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22-11-2013

Miguel y la secta del Maestro Mehir

"I am Mad", de Baltazar Tokman, fue la última película de la Competencia Argentina del 28º Festival de Cine de Mar del Plata. La vida de un ex-integrante de la secta del maestro Mehir, contada con toda crudeza.

"I am Mad" es un documental que funciona como la historia de una persona marcada por un trauma y, sin quererlo, una denuncia del líder espiritual que se encuentra actualmente prófugo de la justicia.

El protagonista, Miguel, pasó veinte años viviendo en una secta secreta, una comunidad en medio de la montaña en Carlos Paz, junto a toda su familia. Ahora, ya fuera de la secta y habiendo abandonado sus proyectos para cambiar el mundo, busca a su madre, Ana, y al abusivo gurú.

"I Am MAD" es una historia de vida, la de Miguel Ángel Danna. Firme conocedor de sí mismo, Miguel dice sin vergüenza que es él, el amante de la libertad y buscador de respuestas al que le gustan muchas mujeres y es incapaz de ofrecer más que sexo a ninguna, al que no le gusta trabajar, el que se niega a vivir la vida junto a sus hijos, aunque no es por eso un padre ausente, el que sabe que comparte con su padre un dolor del que podrán salir sólo juntos.

Un evento trágico, la muerte de niña de su hermana Lucía, abrió una herida que nunca sanaría, ni en él ni en el resto de su familia, una muerte "que abría la vena de otra realidad", un umbral hacia otro lugar.

El deseo de trascender o de ocultar ese duelo llevaron a Miguel a la despersonalización. Dejó de ser él para convertirse en un guerrero de Mehir, en medio de un delirio místico y épico inspirado en las leyendas de los caballeros de la Mesa Redonda y la sabiduría de los samurái. Ahora lo evoca y hasta se ríe de ello, pero lo aturde recordar que su madre no pudo abrir los ojos para ver con claridad, y en la actualidad encubre a un delincuente, huye de la justicia con él y sus hermanos.

La sinopsis de la película, así como sus primeros minutos, lo presentan como un loco. Pero, ¿en qué sentido habla el realizador de la locura? ¿Es un loco quien busca -equivocándose, muchas veces- eludir la psicosis de la vida, la asfixiante rutina que lleva a casi todos a buscar desesperadamente el bienestar material, la trascendencia a través del reconocimiento y la fama? ¿Es un loco quien busca el autoconocimiento y la paz?

Este largometraje muestra la filosofía de "samurái librepensador" que Mehir enseñaba a sus discípulos, los entrenamientos, la vida paralela a la realidad de la gente común, el retiro y la abstracción permanente.

Aquí, el director de "Planetario" -uno de los largometrajes con los que participó en la 26° edición del festival-, no hace gala de observación externa característica en la tradición del documental. Realiza un montaje de escenas testimoniales, charlas, puestas en escena de la vida de Miguel hoy y secuencias de un video promocional de la secta, que vende amor, comprensión, autoconocimiento y libertad. Y apela, por momentos, al registro de cámara en mano de su protagonista, haciéndolo cargo todavía más de su historia.

"Yo soy yo"

A continuación de la función, en una charla en la que personas del público pudieron manifestar a Baltazar Tokman las distintas emociones a las que las arrastró la película, el director contó que no le gusta llamarla documental, ya que el rótulo lleva a imaginar una producción "sobre pingüinos". Lejos de eso, la obra logra que el espectador pueda involucrarse con los sentimientos íntimos de su protagonista.

Acompañado de Miguel, quien al conocer el proyecto se hizo cargo de la producción porque deseaba tanto como Tokman que su historia fuera contada, el realizador explicó que le advirtió al joven "que iba a hacer una buena película" y no a dejar que se desarrollara "una catarsis personal". Al respecto, bromeó: "Podía estar contando las cosas más duras que yo me iba a preocupar por cómo poner la cámara. Por ahí, si se quería suicidar dejaba la cámara y lo ayudaba. ¡Por ahí!".

Miguel contó que no sabe exactamente cuál fue el punto de quiebre que le hizo abrir los ojos y buscar una salida de la secta. Dijo que probablemente hayan sido los cambios en la vinculación con su madre y sus hermanos, y añadió: "Me hice cargo de mí. Empezó el proceso de hacerme responsable".

Respondiendo a la pregunta de cómo sigue la vida después de la muerte de su hermana, señaló: "Aceptando que soy un hombre común y que yo soy el responsable de mi vida. Ningún maestro. Yo soy yo. Tuve la suerte de encontrar a un poeta con cámara, que le dio una magnitud a lo que es mi vida de hombre común, pero, simplemente, soy un hombre común en busca de su espíritu".