los chicos de Zapping y Jacobo Winograd, y el año pasado trabajé en el Teatro Diagonal. Ahora vuelvo a La Campana y vengo a disfrutar de este show", narra Santillán, quien sufrió algún escrache y amenaza antes de largar las primeras funciones. "Que existan amenazas en los teatros es una locura", había dicho en aquel momento.
-¿Con quiénes trabajás en esta oportunidad?
-Estoy con Adriana Aguirre, Ayelén Paleo, Violeta Lo Re, Ricardo García y un gran imitador como Fernando Parra, que hace una imitación buenísima de Mirtha Legrand. Además se puede escuchar y disfrutar de una de las mejores voces del tango, como es la de Alberto Bianco. Y hay cuatro bailarinas hermosas. Decidimos poner las entradas a 70 pesos y todos los viernes sorteamos una moto. Entramos últimos y nos pudimos posicionar, como una carrera de caballos. Y una sola vez suspendimos por un problemita de salud que tuve.
"Tenemos buenos productores que nos ayudan a difundir esto, como El Gitano, que es de Mar del Plata, Dieguito y Juan Carlos González, que le hace un tributo a Paolo El Rockero. En realidad, todos nosotros salimos a la puerta a venderle entradas a la gente", explica.
-¿Qué sensaciones te genera actuar en Mar del Plata?
-Lo disfruto mucho, uno tiene que adaptarse a lo que es el teatro aquí, y su público. La calle Rivadavia es muy especial y popular, es como caminar por Avellaneda o por Munro, o encontrarse con una calle Florida. Eso es la calle Rivadavia en esta ciudad para mí, muy distinta a Luro o a Güemes. A los 14 años vine por primera vez a Mar del Plata y salía a caminar por La Rambla, hoy quizás esa zona de noche causa un poco de miedo, creo que está ese temor para algunos. Acá viene gente de muchas provincias y hoy tenemos un gran competidor que es Villa Carlos Paz, un lugar que ha sabido renovarse muy bien en lo que es espectáculos. Nuestra obra es un music hall chico y hay que aprovecharlo, nos hace bien a todos y nos pone muy contentos.
-¿Te parece que hay demasiada competencia?
-Sí, en todo existe competencia, hay muchísima oferta y muchas obras buenas. Es una temporada atípica y hay que estar atentos y acordes a eso. Nosotros tenemos a Ayelén Paleo que demuestra lo que es bailando sobre el escenario y gente talentosa que disfruta de lo que hace, es eso lo que le entregamos a la gente.
"El show por ahora va muy bien. Empezamos el 25 de diciembre y ahora hacemos dos funciones diarias -de martes a domingo- una a las 23.30 y la otra a la una y media de la mañana".
-¿Y cómo la pelean para que funcione?
-En el día a día, no es fácil. Hay que luchar para conseguir, que los chicos hablen en la entrada y poder convocar gente. Ayelén, Ricardo y Fernando se paran en la puerta y ayudan, todos ayudan. Es una obra que quizás debería tener más productores, pero colaboramos entre todos. Hay que salir todos los días a hacer difusión, es como tratar de meter personas en una discoteca. Es salir a buscar, sirve muchísimo.
-¿Cómo fue tu infancia?
-Tuve una infancia complicada. Nací en San Martín de Mendoza y me fui a vivir a Rafael Castillo. Hice de todo, vendía churros, y me acuerdo que escuchaba a Pedro Aníbal Mansilla en una radio Spika y soñaba. De chico, conocí Mar del Plata por primera vez, vendía cosas para autos y cantaba en la calle y en los colectivos con un amigo que tocaba la guitarra. Y en el Puerto llegué a manguear pescado y puré para comer. Pero creo que hoy la cosa está mucho más difícil y te encontrás con una calle bastante dura. Antes te peleabas en la calle mano a mano y listo, ahora no sabés con qué loco te vas a topar.
"No sé cómo definir lo que es el mundo del espectáculo, pero sé que hay que estar cerca de la gente, es el mejor tesoro que puedo tener en mi vida", confiesa con total sinceridad. "Así paso buenos momentos". Y con orgullo, habla sobre los suyos y agradece a la familia. "Tengo tres hijos, Daniela, Leandro y Camila. Y dos nietos, Santino y Elías. Y una mujer, Sol, que es divina y siempre me acompaña en todo esto". "Soy un tipo feliz y puedo adaptarme a todo", cuenta Santillán, quien además trabaja por estos días en Ferimar y viaja para programar el Bingo de Pinamar desde hace un tiempo. "Sé que hay que laburar y ganarse el mango. Algunos vienen sólo a veranear y otros a trabajar. Yo cuido mi quintita y quiero vivir de mi laburo, es lo que amo".
"La Tota" elogia a su amigo Cacho Castaña, recuerda con cariño a Rodrigo ("es único, eterno e inmortal") y lamenta la muerte de Leo Mattioli. "Me causó mucha tristeza, era un luchador y un laburante. Su muerte es una gran pérdida". Y tampoco se olvida de su madre. "Me arrepiento de no haber estado más tiempo con mi vieja. Cambiaría todo lo que tengo por volver a estar cinco minutos con ella".
Y en el final, deja un claro mensaje en base a experiencias vividas. "La fama es puro cuento y el éxito te lo da la gente".
