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2 de April de 2009

“Creemos que le debemos la democracia a la guerra de Malvinas”

Al cumplirse 27 años de que alrededor de cinco mil hombres desembarcaran en las islas Malvinas, LA CAPITAL dialogó con el presidente y vice del Centro de Ex Combatientes de Balcarce, Daniel Cucci y Teodoro Asin, respectivamente.

Asin y Cucci, los dos ex combatientes que compartieron sus vivencias con LA CAPITAL.

Los hombres que en 1982 participaron en la defensa antiaérea compartieron los sentimientos que “se pueden contar” porque la totalidad de los hechos los rememoran en cada encuentro entre los doce de los trece balcarceños que participaron de la gesta. Lamentablemente Jorge Alberto Llamas perdió la vida en combate y por eso el monumento erigido en el cerro “El Triunfo” lleva su nombre y hoy será epicentro del acto conmemorativo como cada 2 de abril.

La marca a fuego de estos hombres permanecerá en otras generaciones, ya que sus hijos mayores ya comparten encuentros y aunque nunca recibieron información de sus padres tienen muchos datos de Malvinas.

Hoy tienen la necesidad de volver a las islas y aunque saben que no cerrará la historia creen que les servirá para estar mejor. 

-¿Cómo tomaron la noticia de que iban a la guerra?

C: Conciencia no se toma hasta último momento. Nosotros estábamos haciendo la colimba. Algunos como yo hacía recién un mes que nos habíamos incorporado y lógicamente no teníamos mucha idea ni de dónde estábamos.

La noticia fue buena porque siempre dijimos y en esos momento realmente las Malvinas eran argentinas, así que cuando recibimos la noticia estábamos muy alegres. Luego a los doce días nos tocó ir para allá. Fueron dos meses muy duros pero por suerte lo podemos contar.

A: Teníamos los mismos sentimientos. Por palabra y papeles eran nuestras las Malvinas. El recuerdo por supuesto que no es muy lindo. Yo fui a Río Gallegos y luego me trasladaron hasta las islas en uno de los últimos vuelos que pasaron desde el continente.

- ¿Les explicaron a dónde iban o cómo iba a ser la tarea?

C: Nosotros vinimos a despedirnos de las familias porque nos dijeron que íbamos al teatro de operaciones. Sólo sabíamos que nos dirigíamos al sur. No teníamos la información precisa de que viajábamos a Malvinas. Capaz que si nos decían no íbamos a querer ir.

A: En realidad nadie sabía nada. De la “Operación Rosario” cuando salieron del continente no había información. A algunos compañeros de Balcarce les dijeron que era una maniobra más al mar y también por lógica los militares tampoco daban detalles. Cuando comienza la acción bélica el que está en el continente quiere ir por una cuestión de argentinidad. Encima las noticias en el continente eran favorables. Nadie dio explicaciones a la ida y mucho menos a la vuelta.

Las vivencias

- La falta de provisiones, ¿fue real?

C: Sí, eso fue así. Paulatinamente cada vez teníamos menos alimentos. Nosotros que estuvimos desde el principio lo notamos más pero hubo otros casos que no tanto. Los del Ejército sufrimos bastante. Al principio elegíamos qué comer, después todo te daba lo mismo porque lo único que querías era alimentarte. El tema ropa también era escaso.

A: Nosotros (Fuerza Aérea) con respecto a los alimentos no pasamos necesidades y con la vestimenta tampoco. Lo mismo había sucedido con los que estuvieron primero y los fuimos a relevar nosotros. Por ahí lo que pasó es que éramos un grupo mucho menor porque por batería (cañón) había nueve soldados.

- Y con las donaciones, ¿qué pasó?

A: Lo que pasa es que en realidad hoy en día la culpa es de la cara visible: Pinky y Cacho Fontana, o sea la gente opina eso, pero fueron utilizados como todos nosotros.

C: Por ahí si la maniobra hubiera salido bien estábamos hoy con un proceso militar en el país.

A: Creo que le debemos la democracia a la Guerra de Malvinas. Apresuró todo porque ya no tenían una base sólida para seguir hipotéticamente gobernando.

-¿Qué recuerdos tienen del combate?

A: Existen recuerdos pero surgen entre nosotros. Luego de muchos años pudimos comenzar a hablar algunas cosas que pasaron en Malvinas. Recién ahora podemos hablar bien. Creo que son cosas muy personales y muy particulares. No se las podés contar a la gente común porque ni se pueden imaginar una guerra. La tendrían que haber vivido.

C: Cuando nos ponemos a hablar con los compañeros aparecen cosas de hace 27 años que por ahí nunca las habías contado. O alguien dijo algo que te sirvió a vos para recordar.

A: A pesar de que somos doce en Balcarce y ninguno estuvimos juntos cuando surgen anécdotas pasa que todos vimos prácticamente lo mismo u opinamos igual. Es siempre una historia parecida pero con distintos días y horarios. El sentir de Malvinas es siempre el mismo. Son dos meses especiales, no sé por qué realmente, pero son distintos. Capaz que es cuando más recordás pero igualmente todos los días en algún momento te parece algo de Malvinas.

-El Grupo de ex combatientes, ¿es terapéutico?

C: El grupo siempre que se reúne puede hablar de fútbol, política o lo que sea pero termina en Malvinas. Ha servido un poco de terapia. En Balcarce somos nada más que doce y por suerte tenemos nuestros trabajos y familia, por eso estamos bastante apoyados.

Ahora existe una pensión y más o menos hay algún reconocimiento pero en la época de Alfonsín estaba todo oculto y Malvinas había quedado encerrada en un cajón.

A: Quizás el grupo nuestro funcione como de autoayuda porque nos contenemos. En ese sentido, es como que hablamos el mismo idioma. Nosotros lo vivimos.

C: El grupo surgió sólo sin ninguna intención y si por ahí nos autoayudamos es espontáneamente. El poder hablarlo nos cae bien y por ahí descubrimos eso sin darnos cuenta.