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04-02-2010

Juan Curuchet habla de su salud, en el día de su cumpleaños

Cómo llegar a los 45 hecho un pibe

por Oscar Lardizábal

A Juan Curuchet lo llamé por teléfono poco antes de la una de la tarde. Al día siguiente (es decir hoy) sería su cumpleaños 45, y me pareció un momento oportuno para hablar con él sobre su salud, imaginándola excelente, por supuesto, y con la intención, que le admití desde que empezamos a dialogar, de develar para la gente el o los secretos para sentirse bien y tener energía.

Escucho por el auricular ruido de cacerolas.

--Perdón...¿estás comiendo?

--No, todavía no. Estoy cocinando

--¿Cocinando?

--Sí, en casa se cocina todos los días y yo les cocino a mis hijos. En este momento estoy preparando unas pastas.

Primera clave, evidente: comida casera, hecha en casa.

Después de unos minutos de comunicación, algunos datos del archivo, en especial de notas realizadas por Miguel Trezza en distintos momentos de las extraordinarias carreras de Gabriel y Juan Curuchet, sumadas a referencias de ahora del mismo Juan, muestran la clave general:

Haber sumado a las extraordinarias condiciones innatas, voluntad firme, perseverancia, educación, disciplina, y vocación y pasión por el deporte desde que se tuvo uso de razón.

Y en el marco de esa disciplina estricta, la mejor alimentación, para un deportista y para toda persona.

"La base de todo --remarcó Juan-- es comer bien".

--¿Desde qué momento comenzaste a tener una alimentación especial?

--Desde siempre, desde la cuna, porque en mi casa siempre se comió muy bien. Vivíamos enfrente de mis tíos (Susana y Alberto Galante), y las hermanas, mi madre y mi tía, preparaban unos guisos sustanciosos, en los que cada una ponía lo que tenía en su casa. Siempre fuimos familias humildes pero que todo lo compartían y todos, pese a los escasos recursos, comían muy bien. Cuando éramos chicos también consumíamos muchos lácteos, arroz con leche, mazamorra.

--¿Mazamorra?

--Sí... fue una comida que agregó papá.

--¿Qué pasó con tu alimentación después de que te casaste?

--Siguió evolucionando. En algún momento apareció la soja. Los carbohidratos fueron aumentando, en la medida en que lo aconsejaban las nuevas dietas para la preparación deportiva. Porque mejora la ciencia y mejora al mismo tiempo la alimentación para el rendimiento deportivo.

Las extraordinarias condiciones innatas de Juan Curuchet estuvieron como nunca bajo la lupa en junio de 1996 antes de los Juegos Olímpicos de Atenas. En esa oportunidad su coeficiente de testosterona dio un valor altísimo que hizo sospechar sobre un uso indebido de anabolizantes. El laboratorio suizo que en esa instancia analizó las muestras demostró que ese nivel era generado por el mismo organismo del ciclista argentino que, junto a Walter Pérez, llegaría a ser medalla de oro en las Olimpíadas de Beijing con 43 años de edad. Un logro sorprendente que justificó el interés por su preparación y especialmente por su estado de salud, similar al de otros grandes del deporte mundial, en especial de su disciplina, el ciclismo. El español Miguel Indurain, el más grande ciclista de la historia, tiene por ejemplo una capacidad pulmonar de 8 litros y 28 pulsaciones en reposo. Juan Curuchet no está lejos: sus valores son de 6,7 libros y 38 pulsaciones en reposo. Otro tanto sucede con sus índices de hematocritos y hemoglubina, de lo que puede dar fe su médico desde hace diez años, el doctor Juan Zcama Zcotam.

Qué carnes

--¿Respecto de las carnes qué nos decís?

--Pocas carnes rojas y más carnes blancas, pollo y pescado. Carne roja no más de dos veces por semana --esto ahora, antes no era tan así--, porque sus proteínas son muy fuertes y le quitan elasticidad al deportista y la digestión es lenta, lo que no sucede con los carbohidratos o con la carne blanca.

--Un interrogante de estricta actualidad: ¿comés también carne de cerdo?

--(...no se ríe, toma la pregunta en serio) Empecé a incluirla hace dos antes, antes de las Olimpíadas de Beijing, porque, como te decía, la alimentación para el alto rendimiento deportivo evoluciona, y una de las últimas recomendaciones de los especialistas ha sido la de sumar la carne porcina. En verdad como poco cerdo: un promedio de un pechito de cerdo cada 15 días.

--¿Y en cuanto a las bebidas?

--Lo conveniente es mucho líquido. Ahora incluyo aguas saborizadas pero antes era agua, simplemente, o soda, sumando sales minerales a lo largo de la jornada. Por día consumo no menos de 4 litros de líquido.

El retiro y los gustos

--Ya te retiraste de las competencias. En estos aspectos sobre los que hablamos (la alimentación, el cuidado de la salud) cambió mucho en tu vida.

--No mucho, realmente. Antes, me hacía la idea de que me daría muchos gustos, una vez que me retirara. Pero hoy veo que muchas cosas siguen tal cual. Sigo pedaleando todas las mañanas, voy al gimnasio casi diariamente. Creía, antes, que me haría panzadas de dulce de leche, pero ahora que podría hacerlo no lo hago. Y pensaba en beber más vino tinto, pero si antes tomaba sólo una copa por comida ahora como mucho son dos.

--¿Cómo te imaginás con 70 u 80 años?

--No sé... no me preocupa. Le pido a Dios que me haga llegar bien. Nada más que eso.

Ultima clave, entonces: vivir en el momento, plenamente.