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25-02-2014

La guaracha santiagueña en el universo de Los Arcanos del Desierto

El grupo eligió seis temas de Kalama Tropical para armar el repertorio que da forma a "Le Temple Mishki". Se presenta mañana en Buenos Aires.

BUENOS AIRES.- El grupo Los Arcanos del Desierto presentará formalmente mañana a las 21 en el teatro del Viejo Mercado (Lavalle 3177) su álbum debut "Le Temple Mishki", donde propone una apertura estilística y sonora al popular y tropical género musical de la guaracha santiagueña.

"La guaracha santiagueña es un estilo que reconoce fusiones a partir de la chacarera y del chamamé y que se fue incorporando a la música urbana de las provincias norteñas y aunque al principio estaba muy discriminada por venir de un sector social marginado, ahora suena mucho y goza de gran popularidad", contó el contrabajista santiagueño Mariano "Conejo" Sarquiz, que comanda la agrupación.

Con menos de 50 años de existencia y una suerte de explosión musical que la liga con el cuarteto cordobés, la guaracha santiagueña empezó a romper el cerco en los últimos años gracias, entre otros, a que Raly Barrionuevo incluyó al estilo en sus registros y shows folclóricos.

El Quintetito de Marcelo Véliz, que grabó y sonó con Raly, Kalama Tropical y El Vislumbre del Esteko (en donde Sarquiz tomó parte), son algunos de los nombres propios del género dentro de la escena santiagueña.

En una entrevista con Télam, el músico apuntó que "mientras el Quintetito es más tradicionalista y remite al campo, Kalama Tropical son como los Rolling Stones de la guaracha y por eso se hacen llamar Academia Kalama".

Con esa referencia como horizonte, Los Arcanos del Desierto escogieron seis temas de Kalama Tropical para armar el repertorio de los siete tracks (el otro es de El Vislumbre del Esteko) que dan forma al estreno plasmado en "Le Temple Mishki".

Sarquiz indicó que "pese a una creciente popularidad, la guaracha santiagueña todavía es un estilo medio virgen que se toca principalmente en bailantas y a mí me interesó poder darle una vuelta de rosca".

"Por eso -repasó- me puse a trabajar para poder ver a la guaracha santiagueña en perspectiva latinoamericana para vincularla con Cuba, con Colombia, con Perú".

Para resumir el trabajo desplegado junto a otros 12 instrumentistas, "Conejo" añadió que "me propuse orquestar la guaracha santiagueña con instrumentos de otros estilos para poder darle una evolución al género".

Gonzalo Velázquez en guitarra, Jerónimo Iasarrualde en batería, Carlos Salas en congas y batería, Marcos Barrio en timbaletas, Martín Tata Coronel en bongó, Agustín Raubian en congas, Juan Olivera y Jeanette Nenezian en trompetas, Lautaro Schachmann en trombón, Mauro Bianchinelli en saxo barítono, Sebastián Álvarez en saxo tenor y Hernan Weinsetel en saxo alto lo acompañan en el viaje.

Sobre la denominación que asumió para esta aventura, describió que "el nombre ha ido apareciendo de a poco y tiene que ver con la nueva parte del estilo, que se ha ido tiñiendo y aparece como un nuevo género a partir de lograr algo medio misterioso, como una conexión tribal dentro de lo popular".

Convencido de la magnitud de la apuesta, Sarquiz concedió entre risas que "hasta ahora tuvimos muy buena repercusión aunque como toda cosa nueva se pueden esperar tomatazos".

En ese repaso por el andar de Los Arcanos del Desierto, consignó que "en este tiempo hemos tenido tanto la posibilidad de tocar para un público que se para a escuchar los solos. Y también tocamos en el Patio del Indio Froilán, donde no dejan tocar a grupos de guaracha, y la gente se puso a bailar".

Al margen de las anécdotas, subrayó que "lo que nosotros siempre anteponemos es el respeto a partir de un trabajo grande de investigación para no sacar cosas de su lugar".

Y en el mismo sentido especificó que "Chango Farías Gómez es como nuestro dios en eso e ir buscándole una vuelta a los estilos. Por eso digo que para compensar el dolor por su muerte, a partir de que se nos ha ido el Chango, los músicos tenemos a quien rezarle".