14 de September de 2014

Contar Malvinas en viñetas, desde un testimonio en primera persona

Presentará el libro en Mar del Plata. Es la historia de un ex soldado de Malvinas que recuerda sus vivencias en el presente. Está inspirada en un testimonio real del marplatense Ariel Martinelli.

Apareció "Tortas fritas de polenta", la historieta de Fuchi Bayúgar

"Tortas fritas de polenta" es el libro de historieta inspirado en la guerra de Malvinas que el dibujante y guionista Adolfo Bayúgar presentará en Mar del Plata, en el seno de la Feria del Libro que se realizará en noviembre próximo.

Mientras prepara una edición para España de este libro, a través de Ediciones De Ponent, Bayúgar -más conocido como Fuchi- indicó que el guión partió de una larga entrevista que le realizó al ex combatiente marplatense Ariel Martinelli. Pero aún antes de contar con ese testimonio de manera directa, a Fuchi lo motivo "la necesidad de querer contar una vivencia de un soldado de Malvinas".

"Luego vino la tarea de encontrar a quien quisiera ser entrevistado y, a partir de allí, hubieron numerosas entrevistas personales y llamados telefónicos, además de un trabajo de investigación".

Justamente, él mismo -como dibujante- y Martinelli forman parte de los personajes de la historieta, que recibió el beneplácito de Juan Sasturain, escritor y director de la revista Fierro. "La terminé en diciembre del 2012 y en enero del año siguiente se la presenté a Sasturain, al mes me envió un correo electrónico en el que me confirmaba la publicación en la revista que, al principio iba a salir en capítulos, pero después junto al jefe de arte decidieron publicarla como número especial de abril". Más tarde, en julio de 2014, la editorial La Duendes la publicó en formato de libro y agregó algunas páginas.

Desde Tres Arroyos, donde reside en la actualidad, Fuchi parece estar enfocado ahora en desarrollar una clase de historieta que mezcle acontecimientos históricos con la ficción encerrada en viñetas. "En este momento estoy trabajando en una historieta de ochenta páginas, en colaboración con un guionista, al que le pasé una idea que yo tenía pero que no sabía bien cómo desarrollar -contó-. Está situada en la primera Conquista del Desierto, en el campamento de Juan Manuel de Rosas en el Río Colorado, en el año 1833. Es una ficción pero respetando datos históricos, por ejemplo, el paso de Charles Darwin por allí. Es a todo color y también va a ser presentada en Fierro".

-Te interesa la historia argentina.

-Es cierto. Aunque esta última historieta de la Conquista del Desierto tiene bastante de ficción, pero pretendo siempre respetar los acontecimientos históricos, lo que conlleva a leer bastante información antes de encarar el trabajo.

Hablar del tema

-Ariel Martinelli es un ex soldado de Malvinas marplatense. ¿Cómo entraste en contacto con él?

-Lo conocí hace unos 20 años en Mar del Plata, ya que viví con mi familia alrededor de siete años allí. Fue a través de un gran amigo en común, Gustavo Serio, quien además me contó que era un combatiente de Malvinas. Cuando se me ocurrió la idea de realizar esta historieta, le pregunté a Gustavo si Ariel sería capaz de aceptar contarme su relato, pero, siempre según sus palabras, Martinelli no estaba en condiciones de relatar nada referido a la guerra. Así pasaron muchos años, traté de ubicar a otros ex soldados, pero mayormente no tuve suerte por varias razones, muchos no querían hablar y los que sí, vivían muy lejos como para poder hacer las entrevistas personales que yo quería realizar. Así que se me ocurrió nuevamente proponer la idea a Ariel, siempre a través de Gustavo, quien me fue de gran ayuda, le mostró unos dibujos míos y de alguna manera lo convenció para que pudiésemos hablar del tema.

-Nutrís toda la historieta con pequeños detalles que sirven para informar lo dramático de la situación, por ejemplo el episodio de las tortas fritas de polenta. ¿Cómo apareció ese dato?

-El relato de Martinelli es, justamente, una sucesión de anécdotas, algunas más dramáticas y otras casi en tono de comedia. En una de ellas apareció la de las tortas fritas de polenta cocinadas con grasa de oveja en un casco y, casualmente, también apareció el título de la historieta.

-¿A qué se debe la decisión de colocarte como personaje de la historieta?

-Más que una decisión, es una manera de sentirte involucrado a tal punto en la historia, que aunque sea ajena, fue natural que apareciera en algún cuadrito, generalmente entrevistando a Ariel. Porque además de los flashbacks, hay algunas partes de la historia que transcurren en el presente.

-Lo que contás de Malvinas es un poco el relato que se hace en estos últimos años, que es una guerra desproporcionada y despiadada con los chicos que combatieron. ¿Te inscribís en esa línea?

-Desde el fin de la guerra, siempre se habló de una desigualdad en favor de los ingleses, tanto de armamento, de estrategia o preparación. Y acá es donde hay que hacer una diferenciación en lo que fueron las tres Fuerzas Armadas Argentinas. Una guerra aparte fue la que protagonizó la Fuerza Aérea, porque eran todos oficiales entrenados para tal fin, quienes además, se encontraban en el continente, no en las islas, así que vivieron situaciones totalmente diferentes a la Armada o el Ejército. La Marina tuvo un papel al principio de la guerra, por supuesto en el mar, donde sufrió la peor de las derrotas (y la mayor cantidad de muertes en un episodio) con el hundimiento del ARA General Belgrano. Luego no tuvo demasiada trascendencia. Y por último, el Ejército, que fue la fuerza que ocupó las islas y enfrentó a los ingleses en tierra. Fueron estos soldados, de distintos regimientos, los que sufrieron las penurias de no tener qué comer, de morirse de frío en un pozo mojado, de enfrentarse mano a mano con los ingleses cuando estos avanzaban. Entonces ahí está esa gran diferencia de hablar desde distintos puntos de vista, o sea, desde dónde cada combatiente puede contar su historia. Por ejemplo, un sobreviviente del General Belgrano va a contar cómo fue la horrenda experiencia de ser torpedeados y sobrevivir en una balsa inflable en un mar con olas de quince metros, en un clima helado; un piloto de combate de cómo sobrevolaba casi sin instrumentos, y con una tensión absoluta, la zona de barcos ingleses. Pero un soldado de tierra, va a hablar de todas las cosas que lo marcaron, como pasar mucho hambre, frío, suciedad, etc, además de los bombardeos y el enfrentamiento con soldados ingleses. Entonces no es "pertenecer" a una línea de opinión sobre si hubo o no desventajas, es poder ser lo más objetivo posible, pero siempre teniendo en cuenta el punto de vista de quien cuenta la historia.

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